Momentos de gran tensión se vivieron este viernes a mediodía en el centro de salud de Marchena cuando un hombre que, según los testimonios, estaba bajo los efectos de las drogas, amenazó a profesionales sanitarios con un cuchillo, siendo finalmente reducido por la Guardia Civil y Policía Local, siendo el agresor finalmente ingresado en el Hospital de Osuna.
Los hechos comenzaron alrededor de las 13:40 horas, en la zona de Urgencias. Según las fuentes consultadas, el hombre amenazó al personal sanitario con un cuchillo, y luego con una jeringa y la aguja de un catéter que había tomado del propio centro para intimidar al personal.
Durante el episodio de violencia, el individuo, —toxicómano habitual- golpeó diferentes elementos del entorno, aunque no se registraron heridos ni daños materiales de consideración. En un momento determinado salió al exterior y parte del personal aprovechó para refugiarse y cerrar algunas dependencias, mientras otros profesionales y pacientes permanecieron fuera del centro por motivos de seguridad. Durante el altercado, que duró más de media hora, se vio interrumpido el normal servicio de la zona de urgencias por motivos de seguridad.
Finalmente intervinieron Policía Local y Guardia Civil, que consiguieron controlar la situación. Según los testimonios recogidos, los cuerpos de seguridad tardaron entre 30 y 40 minutos en llegar porque se encontraban atendiendo otros servicios. Una vez reducido y atendido sanitariamente, el hombre fue sacado en una silla de ruedas y trasladado en ambulancia al Hospital Universitario La Merced de Osuna.
El episodio no es un hecho completamente aislado. Profesionales consultados por este medio vienen alertando de repetidos episodios de amenazas, comportamientos agresivos y situaciones conflictivas en el centro de salud, algunos relacionados, según estos testimonios, con personas que llegan bajo los efectos de drogas.
La preocupación por las agresiones a sanitarios no es nueva. El Área de Gestión Sanitaria de Osuna puso en marcha este mismo año formación específica con la Guardia Civil para prevenir y afrontar este tipo de situaciones, una iniciativa que debía extenderse, entre otros lugares, a los profesionales del centro de salud de Marchena.
El problema tiene además una dimensión andaluza. La Junta anunció en junio la preparación de una ley específica contra las agresiones a profesionales sanitarios, que incluirá amenazas, coacciones, insultos y agresiones físicas, ante el incremento de la preocupación por la seguridad en los centros asistenciales.
En este caso, pese a la gravedad de la situación y al temor generado entre trabajadores y usuarios, no consta que ninguna persona resultara lesionada. La información procede de testimonios directos recabados por este medio.
Los profesionales del centro de salud de Marchena reclaman más seguridad tras varios incidentes recientes
El episodio ocurrido este viernes ha vuelto a poner sobre la mesa una preocupación que, según fuentes consultadas por este medio, viene creciendo en las últimas semanas: la falta de seguridad ante la entrada de personas que protagonizan comportamientos amenazantes o potencialmente peligrosos dentro del centro de salud.
Fuentes sanitarias explican que no se trataría de un caso aislado y aseguran que durante el último mes se habrían producido al menos otros dos episodios de entrada de delincuentes habituales al centro de salud, durante las tardes y los fines de semana, momentos en los que el centro dispone de menos actividad y personal.
Los profesionales describen además situaciones en las que determinadas personas entran y deambulan por las instalaciones, generando inquietud entre trabajadores y pacientes.
Ante esta sucesión de episodios, parte del personal reclama la presencia de seguridad en el centro, especialmente durante los turnos de tarde, noches y fines de semana. “Necesitaríamos seguridad”, resume una de las personas consultadas, que asegura que ya se han producido varios altercados.
Lo que plantean es la necesidad de medidas preventivas permanentes que permitan actuar antes de que una situación de tensión termine convirtiéndose en una agresión, garantizando la seguridad tanto de los profesionales como de los pacientes que acuden al centro.