Ayer la Patrona, Nuestra Señora del Rosario de Marchena fue repuesta al culto tras una completa restauración que ha devuelto su esplendor a una talla de Cristóbal Ramos.
La intervención ha sido llevada a cabo por el prestigioso restaurador Enrique Gutiérrez Carrasquilla. Este proceso ha abordado dos aspectos fundamentales para la conservación de la talla: la mejora de los estratos pictóricos y la consolidación de su estructura.

La imagen fue retirada en febrero de este año, después de los cultos de la Candelaria, y desde entonces se ha desarrollado un minucioso trabajo de conservación. Según detalla la memoria técnica, la intervención ha consistido en una limpieza de suciedad superficial, una consolidación estructural de la talla y la mejora de los estratos pictóricos.
También se sustituyeron pestañas, se aplicaron protectores de cuero en la base de los alfileres del torso y la cabeza, y se corrigieron daños en manos y pies, zonas especialmente afectadas por el paso del tiempo, golpes y humedad.
El estudio inicial diagnosticó un estado de conservación deficiente que podía derivar en problemas mayores si no se actuaba de forma inmediata. El proceso permitió estabilizar la policromía, reforzar zonas debilitadas y devolver uniformidad cromática sin alterar la esencia original de la obra. La hermandad destaca que los trabajos se realizaron con criterios científicos y con pleno respeto a la integridad histórica y devocional de la imagen.
La elección de Enrique Gutiérrez Carrasquilla para esta delicada tarea no es fortuita. Con una dilatada trayectoria, es un reconocido experto en conservación y restauración, licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla. Su experiencia incluye ser miembro de la Comisión de Patrimonio Histórico-Artístico del Arzobispado de Sevilla y Conservador de la Fundación FOCUS-ABENGOA. El extenso y prestigioso currículum de Gutiérrez Carrasquilla incluye trabajos en retablos e imaginería procesional de gran valor en toda Andalucía, como el Cristo de las Siete Palabras, la Virgen del Rosario de la Hermandad de las Aguas o el misterio completo de la Hermandad de Santa Marta.
Cultos en honor a la Patrona de Marchena
El Triduo, tendrá lugar los días 2, 3 y 4 de octubre a las 19:30 horas en la Iglesia de Santo Domingo, con el rezo del Santo Rosario, ejercicio del triduo y Santa Misa. La predicación correrá a cargo de Fray Manuel J. Bueno Guerrero (O.P.), de la comunidad de Santo Tomás de Aquino de Sevilla.
El domingo 5 de octubre a las 11:00 horas se celebrará la Función Solemne de la Santísima Virgen,. Ese mismo día, a las 7:30 de la mañana, se rezará el tradicional Rosario de la Aurora, que recorrerá las calles del centro histórico, manteniendo una de las devociones más arraigadas de la localidad y cantando las coplas a la Virgen del Rosario.
La jornada culminará por la tarde con la Solemne Procesión Triunfal de Gloria, en la que la Virgen del Rosario recorrerá en andas las calles de Marchena.
La imagen de la Virgen del Rosario es una talla de Cristóbal Ramos maestro de Juan de Astorga, según afirma Manuel Antonio Ramos en el Boletín de las Cofradias de Sevilla.
Cristóbal Ramos es un escultor sevillano (1725-99) que también es autor de la Virgen de las Aguas de la Hermandad del Museo de Sevilla (1772), o las Virgenes del Rosario de Montserrat, y la Magdalena, la Virgen del Carmen del Santo Ángel, San Andrés (Sevilla) y Espejo (Córdoba).
La Hermandad del Rosario de Marchena la funda Bartolomé Sánchez Bonilla en 1556 en el convento dominico de Marchena pero entró en decadencia tras la exclaustración de los dominicos de su convento de San Pedro Mártir (1835), sobreviviendo gracias a un capellán, y a la reunificación de los cofrades de las Hermandades del Cirio y de la Aurora, en 1844.
Se extinguió en la década de 1960, interrumpiéndose las procesiones anuales hasta que la cofradía del Stmo. Cristo de San Pedro y Ntra. Sra. de las Angustias, pidió incorporar a su título el de Ntra. Sra. del Rosario, logrando que el Vicario General en junio de 1988 confirmara la fusión de ambas cofradías.

