Los pueblos de la provincia vuelven a peregrinar a Consolación de Utrera
José Antonio Suárez López
Septiembre vuelve a traer consigo una de las citas más esperadas por los devotos de la Virgen de Consolación: las tradicionales peregrinaciones hasta su Santuario, que este 2025 cobran especial relevancia al coincidir con el Año Jubilar de la Esperanza y el 375 aniversario de la fundación de la primitiva Hermandad de Consolación.
Hoy el pueblo de Arahal se ha desplazado hasta Utrera en peregrinación organizada por la Hermandad de la Esperanza, de la que la Virgen de Consolación es Madre Adoptiva. La corporación arahalense agradeció la acogida y destacó la emoción de los fieles en esta cita que cada año convoca a cientos de romeros.
La gran convocatoria tendrá lugar el 8 de septiembre, festividad de la Natividad de la Virgen. Desde la madrugada, a las 4:00 horas, los vecinos de Los Molares iniciarán su camino hacia el Santuario tras la bendición de peregrinos y la salida del Simpecado de Ntra. Sra. de Consolación desde la parroquia. A lo largo del recorrido se rezará el Santo Rosario, culminando con la llegada a Utrera a las 7:00 horas, momento en que se celebrará laMisa de Peregrinos, oficiada por el párroco y director espiritual de la hermandad, D. Roy Madavana Devassy, con el acompañamiento musical del coro de Ntra. Sra. de Fátima.
Durante la jornada se sucederán los actos principales: el Solemne Rosario de la Virgen de Consolación Coronada por el Real de Consolación a las 8:00 horas, varias eucaristías matinales, y la Función Principal de Instituto a las 12:30 horas, presidida por el rector del Santuario, D. Joaquín Reina Sousa, con la intervención de la Camerata Vocal Concertante de Huelva dirigida por Ana Rioja García-Rayo.
Alrededor de la medianoche, tendrá lugar la salida extraordinaria de la venerada imagen por los aledaños del Santuario, en el marco de las celebraciones por el 375 aniversario de su Hermandad, un acontecimiento de especial significado para la ciudad de Utrera y toda la comarca.
Numerosos pueblos de la Campiña y la Sierra Sur —Los Palacios y Villafranca, Mairena del Alcor, El Viso, Puerto Serrano, Paradas, Morón de la Frontera, Dos Hermanas, El Palmar de Troya, Trajano y Montellano— participarán también en las peregrinaciones de este día grande, consolidando a Consolación como eje espiritual y devocional compartido entre las localidades de la provincia de Sevilla.
En Utrera, la romería tiene raíces profundas que remontan a varios siglos atrás. Ha sido uno de los fenómenos religiosos más importantes de toda la provincia de Sevilla, especialmente durante finales del siglo XVI[.
HISTORIA, PERSECUCIÓN CONTRA LA ROMERÍA DE CONSOLACIÓN
Durante la Ilustración se desencadena una guerra contra las cofradías. Según Carlos Álvarez Santaló con la intención de mejorar el aspecto externo de la religiosidad popular se pusieron de acuerdo reformadores laicos y eclesiásticos que actuaron con contundencia contra las hermandades.
La Romería de Consolación se celebraba desde 1561 el día 8 de Septiembre, fiesta de la Natividad de la Virgen y su devoción fue fomentada por los frailes mínimos de la Victoria que arraigaron en el Ducado de Osuna y alrededores.
Por eso no extraña que sus hermandades más antiguas fueran Campillos, Osuna, Écija, La Puebla de Cazalla, Paradas,y Arahal llegando a tener 46 filiales en pueblos de Sevilla, Málaga, Huelva y Portugal. Marchena también tuvo hermandad de Consolación, pero tras la epidemia de peste se perdió y se intentó reorganizar en 1693.
En 1771 la romería de Consolación fue prohibida y la propia hermandad de Consolación de Marchena, radicada en San Sebastián según estudio de Germán Calderón sufrió en sus propias carnes los intentos de la Ilustración de limitar y prohibir la actividad de las hermandades filiales alegando que se producían escándalos en dicha romería. Un año más tarde siguió el mismo camino la Romería de la Virgen de la Cabeza que también tenía hermandad en Marchena en San Miguel.
El Decreto de Prohibición de la Romería de 1771 afirmaba que «el año pasado de 1770 de el desorden y escandalo con que se ejecutaba la procesión de la imagen de la Consolacion Que la Real Audiencia de esa ciudad, prohiviese en adelante dicha procesion, vajo varias penas y tambien que dispusiera, se recojieran las ordenanzas de las Hermandades que concurrian a dicha procesion de los pueblos inmediatos y sus fundaciones”.
CUANDO EL ARZOBISPO PROHIBIÓ A LA HERMANDAD DE MARCHENA IR A LA ROMERÍA
En 1693 el fiscal del Arzobispado aprobó reorganizar la hermandad de la Virgen de Consolación de Marchena pero prohibió en sus reglas que acudiera a la romería de Utrera, como también la sucedió al resto de las hermandades.
El procurador de la Hermandad de Consolación de Marchena argumentó que las cofradías nunca han formado alboroto en las fiestas septembrinas de Utrera sino que está más bien era culpa de la gran masa de gente que acudía.
Manuel silvestre procurador dice que «no por la falta de unos particulares debe de caer el culto universal a la Virgen» y presenta una serie de alegaciones fundadas en el hecho de que si se prohíbe a las hermandades de Consolación acudir a la fiesta y romería de Utrera carecían de sentido sus hermandades.
José Bahías Vicario General del Arzobispado de Sevilla respondió con un auto por el cual desestimaba todo lo argumentado por el procurador de la Hermandad de Marchena que alegó ante el nuncio apostólico.
Finalmente se aprobó la regla de la Hermandad de Consolación de Marchena pero prohibiéndole en sus reglas salir de Marchena, y prohíbe terminantemente asistir a la romería por Santa obediencia y bajo pena de excomunión.
UN MERCADO Y FERIA QUE SURGE DEL COMERCIO AMERICANO
Debido que Utrera estaba en el camino hacia el puerto de Cádiz, se sabe que en esta feria y mercado que surgió alrededor de la devoción de la Virgen en el XVI se vieron los primeros productos que llegaban de América. Además los navegantes se postraban ante la virgen para pedir suerte en su singladura y también pasaban por aquí los soldados que iban y venían de los tercios.
El historiador Rodrigo Caro, escribió en el XVII, que «junto al propio monasterio, en el barrio que llaman del Real, se hace un mercado muy grande, donde se venden piezas de oro y plata, sedas y otras joyas, vestidos y galas para toda suerte de personas».
Alonso Fernández de Lugo, Adelantado mayor de Canarias, fue primer patrono del altar mayor de la Virgen, luego sustituido por el conde-duque de Olivares en el siglo XVII. El factor americano hizo célebre a Consolación y Utrera dejando huellas de su devoción en México, Colombia, Venezuela, Perú, Panamá, Ecuador o Cuba.