Una carta fechada en Marchena el 11 de enero de 1930 abre una inesperada ventana sobre la relación entre Manuel de Falla y una familia profundamente vinculada a la localidad: los marqueses de Cartagena. El documento, conservado en el Archivo Manuel de Falla e identificado en PARES con la signatura AMF,COR,06823,002, fue escrito por Blanca Bachoué de Barraute, marquesa de Cartagena, y dirigido a María del Carmen de Falla, hermana del compositor.
La importancia de esta pieza no está en demostrar, por sí sola, una estancia de Manuel de Falla en Marchena —algo que hoy no puede afirmarse sin un documento directo—, sino en situar a Marchena dentro de la red personal y cultural que rodeó al músico gaditano en los años de su madurez granadina. La familia Andrada-Vanderwilde y Bachoué de Barraute mantenía una relación documentada con Falla, y al mismo tiempo poseía intereses, fincas y una presencia estable en Marchena.
Una correspondencia que conecta Granada y Marchena
El Archivo Manuel de Falla conserva varias piezas relacionadas con la familia. Junto a la carta enviada desde Marchena en enero de 1930 figura un borrador de dedicatoria de Manuel de Falla a María y Antonia de Andrada, fechado en Granada el 6 de enero de 1930, apenas cinco días antes. También se conserva una carta de María de Andrada a Falla de 1929 y, más adelante, un borrador de carta del propio compositor a Blanca Bachoué de Barraute, marquesa de Cartagena, fechado el 23 de octubre de 1935.
La sucesión de documentos permite hablar con seguridad de una relación personal sostenida entre Falla y este entorno familiar, no de un contacto aislado. Y es precisamente la carta remitida desde Marchena la que introduce a la villa sevillana en esa trama.
La marquesa de Cartagena y el círculo cultural de Falla
La relación entre Blanca Bachoué de Barraute y el universo cultural de Falla fue además más allá de la correspondencia privada. Diversos estudios sobre las representaciones de El gran teatro del mundo de Calderón en Granada en 1927 sitúan a la marquesa de Cartagena entre las principales impulsoras y patrocinadoras de aquellas funciones. Manuel de Falla realizó las ilustraciones musicales de la representación y Hermenegildo Lanz se ocupó de la parte plástica.
La prensa y los estudios posteriores identifican a María y Antonia de Andrada, hijas de la marquesa, entre las participantes en aquel montaje. Una investigación académica publicada en la revista Janus recuerda que la representación fue financiada por la nobleza local y promovida desde el Ateneo de Granada, con la marquesa de Cartagena en una posición destacada. En ese mismo proyecto aparecían nombres esenciales de la cultura granadina de aquellos años, desde Falla hasta Hermenegildo Lanz y miembros del entorno de los García Lorca.
La música utilizada por Falla para el auto sacramental recuperaba y adaptaba materiales de la tradición musical histórica española. Era una forma muy característica de su sensibilidad artística: mirar al pasado para convertirlo en una música plenamente contemporánea.
Una familia con raíces materiales en Marchena
La conexión con Marchena no fue circunstancial. José Luis de Andrada-Vanderwilde y Pérez de Herrasti, marqués de Cartagena y esposo de Blanca Bachoué de Barraute, aparece documentado como propietario agrícola en el término municipal. El propio Boletín Oficial del Estado registra en 1955 propiedades de la familia como las fincas Vado Viejo, La Zarzuela y El Trasquilado, y Platero y Sanabria, todas ellas situadas en Marchena.
La memoria local conserva además la vinculación de la familia con la finca de Sanabria. En Marchena Secreta ya hemos documentado la existencia del monumento al Sagrado Corazón de Jesús situado en este entorno, asociado históricamente a José Luis de Andrada-Vanderwilde y Pérez de Herrasti.
Es, por tanto, razonable interpretar la carta de 1930 no como una casualidad geográfica, sino como el reflejo de una presencia familiar efectiva en Marchena. Lo que todavía no permite afirmar la documentación es que Falla viajara personalmente a la localidad. Esa cuestión permanece abierta y exige localizar cartas, agendas, diarios, fotografías o testimonios que sitúen al compositor aquí de forma explícita.
Por qué esta relación merece ser investigada
La noticia resulta especialmente sugerente porque coloca a Marchena en una red cultural de primer nivel durante los años veinte y treinta. La familia de los marqueses de Cartagena actuaba como puente entre la aristocracia granadina, el mundo intelectual y artístico de la época y sus propiedades sevillanas. En ese entorno se movía Manuel de Falla, una de las figuras esenciales de la música española del siglo XX.
El rastro documental permite formular ahora una línea de investigación concreta: revisar toda la correspondencia de Blanca Bachoué de Barraute, María y Antonia de Andrada y el entorno de los marqueses de Cartagena en el Archivo Manuel de Falla; localizar posibles referencias a Sanabria, Marchena o sus fincas; y comprobar si existen agendas o cartas de Falla que documenten desplazamientos a la campiña sevillana.
De momento, el dato seguro es ya relevante: el Archivo Manuel de Falla conserva una carta de la marquesa de Cartagena escrita desde Marchena en 1930, dentro de una correspondencia continuada con el entorno del compositor. Marchena aparece así, discretamente, en la biografía relacional de uno de los grandes músicos españoles del siglo XX.
Fuentes
Archivo Manuel de Falla / PARES: correspondencia de Blanca Bachoué de Barraute y de las hermanas Andrada-Vanderwilde; estudio académico sobre El gran teatro del mundo y la renovación escénica española publicado en Janus; Boletín Oficial del Estado, 1955, sobre fincas de José Luis de Andrada-Vanderwilde en Marchena; Ayuntamiento de Granada, información histórica del Palacio de los Marqueses de Cartagena; Archivo Manuel de Falla y Wikimedia Commons para la imagen de Manuel de Falla.