La Guardia Civil ha desarticulado en Marchena (Sevilla) una organización criminal dedicada a la trata de seres humanos con fines de explotación laboral en la recolección de la aceituna, en una operación que ha permitido liberar a catorce víctimas y detener a seis varones de entre 28 y 43 años, tras una investigación iniciada el pasado 7 de octubre a raíz de una denuncia anónima. Tanto los detenidos como las víctimas son personas del Este de Europa según informa la Guardia Civil.
La operación, denominada “Alborga”, ha sido desarrollada por el equipo EMUME de la Unidad Orgánica de Policía Judicial (UOPJ) de la Comandancia de Sevilla, en colaboración con la Inspección de Trabajo, y culminó a finales de noviembre con un dispositivo en dos fincas agrícolas del término municipal de Marchena.
Las primeras pesquisas comenzaron después de que la Guardia Civil recibiera una información anónima que alertaba sobre la posible retención ilegal de una mujer. La actuación inicial permitió localizar a las primeras víctimas y constatar la situación de vulnerabilidad, malos tratos y restricciones de libertad que sufrían bajo el control del grupo criminal asentado en el municipio.
A partir de ese momento, la investigación destapó un entramado más amplio. La organización captaba a las víctimas en sus países de origen con la falsa promesa de un contrato legal para la campaña de la aceituna. Una vez en España, se les imponía una deuda inicial de 2.000 euros que iba aumentando de forma arbitraria semana tras semana, generando un sistema de “deuda impagable” que las mantenía sometidas.
Según la Guardia Civil, a estas personas se les retiraba la documentación personal, se les impedía circular libremente y se las obligaba a trabajar en jornadas extenuantes, sin contrato y cobrando salarios muy por debajo de lo estipulado por la legislación laboral. Los agentes constataron además que las víctimas residían en una vivienda en condiciones de habitabilidad penosas, vinculada a las explotaciones agrícolas donde desempeñaban su trabajo.
El control se reforzaba con violencia física y con amenazas directas. Los responsables del grupo criminal advertían a las trabajadoras de que, si intentaban huir o acudían a las autoridades, serían trasladadas a Alemania para ser explotadas sexualmente, lo que añadía un componente de miedo permanente a la situación de esclavitud laboral que estaban sufriendo.
La fase de explotación de la operación se llevó a cabo a finales de noviembre, cuando la Guardia Civil, en coordinación con la Inspección de Trabajo, estableció un dispositivo de vigilancia y seguimiento sobre las fincas investigadas. En el momento de la intervención se comprobó que los trabajadores se encontraban en situación irregular y desarrollaban sus tareas sin la cobertura legal mínima exigida.
El balance de la operación “Alborga” es de catorce víctimas identificadas y puestas bajo protección y seis detenidos como presuntos autores de delitos de trata de seres humanos con fines de explotación laboral, pertenencia a organización criminal y delitos contra los derechos de los trabajadores. A uno de los arrestados se le atribuye además un delito de agresión sexual continuada sobre las dos denunciantes iniciales, y se investigan también posibles delitos de violencia de género. Los detenidos, junto con las diligencias instruidas, han sido puestos a disposición de la autoridad judicial competente.
La Guardia Civil recuerda que la colaboración ciudadana es fundamental para la lucha contra la trata de seres humanos y la explotación laboral. Cualquier persona que tenga conocimiento o sospechas de situaciones similares puede comunicarlo de forma anónima y confidencial a través del teléfono 062 o mediante el correo electrónico trata@guardiacivil.es.

