La Posada del Potro acogió este domingo 15 de marzo, a las 12.00 horas, la apertura del ciclo “Trasteando con la guitarra flamenca” con un recital del joven marchenero Melchor de Juan, ganador del Premio Vicente Amigo del XXII Certamen de Jóvenes Flamencos de la Diputación de Córdoba. El concierto se celebró en el Centro Flamenco Fosforito, en pleno casco histórico de la ciudad, dentro de la programación cultural de primavera impulsada en este espacio municipal.
Melchor de Juan, natural de Marchena, llegó a esta cita respaldado por una trayectoria reciente en ascenso y por una herencia flamenca de gran peso, ya que es bisnieto de Melchor de Marchena y sobrino nieto de Enrique de Melchor, dos nombres de referencia en la historia del toque. Esa doble condición, la del joven intérprete que empieza a consolidar una voz propia y la del músico que conoce desde dentro una estirpe decisiva para la guitarra flamenca, marcó buena parte de una mañana seguida con atención por el público cordobés.
Según el programa anunciado por la organización, el recital inauguraba la edición de 2026 del ciclo y situaba a Melchor de Juan como primer protagonista de una serie de conciertos dominicales dedicados a la guitarra flamenca en la Posada del Potro. La convocatoria, de entrada libre hasta completar aforo, volvió a convertir este enclave en punto de encuentro para aficionados, especialistas y público general.
Durante la actuación, el guitarrista presentó un repertorio de ocho piezas, con un primer bloque vinculado al legado de Enrique de Melchor y una segunda parte centrada en composiciones propias. La rondeña de apertura marcó desde el inicio el tono de un recital basado en la limpieza técnica, el control del tempo y el cuidado melódico. Después llegaron la serrana y las farrucas, leídas desde el respeto a la tradición familiar, antes de dar paso a alegrías, colombianas, bulerías y tangos firmados por el propio intérprete.
El concierto fue recibido con calidez por el público, que acompañó varios momentos con expresiones de aprobación y terminó reclamando una última pieza. Como cierre, Melchor de Juan ofreció la rumba Carmín, también de Enrique de Melchor, en un final que redondeó una actuación muy celebrada en la sala.
La presencia del guitarrista marchenero en la apertura del ciclo cordobés confirma además la proyección de uno de los jóvenes nombres que más interés despiertan hoy dentro del toque andaluz. Su reciente Premio Vicente Amigo, concedido por la Diputación de Córdoba dentro de su certamen de jóvenes flamencos, lo sitúa ya entre los valores emergentes a seguir en el panorama actua


