El 21 de noviembre de 1877 la historia del sonido cambió para siempre: Thomas Edison anunció el fonógrafo, capaz de grabar y reproducir sonido a partir de una hoja de estaño, un diafragma y una aguja. Fue el nacimiento de las “máquinas parlantes”.
El fonógrafo de Edison fue el primero en grabar y reproducir la voz humana mediante un cilindro. Aunque rudimentario, su aparición hizo que el sonido dejara de ser efímero. Su llegada a España en 1878 cautivó a la prensa científica.
La Biblioteca Nacional de España (BNE) presenta en la sala Hipóstila, del 16 de octubre de 2025 al 8 de febrero de 2026, la exposición Máquinas parlantes. El arte de atrapar el sonido, un recorrido por la historia de la grabación y reproducción sonora a partir de su propio patrimonio. La muestra reúne unas 150 piezas (aparatos musicales, soportes sonoros y partituras) y alrededor de 150 reproducciones de documentos y material gráfico, incluyendo una destacada colección de anuncios publicitarios antiguos procedentes de la hemeroteca de la BNE.
El fonógrafo fue inventado por Thomas Alva Edison en 1877. Ese mismo año hizo la primera demostración pública del aparato, que permitía grabar y reproducir sonido mecánicamente usando un cilindro recubierto (al principio de papel de estaño) sobre el que una aguja marcaba las vibraciones de la voz.
El marchenero Rafael Díez de la Cortina, fundó el Cortina Institute of Languages en 1882 en Nueva York, una de las academias de idiomas más antiguas del mundo, pionera en el uso del fonógrafo y la innovación didáctica creando el Cortina Method para estudiar en casa con discos. Su editorial de libros de idiomas y materiales didácticos publica hoy 140 años espués, miles de libros que se usan por todo el mundo.


