El historiador y escritor Joaquín Ramón Pérez Buzón, natural de Paradas y ganador de varias ediciones del Certamen Literario Villa de Marchena, reconstruye un episodio del siglo XVI protagonizado por Juan y Catalina de Escobar, dos amantes que desafiaron las leyes que prohibían uniones entre familiares.
El joven rescata a Catalina del castillo de Paradas, propiedad del duque Rodrigo Ponce de León, iniciando un proceso judicial que culmina con la condena de ambos. Un documento recientemente hallado por el autor arroja luz sobre las conexiones económicas y personales entre los protagonistas y el duque, lo que explicaría la rebaja de la pena. La narración incorpora detalles patrimoniales, jurídicos y sociales que enriquecen la comprensión del contexto. El texto se basa en fuentes documentales conservadas en el Archivo Histórico Nacional.
JOAQUÍN RAMÓN PÉREZ BUZÓN
Rodrigo Ponce de León, I Duque de Arcos, sucedió en 1492 a su abuelo homónimo, el célebre Marqués de Cádiz, héroe de la Guerra de Granada, con solo dos años de edad. Esta circunstancia se explica porque la madre del niño, Francisca Ponce de León, no fue hija legítima del matrimonio del Marqués con Beatriz Pacheco, sino de la unión de éste con una vecina de Marchena llamada Inés de la Fuente.
El abuelo lodispuso así para evitar reclamaciones sucesorias de otros parientes, pero ello no evitóque los tutores del joven Rodrigo tuvieran que hacer frente a costosos pleitos que le disputaron el señorío.
El primero se resolvió en 1494 con la entrega de cuatro millones de maravedíes (10.666 ducados) y un segundo se prolongó hasta 1522, ya con Rodrigo al frente del gobierno, saldándose con el pago de 20.000 ducados.
Los primos amantes entrando por la Puerta de Osuna recreado por IA.
Ello dejó muy tocada la hacienda ducal, pues, aunque percibía rentas por valor de 30.000 ducados anuales, cantidad del mismo nivel de otras grandes casas nobiliarias, como la de Alba, tenía escasa disponibilidad de bienes por estar sujetos a mayorazgo, es decir, sin posibilidad de venderlos.
Fueron tantas las deudas de Rodrigo que en su testamento, redactado en1530, frente a lo que era habitual, no dejó ningún dinero a sus criados.
Pues bien, precisamente en el año en que concluyó el segundo pleito está fechado un documento que hace poco encontré y que aporta nuevos datos a la historia de Juan y Catalina de Escobar, los primos amantes que desafiaron las leyes que prohibían las uniones entre familiares, consideradas incestuosas. Juan, que era hijo de un regidor de Marchena, sacó a Catalina escalando el castillo de Paradas, donde vivía por ser hermana del alcaide de la fortaleza.
Dibujo de Joaquin Ramón Pérez Buzón
Pero ésta era propiedad del duque, que enseguida abre un proceso judicial para castigar el allanamiento de su morada. Después devarias peripecias Catalina es condenada a reclusión en un convento y a perder la mitadde sus bienes, unas tierras que tenía en el pago de Trujete, y a Juan se le conmuta lapena capital por el castigo de cortarle un pie.
Este momento de la ejecución es el que refleja el dibujo que hice para una próxima publicación de estas desventuras de los amantes, que ya se ha anunciado en esta revista. Vemos que el verdugo, inmerso en una confabulación de un buen número de marcheneros, tira el hacha diciendo que no se considera idóneo para hacer el corte con garantías.
Entonces se busca un médico o un carnicero, pero no se encuentraninguno. Se habían quitado de en medio. Al final el duque tiene que desistir de laculminación de la sentencia, y ordena que se lleve al joven marchenero a la prisión deZahara de la Sierra. Y ya no sabemos nada más de Juan.
Momento en que Juan de Escobar es llevado a la picota ed Marchena recreado por IA.
Ocurre esto en la antigua picota, el llamado Cerro de la Horca, alrededor delrollo o columna de piedra, símbolo de jurisdicción (que no se ha conservado, por lo quehe reproducido el de Rioseco de Soria), y con el fondo de la villa de Marchena, junto ala que he pintado el molino del grabado de Hoefnagel.
Para no estorbar la visión delcerco amurallado no he representado los barrios extramuros, que ya existirían pues laciudad tendría más de 5.000 habitantes en este momento.
Se pueden apreciar, de izquierda a derecha, la torre de planta poligonal que defendía la Puerta de Carmona y el Alcázar; la Puerta de Sevilla con el famoso Arco de la Rosa, de origen almorávide, reconstruida en 1430, de eje acodado (de ahí su posición lateral); y la Puerta de Morón, con arco de herradura, actual museo, que era doble y tenía un patio interior.
También son visibles las iglesias de Santa María de la Mota ySan Juan, ambas sin torres, pues fueron construidas bien entrado el siglo XVI (en 1564y 1580, respectivamente). Esta historia ha sido contada en esta revista en varias ocasiones y con ella obtuvo un servidor el primer premio de Ensayo en la XXI edición del Certamen Literario Villa de Marchena Memorial Rosario Martín, siendo publicada por la Editorial Alfar en 2021 con el título “Amor y rebeldía en Paradas y Marchena (1523)”.
Recientemente también le he dedicado una charla en las II Jornadas de Cultura Villa de Paradas.Y hace unos días encontré inesperadamente un documento con varios de los protagonistas de este suceso. Concretamente son los padres de Juan: Pedro Álvarez y Beatriz Escobar, que venden a Catalina por valor de noventa mil aravedíes las tierras que citamos que le pertenecían en el pago de Trujete “término de esta villa (Marchena), en que ay quince cayzadas poco más o menos, con la casa e pozo e pilas e barbechos”, dice el documento del Archivo Histórico Nacional, Osuna, C. 169, D. 100-104, que añade que tienen linde con “tierras de las Monxas del Monasterio de Santa Clara desta villa”.
No sabemos exactamente la equivalencia de esta medida antigua en nuestra zona, aunque podría estar en torno a una fanega.
Pero la operación es más compleja, pues Pedro Álvarez y su mujer lo querealmente hacen es ceder las tierras a Catalina para saldar una deuda que tenían con elduque por las “rentas desta villa que tuve el año pasado de quinientos e veynte e unaños” dice el padre de Juan en el documento, sin concretar nada más.
Y de esa manera,en un movimiento a tres bandas, el propio duque está pagando a Catalina –en especie–”en quenta de cien mil maravedís que la duquesa, que aya gloria, le mandó en su testamento para su casamiento por su servicio”. Es decir, que Catalina fue criada de Isabel Pacheco, primera mujer de Rodrigo, que murió en 1521 dejándole en su testamento para su dote esta generosa cantidad de cien mil maravedíes por sus servicios y el duque, al no tener liquidez, le paga con las tierras de los padres de Juan, los cuales saldan así su débito con la hacienda ducal.
Aunque parezca extraño, el arrendamiento de rentas señoriales podía provocar deudas en los arrendatarios, como el caso de un vecino de Paradas, Antón Jiménez de Luna, que tenía el aprovechamiento del corcho de Monte Palacio en 1538, y que llegó a adeudar 27.784 maravedíes al hijo de Rodrigo, Luis Cristóbal Ponce de León.
Otro dato, interesante para comprender la situación de la mujer en esta época, es que la toma de posesión de las tierras de Trujete no la hace Catalina, sino su hermano Juan de Escobar “en virtud de poder que para ello tubo de Cathalina de Escovar” aclara el documento.
Pero lo más sorprendente es la filiación de Catalina, de la que se dice que era hija de Bartolomé de Escobar “e de Mari Esteban, su muger, que estays ausente”. Es decir, que la que dice en el proceso judicial ser su madre, María Hernández de Bienvenida, es realmente su madrastra. No sabemos qué fue de su verdadera madre.
Lo que sabemos es que Catalina fue liberada de la reclusión conventual y desterrada, perdiendo la mitad de las tierras citadas de Trujete en beneficio del patrimonio ducal, que se incrementaba con las llamadas penas de cámara, es decir, las sanciones por los procesos que juzgaba el duque. Aunque esa mitad se dice que se iba a subastar, lo cierto es que en 1612 Trujete ya se ha agregado al mayorazgo de los Ponce y en 1863 figura como una haza de 72 fanegas hipotecada por la Casa de Osuna, heredera de la de Arcos.
En definitiva, estos nuevos datos no aclaran el desenlace de esta historia: si Juan también es liberado y se encuentran los amantes lejos de Marchena y Paradas. Tampoco sabemos si influyeron en la relación amorosa; lo que sí está claro es que nos ayudan a comprender la rebaja de la pena por parte del duque, dada la gran proximidad existente entre éste y Catalina, que había servido a su mujer, y también con el padre de Juan, que era su arrendatario. Además este nuevo documento parece confirmar la falta de liquidez que obligó a Rodrigo Ponce de León a hacer el tipo de operación que hemos contado aquí.
BIBLIOGRAFÍA NO CITADA EN EL TEXTO CARRIAZO RUBIO, JUAN LUIS: Los testamentos de la Casa de Arcos (1374- 1530) Diputación Provincial de Sevilla, 2003 IGLESIAS RODRÍGUEZ, JUAN J.: “Desafíos al control patriarcal. Disciplina y resistencia a la moral establecida”, en nº 52 de la revista Andalucía en la historia, abril- junio 2016 NÚÑEZ ROLDÁN, F.: “Justicia y gracia en Marchena. Siglos XVI y XVII”, en VI Jornadas de Hª de Marchena Política e instituciones. El Concejo de la villa y la Casa de Arcos, Ayto. de Marchena, 2001 PÉREZ BUZÓN, JOAQUÍN R.: “Marchena en el proceso de formación y consolidación del mayorazgo de los Ponce de León. Del testamento de D. Pedro (1448) al pleito de 1522”, en Actas de las II Jornadas sobre Historia de Marchena Marchena bajo los Ponce de León: Formación y consolidación del señorío (siglos XIII-XVI) Ayto. de Marchena, 1997 RAVÉ PRIETO, JUAN LUIS: El alcázar y la muralla de Marchena. Ayto. de Marchena 1993.
José Ramón Vázquez lleva tres años compartiendo públicamente una experiencia de fe que vivió hace una década y que, según explica, marcó uno de los grandes puntos de inflexión de su vida. Tras su participación en Luz en la oscuridad, habló sobre el origen de estos conciertos, los lugares a los que están llevando el mensaje, su vivencia en Belén y el consejo que ofrece al grupo de terceros franciscanos que comienza su camino en Marchena.
Entrevista
—¿Desde cuándo estáis realizando estos conciertos?
—Llevamos tres años haciéndolos y actualmente nos encontramos en la cuarta edición. En total, sumando todas las ediciones, hemos dado unos 80 conciertos.
—¿Los conciertos se llevan a cabo por toda España?
—Sí, aunque nos centramos principalmente en la Comunidad de Madrid, Extremadura y Andalucía. Al principio, toda la primera edición estuvo enfocada exclusivamente en la Vida Consagrada. Sin embargo, Fray José Rodríguez Carballo, nuestro arzobispo de Mérida-Badajoz y ex general de la orden franciscana, nos animó a llevar el mensaje más allá de los muros. Nos pidió dar a la gente en qué pensar y mostrar que existen otras formas de entender la vida. Desde entonces, actuamos en colegios, institutos, cárceles, hospitales, familias parroquiales y allí donde el Señor nos manda.
—Tuviste una experiencia íntima en Belén. ¿Cómo te decidiste a dar el paso de contarla y hablar en público?
—Es una experiencia que viví hace diez años, pero llevo solo tres años compartiéndola. Al principio existe cierta inmadurez, incluso a nivel espiritual, y nos avergüenza salir a la calle para decir que somos cristianos. No obstante, llega un punto de madurez en el camino donde ya no te importa decir lo que eres y comienzas a decirlo a voz en grito.
—Se percibe que todavía te emocionas al contarlo después de diez años.
—Sin ninguna duda. En la vida de una persona hay muy pocos puntos de inflexión de 180º, probablemente solo uno o dos. Es imposible expresar lo que has escuchado sin emocionarte, porque es algo que llevo muy dentro y que siento cada día.
—Aquí en Marchena hay un grupo de terceros que está empezando. ¿Qué consejo les darías?
—Les diría que sean valientes y que vivan el Evangelio con radicalidad y activismo, tal como enseñaba San Francisco. Hoy dedico mi vida al servicio del Señor, buscando a Dios en nuestros hermanos con esa misma radicalidad evangélica. Además, les pediría que sean testimoniantes. Como señalaba el Santo Padre, hoy en día son casi más importantes los testimoniantes que los maestros asépticos de la fe, ya que decimos en primera persona quiénes somos y, sobre todo, por quién lo somos. Así que, ¡valientes y adelante!
José Ramón Vázquez convierte su experiencia de fe en «Aliento de luz» durante el acto «Luz en la oscuridad»
José compartió en el acto «Luz en la oscuridad» el testimonio de una profunda conversión personal y presentó «Aliento de luz», canción dedicada a fray Nicolás.
Una experiencia personal de fe, una gruta franciscana y una canción nacida del recuerdo. José Ramón Vázquez compartió en el acto Luz en la oscuridad el relato de una conversión que, según explicó ante el público, marcó un antes y un después en su vida. Su intervención culminó con la interpretación de Aliento de luz, una composición dedicada a fray Nicolás, el religioso franciscano al que reconoce como guía decisiva en su camino espiritual.
José saluda a los asistentes tras su intervención en «Luz en la oscuridad».
El testimonio, narrado en primera persona y con una fuerte carga emocional, parte de un momento de profunda crisis interior. José describió aquel estado con imágenes de ceguera, heridas y soledad, hasta llegar a una experiencia que él interpreta como un encuentro directo con Dios. «Recibí un abrazo de amor infinito que sanaba cada una de mis cicatrices», relató, insistiendo en que no habla de una idea abstracta o aprendida, sino de una vivencia que transformó su manera de mirar la realidad.
Una conversión vivida como experiencia personal
Durante su intervención, José utilizó la expresión «conversión tumbativa» para explicar la intensidad de aquel episodio. El término, empleado tradicionalmente para referirse a cambios espirituales bruscos y radicales, fue presentado por él como una forma de describir lo ocurrido en la gruta. Según contó, tras aquella vivencia fue encontrado por religiosos franciscanos, que lo ayudaron y celebraron allí la Eucaristía.
Ese momento ocupa un lugar central en su relato. José explicó que, por primera vez, comprendió la Eucaristía no desde una formulación doctrinal sino desde la experiencia de cercanía: «Un Tú con mayúsculas y un tú con minúsculas que se hacen uno». La frase resumió el hilo de toda su intervención: el paso de una fe entendida desde fuera a una relación vivida como íntima y personal.
Un momento de encuentro con los asistentes después del testimonio de José.
Fray Nicolás, memoria y guía
La segunda parte de su testimonio estuvo dedicada a fray Nicolás, fallecido hace dos años. José lo recordó como «mi ángel» y como la persona que lo acompañó en uno de los momentos más decisivos de su vida. Mostró además la cruz que lleva en el pecho con su nombre, convertida para él en símbolo de gratitud y memoria.
Ese vínculo con la espiritualidad franciscana no se ha quedado únicamente en el recuerdo de aquella experiencia. José se ha incorporado como tercero franciscano, dando así continuidad en su vida cotidiana al camino espiritual que comenzó acompañado por fray Nicolás.
Precisamente este sábado 19 de septiembre, por la tarde, tendrá lugar en el Convento de Santa María la primera reunión de la temporada de los terceros franciscanos, un encuentro que abre un nuevo curso para esta fraternidad vinculada a la tradición franciscana en Marchena.
Religiosas franciscanas y participantes, en el interior del convento de Santa María.
De esa experiencia nació Aliento de luz, canción con la que cerró su participación en Luz en la oscuridad. La letra recorre el tránsito desde la incertidumbre y la soledad hasta el consuelo, la fe y la liberación interior. En uno de sus versos resume el núcleo del relato: «En el fondo de la gruta te encontré, Señor».
Imagen de grupo tras el acto celebrado en el convento de Santa María de Marchena.
Una canción como forma de contar lo que no podía explicar
José reconoció que durante años le resultó difícil poner palabras a aquella experiencia. La música terminó convirtiéndose en el lenguaje capaz de expresar lo que, según dijo, no había sabido explicar de otra manera. Aliento de luz funciona así como testimonio autobiográfico, homenaje y oración personal.
El acto Luz en la oscuridad encontró en este relato uno de sus momentos más intensos. Más allá de la interpretación religiosa que cada persona pueda hacer, la intervención de José presentó una historia de transformación personal sostenida sobre tres elementos muy concretos: la crisis, el acompañamiento y la búsqueda de sentido. Su mensaje final volvió al punto de partida de toda la intervención: la afirmación de una fe vivida como experiencia real y no únicamente como tradición heredada.
Charlamos con Juan Antonio Requena, instructor con cuatro décadas de experiencia en el mundo del yoga, con motivo del inicio del nuevo curso en el centro Prana Yoga. Entre horarios, disciplinas y reflexiones sobre el ritmo de vida actual, Requena profundiza en cómo esta práctica milenaria une cuerpo, mente y respiración para transformar nuestra salud integral.
José Antonio Suárez: Juan Antonio, las clases comienzan el 21 de septiembre, ¿cómo se organizan los horarios y los turnos?
Juan Antonio Requena: Empezamos el 21 de septiembre con un primer turno a las 16:00 horas, un segundo a las 18:45 y un tercero a las 20:15. Las clases son similares en contenido básico y se van adecuando a las características y nivel de cada grupo.
J. A. S.: ¿Qué temáticas y disciplinas se trabajan en el centro?
J. A. R.: Desde el yoga trabajamos en tres ejes principales: el control y la observación mental, la mejora de la salud física y la conexión entre cuerpo y mente a través de la respiración (pranayama). El objetivo fundamental es que la persona disfrute de una mejor salud global. Además, aquí en Prana Yoga contamos con gimnasia somática impartida por Mark, y con nuestras compañeras Chary y Marta, que ofrecen clases de yoga en diferentes niveles. También forma parte del equipo Carmen Jiménez, que trabaja específicamente el entrenamiento mental.
J. A. S.: Para quienes aún no ubiquen las instalaciones, ¿dónde os encontráis?
J. A. R.: Estamos en la travesía San Ignacio, número 98, justo enfrente del supermercado Aldi. Es un punto de muy fácil acceso.
J. A. S.: Llevas ya 40 años practicando y meditas a diario. Para quien no te conozca, ¿cuál es el enfoque que aportas a tu práctica?
J. A. R.: Es un enfoque integral. Hay un concepto a veces muy estático de la meditación, pero cuando realizamos el ejercicio físico del yoga estamos plenamente concentrados y viviendo el presente. Estás sintiendo tu cuerpo, observando tus emociones y tus pensamientos sin identificarte con ellos. Eso también es meditar. El yoga no es solo una postura, es un estado y una forma de vivir.
Juan Antonio Requena, durante la entrevista en Prana Yoga, en Marchena.
J. A. S.: Vivimos en una sociedad con mucho ajetreo y estrés, donde muchas veces nos identificamos únicamente con la mente y los pensamientos. ¿Qué aporta el yoga ante esta situación?
J. A. R.: El yoga persigue reducir el malestar físico y mental del ser humano. Si nos identificamos con el ego o con el personaje que hemos creado, es casi imposible estar en calma. Los pensamientos y las emociones vienen y van; si puedes observarlos, es porque tú no eres eso. El yoga te ayuda a descubrir lo que permanece estable en ti y a conocerte de verdad en el momento presente.
J. A. S.: Muchas veces buscamos la felicidad fuera de nosotros, en el consumo o en la aprobación externa. ¿Es ahí donde surge la frustración?
J. A. R.: Totalmente. Es la diferencia entre tener el foco de control fuera o dentro. Si dependes de lo externo para no sufrir o para ser feliz, la estabilidad es prácticamente imposible. La respuesta que ofrecen las tradiciones orientales es interna: conócete a ti mismo y busca la paz dentro de ti. Al final, vayamos hacia fuera o hacia dentro, lo que todos anhelamos es paz mental.
J. A. S.: También solemos proyectar malestar en los demás, criticando o acumulando rencor. ¿De qué manera ayuda la práctica consciente en esto?
J. A. R.: Te ayuda a ser consciente de lo que haces y de cómo repercute en ti. A veces creemos la falacia de que tomar veneno dañará al otro. Cuando odiamos, criticamos o guardamos rencor, el que se intoxica por dentro es uno mismo. Lo mismo ocurre con la queja constante, que se ha convertido en una cultura habitual y es un auténtico lastre emocional.
J. A. S.: En Occidente solemos separar el cuerpo de la mente. Físicamente, ¿cómo se refleja este trabajo conjunto?
J. A. R.: Mente y cuerpo van de la mano. Las tensiones, miedos y el estrés se alojan en zonas como las cervicales, los hombros o las lumbares. Mediante los estiramientos y la práctica física se liberan nudos y tensiones musculares y de las fascias, lo que a su vez produce un desahogo psicológico inmediato. Además, el yoga no es solo flexibilidad: es fuerza y beneficia al sistema cardiovascular, a los órganos internos y al sistema digestivo. Es una salud integral.
Luis Rizo visita Santa María de la Mota para dar forma al cartel de la Semana Santa de Marchena 2027
El pintor sevillano ha visitado Santa María de la Mota, ha conocido de cerca a la Hermandad de la Soledad y ha firmado el encargo del cartel de la Semana Santa de Marchena 2027.
El cartel de la Semana Santa de Marchena de 2027 ha comenzado ya a tomar forma sobre el terreno. El pintor sevillano Luis Rizo Haro, elegido por el Consejo General de Hermandades y Cofradías para realizar la obra anunciadora del próximo año, ha visitado la iglesia de Santa María de la Mota para conocer de cerca el patrimonio, la devoción y el entorno de la Hermandad del Santo Entierro y de Nuestra Señora y Madre de la Soledad Coronada, que constituirán el motivo principal del cartel.
Visita de Luis Rizo Haro a Santa María de la Mota. Foto: Consejo General de Hermandades y Cofradías de Marchena.
Según ha informado el propio Consejo de Hermandades de Marchena, Rizo fue recibido por el presidente de la institución cofrade, por el asesor espiritual del Consejo y director espiritual de la hermandad, el sacerdote Manuel Chaparro Vera, y por la rectora de la Soledad, María del Carmen Moreno Hierro. En el encuentro participaron además miembros de la Junta Superior del Consejo y oficiales de la Junta de Gobierno de la hermandad.
La firma del encargo en Santa María
La visita tuvo también un carácter formal. En la sacristía de Santa María de la Mota se firmó solemnemente el encargo del cuadro que servirá como cartel anunciador de la Semana Santa de Marchena de 2027. El acto supone el arranque efectivo de un proceso creativo en el que el artista deberá trasladar al lienzo no solo las imágenes titulares, sino también la identidad histórica y devocional de una de las hermandades más antiguas y reconocibles de la localidad.
El Consejo había acordado por unanimidad el pasado 30 de junio encargar la obra a Luis Rizo Haro y anunció públicamente la designación el 8 de septiembre. Desde entonces, el pintor inicia ahora una fase de documentación directa en Marchena, entrando en contacto con los espacios, las imágenes y los elementos patrimoniales que pueden servirle de referencia para construir la composición definitiva.
Un cartelista con una larga trayectoria en Sevilla
Nacido en Sevilla en 1957 y formado en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos, Luis Rizo desarrolla una pintura figurativa de raíz realista y costumbrista. Su trayectoria está estrechamente vinculada a la cartelería y a la cultura visual de Sevilla. Entre sus trabajos figuran el cartel de la Semana Santa de Sevilla de 2010, el de la Virgen de los Reyes de 2012 y el de la Cabalgata de Reyes Magos de Sevilla de 2016, además de obras relacionadas con el diseño, la escenografía, la cerámica y la policromía.
Para Marchena, su presencia en Santa María de la Mota abre ahora una etapa especialmente sugerente: la mirada de un pintor externo sobre uno de los espacios más cargados de memoria de la Semana Santa local. El resultado no se conocerá hasta la presentación oficial del cartel, pero la visita deja ya claro cuál será su punto de partida: observar de cerca, documentarse y conocer la hermandad antes de llevarla al lienzo.
Fuente: Consejo General de Hermandades y Cofradías de la villa de Marchena. Información contrastada además con Arte Sacro y El Pespunte.
Este viernes, «Luz en el silencio» llega al convento de Santa María de Marchena a las 19:30
Recordatorio: «Luz en el silencio», con Pedro Monty y José Ramón Vázquez, se celebra este viernes 18 de septiembre a las 19:30 en el convento de Santa María de Marchena.
Marchena tiene este viernes 18 de septiembre una cita singular en uno de sus espacios de mayor recogimiento. El Convento de Santa María de la Purísima Concepción, de las Hermanas Clarisas, acogerá a las 19:30 horas «Luz en el silencio. Un canto a la fe y a la reflexión», la propuesta protagonizada por el pianista Pedro Monty y el cantante José Ramón Vázquez.
La convocatoria no se plantea como un concierto convencional. Música, palabra, testimonio y momentos de silencio se suceden para construir una experiencia de carácter espiritual que invita a detenerse, escuchar y abrir un espacio para la introspección. El propio Arzobispado de Mérida-Badajoz, donde el proyecto fue presentado públicamente, lo define como una propuesta en la que la música y la espiritualidad se unen para favorecer la reflexión, la fe y la esperanza.
José Ramón Vázquez aporta además un testimonio personal que constituye una parte esencial de la experiencia, acompañado al piano por Pedro Monty. El proyecto viene recorriendo iglesias, conventos y monasterios, lugares donde el propio silencio y la arquitectura religiosa forman parte de la propuesta.
Una cita en Santa María
La elección del convento marchenero añade un marco especialmente coherente con el sentido de «Luz en el silencio». Santa María se encuentra en la antigua Mota, en uno de los espacios históricos más singulares de Marchena, junto a la iglesia de Santa María de la Mota y dentro del antiguo recinto palaciego de los Ponce de León.
Para quienes quieran asistir, la referencia principal es sencilla: viernes 18 de septiembre de 2026, a las 19:30 horas, en el Convento de Santa María de la Purísima Concepción de Marchena.
Álvaro de Hita, leyenda de la ASOBAL, se incorpora al Balonmano Martia como entrenador de porteros
El veterano guardameta del Cajasol Ángel Ximénez Puente Genil se incorpora al club marchenero para dirigir el trabajo específico de portería. Será presentado el jueves 17 de septiembre a las 20:00 horas.
El Club Balonmano Martia incorpora a su estructura técnica a uno de los nombres más reconocibles del balonmano español. Álvaro de Hita, guardameta del Cajasol Ángel Ximénez Puente Genil y jugador más veterano de la Liga ASOBAL, se hará cargo del trabajo específico con los porteros del club marchenero. Su presentación será el pasado jueves 24 de septiembre a las 20:00 horas.
La llegada de De Hita supone un refuerzo de primer nivel para una de las posiciones más especializadas del balonmano. A sus 49 años continúa en activo en la máxima categoría nacional y afronta la temporada 2026/27 con el Cajasol Ángel Ximénez, club con el que renovó este verano y en el que cumple ya su decimotercera campaña. Además, esta temporada ha asumido la condición de primer capitán del conjunto pontanés.
Los números ayudan a dimensionar su trayectoria. La Liga ASOBAL le acredita 538 partidos en la máxima categoría y, desde que comenzó a contabilizar oficialmente las paradas en la temporada 2014/15, suma más de 2.000 intervenciones. Solo en la campaña 2025/26 cerró el curso con 221 paradas en 30 encuentros, una media superior a siete por partido.
Su recorrido en la élite se remonta a los años noventa, cuando ya defendía la portería del BM Ciudad Real. Más tarde pasó por distintos proyectos del balonmano nacional y desde 2014 está ligado a Puente Genil, donde se ha convertido en una de las figuras más identificadas con el club y con la permanencia del equipo cordobés en ASOBAL.
Pero su relación con la portería no se limita a la competición. De Hita ha participado también en actividades de formación específica para guardametas. En 2021 intervino en una ponencia organizada por el Área Técnica de la Federación Andaluza de Balonmano dedicada al perfeccionamiento del puesto específico de portero, compartiendo experiencia con técnicos y jugadores de referencia.
Su incorporación al Martia llega, además, en un momento especialmente interesante para la cantera marchenera. El club viene situando jugadores entre los mejores de su generación y en 2026 uno de sus porteros, Adrián Arcos García, fue convocado por la Real Federación Española de Balonmano para unas jornadas nacionales de tecnificación en el CAR de Sierra Nevada. También fue citado el jugador del Martia Rodrigo Martín González. La llegada de un especialista con la experiencia de De Hita puede reforzar precisamente esa línea de formación y tecnificación.
El Balonmano Martia es desde hace años uno de los principales referentes deportivos de Marchena, con una amplia estructura de cantera y presencia en competiciones provinciales y autonómicas. En las últimas temporadas sus equipos de base han firmado actuaciones destacadas, entre ellas el subcampeonato de Andalucía alevín masculino conseguido en 2024.
La apuesta por Álvaro de Hita añade ahora un componente técnico muy concreto: trasladar a los porteros del club la experiencia acumulada durante décadas en la élite. Lectura del lanzamiento, colocación, desplazamientos, anticipación, preparación mental y trabajo específico son aspectos decisivos en una posición que cada vez requiere una preparación más especializada.
Su presentación este jueves abre así una nueva etapa para el trabajo de portería en el club marchenero, con uno de los guardametas más longevos y reconocidos del balonmano español directamente implicado en la formación de los jugadores del Martia.
Fuentes consultadas: Liga ASOBAL, Club Balonmano Cajasol Ángel Ximénez Puente Genil, Real Federación Española de Balonmano y Federación Andaluza de Balonmano.
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