Andalucía afronta desde este jueves 9 de julio un cambio desigual en el tiempo: mientras el oeste y parte del centro de la comunidad notarán un refrescamiento progresivo por la entrada de poniente desde el Golfo de Cádiz, el este andaluz y la fachada mediterránea mantendrán temperaturas altas e incluso registrarán nuevos repuntes en algunas zonas.
El contraste será evidente. En Sevilla, tras una jornada muy calurosa este miércoles, las máximas previstas bajan de unos 40 grados a 36 el jueves, 33 el viernes y en torno a 31 el sábado. En Cádiz, el alivio será más claro por la cercanía al Atlántico, con máximas de 26 grados el jueves y 25 el viernes. También Córdoba suavizará el episodio, aunque seguirá en valores elevados: de máximas próximas a 44 grados este miércoles pasará a unos 39 el jueves y 38 el viernes.
La otra cara estará en el litoral mediterráneo y el sureste. En Málaga, las máximas subirán de unos 31 grados este miércoles a 34 el jueves y viernes, con aviso amarillo por altas temperaturas en la zona de Sol y Guadalhorce. En Almería, el jueves se prevén hasta 36 grados, con aviso amarillo en Nacimiento y Campo de Tabernas, donde localmente podrían alcanzarse los 40 grados. Granada, por su parte, continuará con calor intenso, con máximas en torno a 37 grados el jueves y 36 el viernes, antes de volver a subir durante el fin de semana.
La explicación está en el recorrido del viento. El poniente entra más fresco desde el Atlántico y se nota especialmente en el Golfo de Cádiz, la costa gaditana y el Bajo Guadalquivir. Pero a medida que avanza hacia el interior y cruza sierras y valles, pierde parte de ese efecto refrescante y puede llegar recalentado a zonas orientales y mediterráneas. Por eso el mismo viento que alivia en Cádiz o Sevilla no siempre refresca en Málaga, Granada o Almería.
La situación llega después de varios días de calor severo. La Agencia Estatal de Meteorología mantiene avisos por temperaturas altas en distintas comarcas andaluzas: este miércoles continúan los avisos naranjas en la Campiña sevillana, la Campiña cordobesa, el Valle del Guadalquivir de Jaén y la Cuenca del Genil, con máximas previstas de hasta 42 grados en varias zonas y 40 en Granada. El jueves y viernes los avisos bajan en parte del interior, pero se mantienen niveles amarillos en Córdoba, Jaén, Málaga y Almería.
Por ahora, los modelos consultados no apuntan a una nueva ola de calor generalizada en Andalucía en los próximos días, sino a un escenario más irregular: descenso en el oeste, persistencia del calor en el este y ambiente todavía muy cálido en zonas interiores. AEMET, en su previsión para las semanas del 6 al 26 de julio, advierte de que las temperaturas seguirán siendo muy altas en buena parte de la Península, con máximas que podrán superar los 40 grados en valles y zonas bajas del interior, y mínimas elevadas en la costa mediterránea y áreas del centro y sur.
La Junta de Andalucía mantiene activo hasta el 30 de septiembre el Protocolo Andaluz frente a los efectos de las temperaturas excesivas sobre la salud, con especial atención a mayores de 65 años, enfermos crónicos, menores, embarazadas, personas que trabajan al sol y población vulnerable. Las recomendaciones siguen siendo evitar la exposición directa en las horas centrales del día, hidratarse con frecuencia, usar ropa ligera y clara, reducir el esfuerzo físico y descansar en lugares frescos.
El respiro, por tanto, no será igual para todos. El oeste andaluz podrá abrir ventanas y recuperar algo de aliento; el este y la costa mediterránea, en cambio, tendrán que seguir mirando al termómetro con prudencia.

