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Historia

Cuando Miguel de Cervantes estuvo al servicio de los Ponce de León

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En 1572 pese a haber perdido el movimiento de la mano izquierda, en la Batalla de Lepanto Miguel de Cervantes se incorpora a la compañía del capitán Manuel Ponce de León, en campañas militares como Navarino y La Goleta con base en los cuarteles de invierno en Sicilia, Cerdeña y Nápoles.

En el Archivo de Simancas se conservan los documentos del pago a Miguel de Cervantes donde se dice: «El 11 de febrero de 1573, se ordena a los oficiales de la armada que libren a favor de Miguel de Cervantes, soldado de la compañía de Don Manuel Ponce de León, diez escudos, a cuenta de lo que se le debe» y otras referencias similares.

En 1572 pese a haber perdido el movimiento de la mano izquierda, Cervantes se incorpora a la compañía del capitán Manuel Ponce de León, en campañas militares como Navarino y La Goleta con base en los cuarteles de invierno en Sicilia, Cerdeña y Nápoles.

El capitán Manuel Ponce de León, hijo del Conde de Bailén, sobrino de Lope de Figueroa, primo de Luis Cristobal Ponce de León, Duque de Arcos y señor de Marchena, y nieto de Manuel El Valiente de iba en la quinta Compañía con 80 soldados con base en las galeras españolas.

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Partida de diez escudos a Miguel de Cervantes, soldado de la compañía de don Manuel Ponce de León del Tercio de Infantería de don Lope de Figueroa

Cuando volvía a España en 1575 Cervantes fue apresado por corsarios que le llevaron a Argel, donde sufrió cinco años de cautiverio (1575-1580).

El tercio de Granada o de Lope de Figueroa siguió luchando en Flandes, a las órdenes de Juan de Austria y Portugal. Manuel Ponce de León murió en la batalla de Dourlens, Francia.

Hermandades

Cuando los jesuítas defendieron el patronazgo de San Sebastián

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Desde el 20 de enero de 1240 San Sebastián fue patrón de Marchena  y día de fiesta para conmemorar la toma de la villa por los reyes cristianos.

LOS JESUITAS DEFENDIERON EL PATRONAZGO DE SAN SEBASTIAN

Pero en 1642 una bula de Urbano VIII, sobre revisión y confirmación de los patronos de cada pueblo, fue la excusa perfecta para que las distintas órdenes religiosas locales, que eran muchas, poderosas y siempre en pugna, intentasen colocar a sus fundadores como patronos.

Agustinos, Dominicos y Franciscanos aspiraban a ver nombrados sus fundadores como patronos, ya que oficialmente eran co patronos San Francisco, San Agustín y Santo Domingo y por una tradición local también San Miguel.

Sólo los Jesuítas defendieron el patronazgo de San Sebastián según la historia del convento de los Jesuitas de Marchena publicado por Julían Lozano Navarro.

Un fraile jesuita marchenero recurrió a la memoria de los frailes más ancianos, buscó documentos y redactó un informe.  «Con este papeles se persuadió con fundamento el clero y Cabildo municipal de que San Sebastián era su patrón principal gracias a la influencia de la señora duquesa de Arcos que con su excelencia el duque estaba en su virreinato de Valencia» recoge dicho documento.

El vicario y el clero local enviaron petición en este sentido al Arzobispo de Sevilla Gaspar de Borja bisnieto de Francisco Francisco de Borja co fundador del colegio jesuíta de Marchena y al propio Ayuntamiento siendo aprobado.  El arzobispo declaró el primero de enero de ese año que el santo mártir de San Sebastián era patron de Marchena y que era día de fiesta celebrado como fiesta de primera clase con octava y así se ejecutó ese año y hubo además un  jubileo en el templo Jesuita, hoy Santa Isabel.

Dicen los Jesuítas en su crónica, que para agradecer los favores; el Santo ese año, el 20 de enero hizo que lloviera mucho, siendo año de sequía.

Además un informe de la Inquisición donde se determinaba que los Jesuítas no eran sospechosos ni culpables tal y como les había acusado por el Doctor Espino, llegó a Marchena y se leyó en San Sebastián el día de la salida del patrón «como premio por haber apoyado su patronazgo en Marchena volviendo por su honor y librando la de la infamia y descrédito que padecía» según los Jesuítas.

Un fraile y doctor llamado Juan del Espino había publicado en septiembre de 1643 en Málaga y Granada que los Jesuítas eran unos herejes. El Arzobispo de Granada e Inquisidor hizo prender al doctor Espino, pero los papeles siguieron circulando por muchos lugares de Andalucía «con grande injuria de la Compañía de Jesús».

En Marchena se leyó públicamente un desmentido de dichos escritos en la iglesia de San Sebastián el domingo 24 de enero frente a los cabildos eclesiástico y civil y todo el pueblo congregado allí para la fiesta de San Sebastián, que se celebró este día por haber llovido el 20.

«Queriendo el santo volvernos el crédito como nosotros se lo habíamos devuelto a él y este mismo año se leyó otro edicto de la Inquisición condenado a dichos papeles del doctor Espino».  El 10 de junio se leyó otro escrito en San Juan contra otro papel infamatorio para la compañía de Jesús.

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Especial Dia de Andalucia

El 28 de Febrero se celebran 547 años de la toma de Alhama por Rodrigo Ponce de León

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El día 28 de febrero se celebrará el 547 aniversario de la toma de Alhama por las tropas castellanas como reacción al ataque y conquista de Zahara por los granadinos, hito que dio comienzo a la que se denomina Guerra de Granada (1482-1492).

Muchas ciudades andaluzas fueron llamadas a participar en el conflicto aportando medios económicos y humanos, pero los marcheneros tuvieron un papel protagonista en este hecho gracias a la astucia de Rodrigo Ponce de León y su escalador Juan Ortega del Prado.

La conquista de Alhama de 1482 fue posible gracias al capitán de escaladores Juan Ortega de Prado, vecino de Marchena que fue enviado en secreto por Rodrigo Ponce de León para escalar y espiar en secreto la ciudad de Alhama para conocer sus puntos vulnerables.

 Juan Ortega de Prado, era natural de Madrid según José Luis de Mena y, según otros de Villabonillos en León.

 Tras la sorpresa y toma de Zahara en diciembre de 1481, el rey de Granada pasó a cuchillo a un gran número de sus habitantes y al resto los llevó a las mazmorras de la Alhambra, lo que supuso el inicio de la última etapa de la guerra de Granada.

 Juan Ortega de Prado informó al duque de Cádiz y al asistente de Sevilla, de que la fortaleza de Alhama, según el cronista Valera,  no tomaban la debida preocupación de vigilancia y defensa, “…por estar tan metidos en el reino e la cibdad ser tan fuerte, puesta en una muy alta peña e çercada de toda parte de un río, sin tener más de una subida para la fortaleza, por una cuesta muy alta e agria”, ratificando Palencia que “…su situación y sus fortificaciones les hacían descuidar la vigilancia a sus moradores, confiados»”.

Ortega del Prado salió de Marchena disfrazado de mercader de diamantes y así pudo entrar en Alhama, para inspeccionar sus muros y el sitio más vulnerable de aquellas fortificacionss. Da vuelta a Marchena e informado el Duque organizó un pequeño ejército de trescientos escuderos que salieron de Marchena para ir a la toma de Alhama.

El cronista Hernán Pérez del Pulgar, quien conoció, trató y compartió hazañas con Ortega de Prado, escribió sobre los mismos, en una carta que envía a Pedro Navarro desde el Salar, quizás inspirándose en Juan Ortega, que “Conosçen a qué tienpo y en qué lugar se ha de poner la guarda, dó conviene el escucha, a dónde es neçesario el atalaya».

Como dice Juan de Mata Carriazo, los expertos en frontera tenían gran experiencia y conocimiento y el marqués de Cádiz, les daba un trato especial, manteniéndolos en sus propios palacios.

Sería el mismo Ortega de Prado quien señaló el itinerario más adecuado para que las tropas llegasen hasta Alhama, y en especial cuando, ya en el mismo reino granadino, avanzaron varias noches, situándose al amanecer del día 28 de febrero de 1482 a una media legua de Alhama, en el llano de Dona.

Ya en Dona, se mandó que “apeasen hasta doscientos escuderos (también dan los cronistas la cifra de trescientos), y que fuesen uno en pos de otro, a distancia de dos lanzas de armas, llevando delante al escalador y los adalides que llevaban los trozos de las escalas”.

Llegados a los muros de la fortaleza de Alhama, Ortega de Prado subió el primero, y tras él quince personas (se afirma también que fueron hasta treinta) entre los que se encontraba Martín Galindo, alcaide de Marchena.

Entraron en la barbacana y, puestas las escalas, subieron al muro principal del castillo, donde sólo encontraron a un soldado que mataron así como a otro que estaba dormido, recorrieron toda la fortaleza.

Abrieron la puerta de la fortaleza que salía al campo, y por ella entró cuanta tropa castellana pudo caber en el castillo, tomándose así la fortaleza e iniciándose la lucha por la ciudad. Tras la conquista, permaneció en Alhama, al menos, hasta el primer socorro a la misma por el duque de Medina Sidonia, en 1482.

El capitán de escaladores del Señor de Marchena volvió a repetir la hazaña en la recuperación de la fortaleza de Zahara, llevando a cabo prácticamente similar estrategia que en Alhama, en octubre de 1483.

Según algunos autores murió en el intento fallido de la conquista de Mijas donde tras ser descubierto mataron a los escaladores incluyendo Ortega del Prado.

-SABER MAS: “Juan Ortega de Prado, el heroico capitán de escaladores”, Andrés García Maldonado, Publicación Anual del Patronato de Estudios Alhameños, febrero de 2012.

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Hermandades

La hermandad de la Macarena procesionaba primitivamente un crucificado

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Según Andrés Luque Teruel, historiador del Arte la hermandad de la Macarena procesionaba primitivamente un Crucificado que recibía el nombre de Santo Cristo -tallado por Pedro Nieto, alumno de Francisco de Ocampo-, imagen que en el seno de la hermandad se conoce como de la Salvación porque los hermanos de sangre salían de penitencia por la salvación de sus almas.

El Santo Cristo presidía la función principal de la hermandad durante cuatro siglos y salió en estación de penitencia junto con los otros dos pasos de la cofradía, el Cristo de la Sentencia y la Virgen de la Esperanza, hasta que en 1720 el Crucificado deja de salir para quedar alojado en San Gil hasta su destrucción el 18 de julio de 1936.

Titulares

Primitivamente la virgen iba en un palio negro de cajón sin flores ni a apenas velas, ya que en ese tiempo S. XVI los pasos en Sevilla no llevan flores.

La primera estación la realiza por primera vez en 1624, aunque con anterioridad lo hacía acompañando a la de la Sagrada Cena, Humildad y Paciencia. En el año 1653, se traslada a la Parroquia de San Gil, remodelando entonces su nombre y pasando a denominarse “Hermandad de la Sentencia de Muerte que dieron a Christo Nuestro Redemptor y Nuestra Señora de la Esperanza”.

Inauguración exposición Mercantil

En 1659 se encarga el primer misterio completo del conjunto escultórico de la Sentencia a Felipe Morales Nieto y otro a Cristóbal Pérez, del circulo de Roldán, acabado por un hijo de Pedro Roldán tal y como conserva la documentación de la hermandad. Ese paso del XVII lo conserva la hermandad aunque no puede verse expuesto. En 1793 se fusiona con la hermandad del Rosario. Andrés Luque Teruel comparó algunos rasgos de la talla del Señor de la Sentencias con el Santo Entierro de Marchena de Jerónimo Hernández.

La Hermandad de la Macarena de Sevilla celebra el 425 aniversario de su fundación con una muestra de su fondo documental en el Circulo Mercantil de Sevilla, hasta el 26 de Enero, dentro del ciclo Círculo de Pasión, a la que seguirá la gran muestra de 200 piezas de la Hermandad del Nazareno de Marchena.

La Hermandad Macarena posee un Archivo compuesto por mil cajas, veinte carpetas de gran formato y doscientos álbumes fotográficos, que arrojan importantes datos como que su fundador fue fray Bernardo de la Cruz en San Basilio en noviembre de 1595 tal y como se constata en el libro fundacional en poder de la hermandad restaurado por el IAPH en 2017 donde figura el nombre original de Hermandad de Esperanza y Penitencia al que se añade en los años sesenta el nombre de su barrio, Macarena. Una regla que recoge que el Esperanza significa la «expectación ante el nacimiento de Cristo y su cuerpo en la Cruz».

Según Andrés Luque Teruel profesor de historia del arte de la Universidad de Sevilla la hermandad Macarena tenía una imagen de San José que procesionaba en algunos festivos de gloria en relación al cuerpo de Cristo, advocación que la hermandad va a recuperar en breve con una nueva imagen, informó Luque Teruel en la conferencia del Circulo Mercantiul pronunciada el pasado jueves 16 de Enero.

 

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Actualidad

La azarosa vida de la la torre de la Colegiata de Osuna, que ahora sufre obras de cerramiento

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Las obras del cerramiento del cuerpo superior de la torre campanario de la Colegiata, que cuenta con un presupuesto de 137.000 euros, de los cuales, unos 60.000 euros son aportados por el Ayuntamiento de Osuna y el resto la parroquia. El plazo de obras es de cuatro meses, desde el noviembre del pasado que concluyen antes de Semana Santa, si no surgen imprevistos.

En 1918 un rayo derribó la torre luego reconstruida e inacabada, quedando el último cuerpo a la intemperie, por lo que ahora se está construyendo un cerramiento para evitar filtraciones de agua y de humedad que generan deterioro sobre la propia torre.

La imagen puede contener: exterior e interior

Se ha colocado una estructura horizontal plana en el cuerpo superior que permite la expulsión de las aguas hacia el exterior del edificio monumental y la sustitución del actual forjado de piso del campanario, construido con vigas de acero, que en caso de oxidación, también pueden producir daños en la torre.

PORQUÉ SE CAYÓ LA TORRE DE LA COLEGIATA

 El templo fue fundado en 1535 por Juan Téllez Girón, IV Conde de Ureña obra de los arquitectos Diego de Riaño y Martín de Gaínza.

La imagen puede contener: exterior

En 1871 dos rayos cayeron simultáneamente sobre la torre de la Colegiata perforando los muros de las capillas anexas y dejando la torre con peligro de desplome como sucedió en 1918 según documento que se publica en la revista Apuntes 2, número 4 (2004) en un artículo de Pedro Jaime Moreno de Soto y Francisco Manuel Delgado Aboza.

La imagen puede contener: exterior

El problema detectado por Juan Talavera Vega en 1896 era que que el material elegido para el resto del edificio, el sillar, o roca arenisca de las canteras de Osuna, no era suficiente duro para aguantar el peso de la torre, mucho más alta y las piedras se estaban aplastando en la base por el peso de la estructura, que fue lo que la caída de los rayos empeoró.

Resultado de imagen de un rayo en la colegiata de Osuna

Además el mismo suelo era inestable, por las filtraciones de aguas, las obras de refuerzo y reconstrucción de los dos primeros cuerpos de la torre finalizaron en 1898. El 18 de noviembre de 1918 de nuevo un rayo golpeó la torre de la Colegiata provocando el hundimiento completo de la torre y de la capilla de San Pedro destrozando el retablo y la imagen de San Pedro.

La imagen puede contener: cielo y exterior

Gracias a las donaciones populares y del Ayuntamiento se pudo reconstruir pero quedó sin terminar, en 1924 justo cuando quedaba por rematar la torre con un cuerpo circular y una cúpula renacentista que iba a ser sufragada por un párroco, Luis de Soto Torres Linero que había donado el producto de un premio que le había tocado en la lotería, para la obra del remate de la torre pero que murió de forma repentina.

La imagen puede contener: una o varias personas, personas de pie, cielo y exterior

De 1970 al 76 toda la Colegiata fue sometida a una profunda restauración por Rafael Manzano, que salvó todo el monumento de ser destruído pero jamás se llevó a cabo la reconstrucción del último cuerpo de la torre.

Resultado de imagen de un rayo en la colegiata de Osuna

Por esto no se tocan las campanas por razones de seguridad.  Y este es el motivo por el que la obra quedó inacabada como aún hoy se conoce siendo la imagen más popular de Osuna.

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