Un conductor del autobús que cubre la línea Marchena-Sevilla de la empresa Monbus ha sufrido en la tarde de este viernes una indisposición cuando circulaba por la A-92, lo que ha obligado a detener temporalmente el servicio en la Venta Híspalis, situada junto a la autovía y dentro del término municipal de Arahal.
Imagen de archivo
Según han explicado a este medio pasajeros que viajaban en el vehículo, el conductor comenzó a encontrarse enfermo pero pudo detener el autobús con normalidad y sin que se produjera ninguna situación de peligro para los viajeros.
Una vez estacionado junto a la Venta Híspalis se solicitó asistencia sanitaria. Los pasajeros permanecieron allí durante más de 45 minutos esperando la llegada de una ambulancia.
Durante ese tiempo el estado del conductor pareció mejorar, aunque continuó en el establecimiento esperando a los servicios sanitarios para ser valorado.
Ante la prolongación de la espera, la empresa envió hasta el lugar a un segundo conductor, que se hizo cargo finalmente del autobús y permitió que los pasajeros continuaran el viaje en dirección a Sevilla. El trabajador que había sufrido la indisposición permaneció en la Venta Híspalis a la espera de la ambulancia.
El episodio recuerda inevitablemente a otro grave incidente ocurrido el 14 de abril de 2025 en esta misma línea Sevilla-Marchena y también en la A-92.
En aquella ocasión, un conductor de Monbus sufrió un desvanecimiento mientras el autobús estaba todavía circulando por la autovía, en las proximidades del cruce de la carretera Carmona-Utrera y dentro del entorno de Arahal. El vehículo comenzó a desviarse y fueron varios pasajeros quienes reaccionaron rápidamente.
Uno de ellos, el profesor marchenero José Antonio López Maqueda, tomó el control del volante y consiguió conducir el autobús hasta un lugar donde pudo quedar detenido con mayor seguridad. Otros viajeros atendieron mientras tanto al conductor y avisaron al 112. Posteriormente acudieron Guardia Civil, servicios de mantenimiento de carreteras, personal de la empresa y una ambulancia.
El conductor de aquel servicio, que también era vecino de Marchena, presentaba dolor en el pecho y fue trasladado al hospital, donde quedó en observación para realizarle pruebas. En las primeras horas se planteó la posibilidad de un infarto, aunque no consta públicamente un diagnóstico médico definitivo que permita asegurar que esa fuera finalmente la causa del desvanecimiento.
La coincidencia resulta llamativa: dos conductores de la misma línea sufriendo problemas de salud durante el recorrido por la A-92 en poco menos de año y medio. La principal diferencia es que este viernes el trabajador pudo advertir que se encontraba mal y detener por sí mismo el autobús en la Venta Híspalis, mientras que en abril de 2025 fue necesaria la intervención directa de los pasajeros para evitar una situación potencialmente mucho más peligrosa.
Por ahora se desconoce cuál ha sido la causa de la indisposición sufrida este viernes y el estado definitivo del conductor, que permanecía en la Venta Híspalis esperando asistencia sanitaria mientras el autobús continuaba hacia Sevilla con el trabajador enviado como sustituto.