La Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Marchena ha organizado un viaje en autobús para facilitar la asistencia de los vecinos al traslado de la Virgen del Rocío desde la aldea hasta Almonte, una de las ceremonias más singulares y esperadas de la devoción rociera, que solo se celebra de manera ordinaria cada siete años.
El autobús partirá de Marchena el miércoles 19 de agosto de 2026, a las 16.00 horas, desde la plaza de la Constitución. El regreso está previsto para el jueves 20 de agosto, a las 9.00 horas, con salida desde Almonte. El precio de la plaza es de 25 euros y las reservas pueden realizarse a través de María, en el teléfono 660 365 042. La hermandad recuerda que cada peregrino deberá llevar una mochila con sus pertenencias.
¿Qué sucederá esa noche?
Durante la tarde del 19 de agosto, miles de personas se concentrarán en El Rocío para acompañar uno de los ritos más antiguos de Almonte. Al atardecer, la Virgen, vestida de Pastora, será cubierta con el tradicional guardapolvo para protegerla de la arena y del polvo del camino. Después será llevada a hombros por los almonteños durante la noche a través del Camino de los Llanos, en un recorrido de aproximadamente quince kilómetros.
El traslado no tiene una hora exacta de salida confirmada todavía en la programación oficial consultada, por lo que el autobús de Marchena parte a las cuatro de la tarde para permitir que los viajeros lleguen con suficiente antelación y puedan situarse antes del comienzo de la comitiva.
Con las primeras luces del jueves 20, la Virgen llegará al Alto del Molinillo, en la zona del Chaparral de Almonte. Allí se le retirarán el guardapolvo y el pañuelo protector. Comenzará entonces la entrada por las calles del municipio, tradicionalmente engalanadas con arcos, flores y adornos de papel, hasta alcanzar la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción.
¿Por qué se traslada la Virgen a Almonte?
La tradición de llevar la imagen desde su santuario hasta Almonte nació vinculada a momentos de calamidad, epidemias, guerras o sequías. Con el paso del tiempo, la Venida quedó fijada de manera periódica. Desde mediados del siglo XX se celebra cada siete años y, a partir de 1971, el ciclo se ha mantenido de forma regular. La Virgen permanece aproximadamente nueve meses en Almonte, donde recibe las peregrinaciones de las hermandades filiales y los cultos diarios, antes de regresar a la aldea en las semanas previas a la Romería del Rocío del año siguiente.
La fecha del 19 de agosto está además unida al Rocío Chico, la celebración con la que Almonte recuerda el voto realizado tras los acontecimientos de 1810, cuando el pueblo atribuyó a la intercesión de la Virgen su liberación de una represalia de las tropas francesas. La promesa comenzó a celebrarse formalmente en 1813.
Una Venida excepcional y jubilar
La de 2026 será una cita especialmente significativa. La anterior Venida ordinaria tuvo lugar en agosto de 2019, pero la pandemia impidió que la imagen regresara a su santuario en 2020. La Virgen permaneció excepcionalmente en Almonte hasta mayo de 2022.
Además, la Santa Sede ha concedido un Tiempo Jubilar con motivo del traslado de 2026, que se extenderá desde el 15 de agosto de 2026 hasta el 31 de mayo de 2027. Durante esos meses, Almonte se convertirá en centro de peregrinación para hermandades y devotos llegados desde distintos puntos de Andalucía y de España.
El viaje organizado desde Marchena permitirá, por tanto, presenciar no solo un traslado religioso, sino una ceremonia que reúne historia, devoción y memoria colectiva: la silueta de la Virgen avanzando durante la noche entre los pinares y su llegada a Almonte con las primeras luces del amanecer.

