La Feria de Abril de Sevilla se ha consolidado en el año 2026 como el epicentro de la generación de contenido cultural en el ámbito hispanohablante y europeo, superando métricas de eventos de calado internacional como las Fallas de Valencia o los Sanfermines de Pamplona.
Mientras que en 2026 las marcas luchan contra una caída generalizada del alcance orgánico —con descensos de hasta el 35% en Reels de Instagram y el 32% en interacciones de TikTok—, la Feria de Sevilla actúa como un multiplicador de visibilidad, convirtiendo cada rincón del Real en un activo estratégico para creadores de contenido y corporaciones globales.
La ciudad no solo ofrece una estética; ofrece un sistema de valores, rituales y una identidad sensorial que la posiciona como algo que las marcas comerciales difícilmente pueden replicar: una verdad cultural inalterable por los algoritmos. Tras el impacto inicial del «Alumbrao», la comunidad digital entra en una fase de saturación positiva donde el contenido generado por el usuario (UGC) se vuelve viral con mayor facilidad.
En 2026, la Feria de Sevilla es además de un evento tradicional, un sistema de producción masiva de contenido visual con Facebook acaparando la mitad del total de publicaciones sobre feria.
El modelo corporativo de la caseta no es nuevo. Las casetas privadas pertenecen a familias, peñas o empresas, y a ellas solo se accede con invitación. Más del 90% del total son privadas. Esto significa que el tejido empresarial sevillano —y nacional— lleva generaciones usando la caseta como espacio de hospitalidad corporativa, cenas de empresa, entrega de premios, relaciones con clientes y construcción de cultura interna. El Círculo Mercantil e Industrial de Sevilla, por ejemplo, gestiona una de las casetas más antiguas y la más grande del Real.
Lo que ha cambiado en los últimos años es la capa digital sobre ese modelo analógico preexistente. Las marcas que antes usaban la caseta para fidelizar clientes en privado ahora entienden que ese mismo espacio puede ser un set de rodaje para contenido que alcanza audiencias globales. La Feria se ha convertido en una oportunidad estratégica para que marcas, diseñadores y creadores de contenido se den a conocer y conecten con su público. Los eventos locales con fuerte identidad cultural ya no son solo encuentros presenciales: se convierten en grandes oportunidades de visibilidad digital.
La agencia BrandMedia, con sede en Sevilla, tiene una página específica dedicada al marketing para la Feria 2025/2026, sintetizando así el briefing que reciben de sus clientes: el marketing para la Feria de Sevilla debe huir de los mensajes genéricos y apostar por un lenguaje visual que evoque el albero, el color de los trajes de flamenca y la luz del Real. Se trata de un marketing de sensaciones y exclusividad donde el consumidor sevillano prioriza las experiencias compartidas. Y añaden algo que resume perfectamente la mecánica: crear zonas de descanso, ofrecer kits de cuidado para las flamencas o patrocinar eventos privados en casetas emblemáticas genera un vínculo emocional muy difícil de romper.
El alcance geográfico: ya no es solo Andalucía ni España
Sevilla rozó los seis millones de turistas en 2025, un 5,3% más que el año anterior, con el turismo internacional marcando cifras récord y un crecimiento del 6,6%. La Feria captura la parte más densa de ese flujo: la Feria de Abril de Sevilla 2026 se presenta como una de las fiestas más internacionales y representativas de la ciudad.
Los mercados emisores son cada vez más diversificados. Según datos del sector turístico, entre los mercados que crecen con más fuerza hacia España se encuentran países de Europa del Este como Polonia, Chequia o Eslovenia, y latinoamericanos como México y Colombia, todos con crecimientos considerables desde la pandemia.
Una parte significativa de esos viajeros tiene como destino o escala la Semana Santa y la Feria sevillana, que en 2026 coinciden en calendario particularmente próximo. El mercado latinoamericano tiene además una relación afectiva con Sevilla que no necesita mediación: es la ciudad de partida de América, culturalmente reconocible desde Buenos Aires hasta Ciudad de México antes de que los algoritmos existieran.
La narrativa visual de la feria es una mezcla de lo rural (el paseo de caballos, el traje campero) y lo urbano-burgués, creando un contraste que fascina a las audiencias internacionales por su capacidad de mantener la pureza en la era de la inteligencia artificial.
La identidad visual de Sevilla: la paleta que nadie tiene que diseñar
Aquí está el argumento más poderoso y el menos evidente. Sevilla no tiene una identidad visual construida por un manual de marca: la tiene de serie.
La marca Sevilla usa como base cromática los colores reconocibles en los diferentes cielos de la ciudad según la época del año y la hora del día: amanecer, atardecer, anochecer, invierno, primavera, verano y otoño. El elemento gráfico vertebrador son los 76 grados, que corresponden a la inclinación máxima del sol y la sombra proyectada en la ciudad cada solsticio de verano.
La Feria amplifica esa identidad con capas propias: el albero (tierra de color ocre dorado), los farolillos de colores, los volantes del traje de flamenca en cada gama de rojo, verde y negro, la portada iluminada, el humo del pescaíto, el verde y blanco de la manzanilla. Todo junto forma una paleta sensorial —visual, olfativa, sonora— que es instantáneamente reconocible en cualquier pantalla del mundo y que funciona igual en un reel de 15 segundos que en una fotografía editorial.
La pregunta implícita es: ¿cuánto costaría a una marca construir desde cero ese sistema visual con ese nivel de reconocimiento y carga emocional? La respuesta es que no podría, porque lleva siglos de uso colectivo detrás.
La pregunta fundamental que se plantean los analistas de mercado en 2026 es por qué una ciudad puede generar más engagement que una marca multimillonaria. La respuesta reside en cuatro pilares: Verdad, Mitología, Ritual y Comunidad Orgánica.
Lo que Sevilla tiene que tu marca no tiene
Las marcas llevan décadas intentando construir lo que la Feria tiene de forma nativa. Rituales como el alumbrado, el lunes de pescaíto, el domingo de cierre con fuegos artificiales. Son rituales anuales con décadas de sedimentación emocional colectiva. Código de vestimenta propio. El traje de flamenca es uno de los pocos códigos de vestimenta festiva en el mundo occidental que sigue siendo reconocible y deseado a la vez.
Comunidad de embajadores orgánicos a escala masiva. No son embajadores pagados. Son tres millones de personas que asisten, publican y comparten porque lo viven como propio. Al involucrar a la gente en la definición de la marca, los conviertes en embajadores orgánicos, el mejor marketing posible. Narrativa con lógica propia. El contenido narrativo fluye solo porque el evento lo estructura.
En 2026, donde la atención es el recurso más escaso, Sevilla ha demostrado que la tradición no es el opuesto de lo digital, sino su combustible más potente. La Feria de Abril es el evento cultural líder en redes sociales porque es, en esencia, la red social más antigua y efectiva del mundo.
Legitimidad y autenticidad histórica que la blinda frente a la apropiación banal. Que haya debate sobre si los influencers de fuera respetan la tradición no debilita a la Feria: la refuerza. Significa que el evento tiene un canon reconocible que funciona como filtro de autenticidad. Las marcas que saben navegar ese filtro consiguen asociación cultural de alto valor; las que no, quedan expuestas como oportunistas.
En un mundo de contenido generado por IA, la Feria de Sevilla ofrece algo real e imperfecto. Los influencers y las marcas se adhieren a ella para «pedir prestada» esa autenticidad.
La razón por la cual Sevilla genera más contenido que otros eventos radica en su «densidad de ganchos» o hooks. En un entorno donde los primeros tres segundos de un vídeo determinan el 71% de la retención del espectador, la Feria provee estímulos visuales constantes: el movimiento de un volante, el sonido de los cascos de los 700 carruajes autorizados o el contraste cromático del albero bajo la luz de las 220.000 bombillas de la Portada. A diferencia de un festival de música donde el escenario es el único punto de atención, en la Feria de Sevilla hay 1.053 escenarios independientes (las casetas), cada uno con su propia narrativa y micro-comunidad.
En 2026, la figura del influencer en la Feria de Sevilla ha trascendido al creador local para integrar a perfiles de alcance global, provenientes principalmente de mercados maduros como Estados Unidos y Europa Occidental, y mercados en crecimiento como Latinoamérica. Estos creadores no asisten meramente como turistas, sino que ejecutan estrategias de «Marketing de Inmersión» que buscan capitalizar el exotismo y la exclusividad del evento para elevar su propio valor de marca.
Perfiles como el de Rocío Osorno, con 2 millones de seguidores, alcanzan valoraciones publicitarias de hasta 93.9K€ por post individual durante la semana de feria, lo que demuestra que Sevilla es la inversión más rentable para la industria del lifestyle en el sur de Europa.
Mientras que una marca convencional debe gastar millones en «humanizar» su imagen, Sevilla es intrínsecamente humana. Posee un «aura» —en el sentido benjaminiano— que no se puede reproducir digitalmente.
Si bien la tradición de las casetas de empresa es centenaria —originada por la burguesía y la aristocracia para socializar fuera de las multitudes—, en 2026 empresas como Leroy Merlin, Coca-Cola o marcas de lujo han redefinido este espacio.
Bajo el lema “A problemas, soluciones. Y si no hay caseta… se hace”, la marca Leroy Merlin colaboró con el creador viral Ibán García para construir una caseta propia utilizando materiales de la tienda.
La Feria de Sevilla 2026 también ha visto el auge de las «Casetas de Creadores», espacios privados donde agencias de representación como Unlock Management o MKTR Agency instalan centros de edición y grabación rápida para sus talentos, permitiendo que el contenido se publique con apenas minutos de retraso respecto a la acción real.
Las marcas de lujo como Dior o Loewe han lanzado colecciones inspiradas en las «notas de azahar, bergamota y neroli» características de la primavera hispalense. El aroma de la ciudad mejora la percepción del espacio, reduce el estrés del usuario y favorece una disposición al gasto superior a la media de otros eventos comerciales.
Las marcas convencionales crean eventos de un día. Sevilla crea una semana de suspensión del tiempo donde toda una ciudad se vuelca en una misma dirección.
El impacto de la Feria de Sevilla en 2026 se extiende mucho más allá de las fronteras andaluzas. La ciudad ha sabido posicionarse como la «metrópolis del sur de Europa» ante la prensa internacional, atrayendo una inversión récord de 4,5 millones de euros en modernización tecnológica y seguridad para garantizar que el flujo de visitantes internacionales sea constante y seguro.
La relación de Sevilla con el continente americano ha sido históricamente fuerte, pero en 2026 alcanza una nueva dimensión comercial. El acuerdo con México como país socio estratégico en FITUR 2026 ha servido de trampolín para que la Feria de Abril sea el evento más buscado por el turista mexicano de alto poder adquisitivo.
La Feria se cuenta sola. No necesita un guion de agencia porque los ciudadanos son los principales creadores de contenido. La ciudad proporciona el escenario, el vestuario y el atrezo; el usuario pone la emoción.
El interés por la moda flamenca y la equitación ha generado un nicho de mercado en ciudades como Nueva York y Miami. Las exportaciones de trajes de flamenca y productos agroalimentarios (vinos, aceites) experimentan picos de demanda del 20% en el mercado estadounidense durante los meses previos a la feria.
La Feria tiene lo que tiene porque lo construyó una ciudad entera durante ciento ochenta años. Y eso, sencillamente, no se compra ni se escala.
Una feria no la levantan solamente las luces, las casetas, los conciertos o el recinto engalanado. La feria la levantan, sobre todo, las personas.
La levantan quienes regresan cada año, quienes estrenan traje, quienes se encuentran con amigos que hacía meses que no veían, quienes acompañan a sus padres o a sus hijos, quienes trabajan detrás de una barra, quienes montan una atracción, quienes bailan hasta que duelen los pies y quienes, sencillamente, se detienen un instante para hacer una fotografía.
Por eso queremos abrir La Feria de los Lectores, un espacio en el que vosotros sois los protagonistas.
Durante estos días podéis enviarnos vuestras fotografías de la Feria de Marchena: imágenes familiares, encuentros entre amigos, recuerdos, momentos divertidos, fotografías antiguas comparadas con las actuales, escenas de las casetas, del paseo, de los caballos, de las atracciones o simplemente ese instante que para vosotros resume lo que significa la feria.
Queremos publicarlas porque entendemos la prensa local como una conversación y no como un monólogo.
Durante décadas, los medios contaron lo que ocurría y el lector recibía la información. Hoy esa relación ha cambiado. La comunicación local se construye también mediante la retroalimentación, ese diálogo permanente entre quienes cuentan las historias y quienes las viven.
Y pocas personas conocen mejor un pueblo que sus propios vecinos.
Cada mensaje, cada comentario, cada fotografía y cada historia que llega a nuestro medio ayuda a completar una realidad que ningún periodista podría contemplar por sí solo. El lector deja así de ser un simple receptor para convertirse también en testigo, fuente y protagonista de la actualidad.
En un medio hiperlocal esa participación tiene todavía más valor.
Porque detrás de cada fotografía hay una pequeña historia de Marchena.
Está la familia que vuelve a reunirse. El marchenero que vive lejos y regresa por feria. La pandilla que conserva la misma fotografía año tras año. El abuelo que lleva por primera vez a su nieto a las atracciones. Los trabajadores que hacen posible que todo funcione. Quienes preparan durante semanas una caseta. Quienes se levantan temprano después de haber cerrado tarde. Quienes engalanan, cocinan, sirven, cantan, bailan, limpian o simplemente llenan las calles.
Todos ellos son quienes verdaderamente levantan la feria.
Por eso esta galería quiere ser también un pequeño homenaje a quienes están al otro lado de la pantalla durante todo el año.
A quienes leen cada mañana, comparten las noticias, nos corrigen cuando algo puede mejorarse, nos avisan de lo que está ocurriendo en una calle, nos mandan una fotografía o nos cuentan una historia que quizá habría pasado desapercibida.
Sin lectores no existe prensa local.
Y sin la gente tampoco existe la feria.
Así que esta vez queremos mirar la Feria de Marchena a través de vuestros ojos.
Envíanos tus fotografías de la feria por WhatsApp, indicando, si quieres, quién aparece en la imagen, dónde fue tomada o qué historia hay detrás de ella.
Las iremos incorporando a La Feria de los Lectores, una galería colectiva construida entre todos.
Porque también vosotros escribís la memoria de Marchena.
El mes de septiembre comenzará en Marchena con temperaturas plenamente veraniegas y un fuerte repunte del calor a partir del miércoles. AEMET prevé que los termómetros alcancen los 43 grados el jueves y el viernes, mientras que las noches también se harán progresivamente más cálidas.
El verano no parece dispuesto a despedirse todavía de Marchena. La localidad entrará en septiembre con una semana marcada por el sol y, sobre todo, por unas temperaturas que volverán a alcanzar valores muy elevados en plena Campiña sevillana.
La previsión oficial de la Agencia Estatal de Meteorología para Marchena señala que este lunes 31 de agosto se alcanzarán los 39 ºC de máxima, con una mínima de 20 ºC. El martes llegará un pequeño respiro, aunque muy relativo, ya que los termómetros continuarán llegando hasta los 37 ºC, también con 20 ºC de mínima.
Será a partir del miércoles cuando el calor vuelva a intensificarse. Para el miércoles 2 de septiembre, AEMET sitúa la máxima en 40 ºC y la mínima en 22 ºC.
Pero el momento más caluroso de la semana llegará entre el jueves y el viernes. El jueves 3 de septiembre se esperan nada menos que 43 ºC de máxima y 24 ºC de mínima, mientras que el viernes 4 volverán a alcanzarse los 43 ºC, con una mínima todavía más alta, de 25 ºC.
Estas temperaturas mínimas son también significativas porque muestran que el calor no desaparecerá completamente durante la noche. Especialmente en la madrugada del viernes, los 25 grados previstos pueden dificultar el descanso y prolongar durante buena parte de la jornada la sensación de calor acumulado.
El sábado llegará un descenso apreciable de las temperaturas. AEMET prevé para el sábado 5 de septiembre una máxima de 38 ºC y una mínima de 24 ºC, todavía valores elevados, pero cinco grados inferiores a los previstos durante el pico de calor del jueves y el viernes. El cielo pasará además de condiciones despejadas o poco nubosas durante buena parte de la semana a presentar intervalos nubosos el sábado.
La evolución prevista dibuja, por tanto, una semana muy clara: 39 grados el lunes, 37 el martes, 40 el miércoles, 43 el jueves, 43 el viernes y 38 el sábado. AEMET todavía no incluye en su predicción municipal disponible este domingo 30 de agosto los datos correspondientes al domingo 6 de septiembre, por lo que cualquier cifra para esa jornada sería todavía prematura.
También será importante protegerse del sol. El índice ultravioleta máximo previsto por AEMET alcanza el nivel 7 durante buena parte de los próximos días, un valor alto que aconseja extremar la protección especialmente durante las horas centrales.
Marchena pertenece a la zona meteorológica de avisos de la Campiña sevillana, por lo que habrá que seguir las posibles actualizaciones que pueda realizar AEMET conforme se acerquen las jornadas más calurosas. La propia Agencia recuerda que sus previsiones municipales representan la evolución más probable para los próximos siete días y pueden modificarse con las sucesivas actualizaciones de los modelos meteorológicos.
Fuente: Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), predicción oficial para Marchena, consultada el 30 de agosto de 2026.
La Policía Local de Marchena y la Guardia Civil han intervenido dos navajas, una de ellas de grandes dimensiones, durante los controles conjuntos establecidos para impedir la entrada de armas y objetos contundentes en el recinto ferial.
La actuación forma parte del dispositivo preventivo desplegado durante los días de Feria, cuando la elevada concentración de personas y el consumo de alcohol hacen especialmente importante detectar cualquier objeto que pueda comprometer la seguridad. Los controles se han realizado en distintos puntos de acceso y no después de que se produjera un incidente dentro del Real, por lo que la intervención adquiere un carácter fundamentalmente preventivo.
Según la información difundida por la Policía Local, las armas fueron retiradas y las personas responsables quedaron propuestas para sanción. Esto significa que los agentes han formulado las correspondientes denuncias administrativas, aunque serán los órganos competentes los que tramiten los expedientes y determinen, en su caso, la cuantía definitiva de las multas.
Además, las fuerzas de seguridad realizaron controles de drogas y alcoholemia en la rotonda del cementerio, rotonda de la feria y zona de fábrica de Matarile ya a primeras horas de la mañana.
Sanciones que pueden alcanzar los 30.000 euros
La Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana considera una infracción grave portar, exhibir o utilizar armas prohibidas. También incluye el uso o porte negligente, temerario o intimidatorio de armas, así como llevarlas fuera de los lugares habilitados, aunque se disponga de licencia. Las infracciones graves pueden ser castigadas con multas de entre 601 y 30.000 euros, si bien la cantidad concreta depende de las circunstancias y de la resolución del procedimiento administrativo. Ley Orgánica 4/2015, artículos 36 y 39.
El Reglamento de Armas establece además que debe considerarse, con carácter general, ilícito llevar armas a establecimientos públicos y lugares de reunión, concentración, recreo o esparcimiento. La norma permite a los agentes valorar la necesidad de portar determinados objetos atendiendo a la ocasión, el lugar y las circunstancias. También prohíbe llevarlos o utilizarlos bajo los efectos del alcohol o de otras sustancias. Reglamento de Armas, artículos 146 a 148.
No todas las navajas tienen automáticamente la consideración de arma prohibida por sus características, pero incluso un objeto de tenencia legal puede ser intervenido y originar una denuncia cuando se porta sin justificación en un recinto de ocio multitudinario. Por tanto, el elemento decisivo no es solamente el tamaño de la hoja, sino también el lugar, la finalidad y las circunstancias en las que se lleva.
Coordinación para prevenir incidentes
La intervención pone de relieve la coordinación entre la Policía Local y la Guardia Civil dentro del dispositivo de seguridad de la Feria de Marchena. La presencia conjunta de ambos cuerpos permite reforzar los accesos, actuar ante comportamientos sospechosos y retirar objetos peligrosos antes de que entren en una zona especialmente concurrida.
La Policía Local ha recordado que no se debe acudir a la Feria portando armas blancas ni otros objetos susceptibles de emplearse como elementos contundentes. También solicita colaboración ciudadana y recomienda avisar inmediatamente a los agentes ante cualquier comportamiento sospechoso, evitando enfrentarse directamente con la persona implicada.
La Feria de Marchena no vive solamente de los conciertos, las luces y las actuaciones anunciadas en los carteles. Detrás de cada jornada está el esfuerzo de quienes pasan horas en las cocinas y las barras, la dedicación de los caseteros, la afición de los caballistas y esas familias que regresan cada año al mismo lugar para reencontrarse con sus propias costumbres.
El sábado volvió a mostrar esa celebración cotidiana que muchas veces permanece fuera de la programación oficial. La jornada discurrió entre el paseo de caballos, los concursos de sevillanas, la entrega de premios ecuestres.
Muchos camareros de la feria encadenan trabajo en ferias como Málaga, Marchena y Arahal. Su experiencia deja al descubierto una de las caras menos visibles de estas celebraciones: la de quienes enlazan una feria tras otra durante el verano. Son jornadas marcadas por el calor, los horarios prolongados y la atención continua a centenares de personas. Un trabajo exigente que requiere experiencia, paciencia y una verdadera vocación por el trato con el público.
Una fiesta que comienza antes del alumbrado
La jornada permitió también recuperar el paseo por el Real. La temperatura más moderada de las primeras jornadas fue uno de los asuntos más comentados por feriantes, trabajadores y caballistas, que agradecieron unas condiciones poco habituales en los últimos días de agosto.
El sábado, sin embargo, devolvió a Marchena el calor más reconocible de su Feria. Aun así, el recinto volvió a llenarse de caballos, grupos de amigos y familias que aprovecharon las primeras horas de la tarde antes de que la actividad se trasladara progresivamente al interior de las casetas.
Entre los rincones más reconocibles del recinto se encuentra la caseta La Solera, uno de los espacios veteranos de la Feria. Allí, junto a las actuaciones y los encuentros de los mayores, el gazpacho fresco se ha convertido con los años en una pequeña tradición para numerosos visitantes. En algunas jornadas llegan a prepararse alrededor de treinta litros.
Las sevillanas toman la caseta El Camino
El sábado dejó igualmente una de las estampas más tradicionales con el concurso de baile por sevillanas organizado en la caseta El Camino, una de las más antiguas del Real. Niños y adultos, procedentes tanto de Marchena como de otras localidades, participaron ante un público que siguió cada pase entre palmas y aplausos.
La presencia de los más pequeños confirmó la continuidad de una forma de entender la Feria que pasa de una generación a otra. Los volantes, el compás y los primeros nervios antes de salir al escenario convirtieron el concurso en algo más que una competición: fue una muestra del aprendizaje y de la transmisión de la cultura popular.
La caseta de San Isidro completó la tarde con la entrega de los premios del concurso de caballos. El acto reconoció la participación de amazonas y caballistas y volvió a reivindicar la importancia que conserva el mundo ecuestre dentro de la Feria de Marchena.
Los fuegos cerrarán la Feria de Marchena a la 1:00: cómo llegar en autobús desde los barrios
Agenda del último día de la Feria de Marchena 2026: fuegos artificiales a la 1:00 y autobuses desde Madre de Dios, el centro, la Alameda y otros barrios.
Marchena apura este domingo 30 de agosto las últimas horas de su Feria de 2026 con una jornada pensada especialmente para las familias y con el sabor tradicional de los coros, las sevillanas y las reuniones que se resisten a terminar. El cierre llegará ya en la madrugada del lunes: a la 1:00, el castillo de fuegos artificiales despedirá cinco días de celebración en el recinto ferial.
La programación comenzará a las 17:30 horas en la caseta La Solera, donde actuarán el Coro Los Amigos y el Coro La Solera. Media hora después, a las 18:00, la Caseta Municipal acogerá el Concurso de Sevillanas de la Feria de Marchena, mientras que la caseta Olé Tú recibirá al Mago Romer. También durante la tarde está anunciada la actuación del Mago Fernando en El Camino, aunque sin una hora concreta publicada.
La magia y el humor infantil continuarán a las 19:30 horas en Los Cardeños 08 con un nuevo espectáculo del Mago Romer. A las 20:00 comenzará la música de DJ David Díaz en Olé Tú y, a las 21:00, la Caseta Municipal recibirá al Coro de La Solera, una de las citas centrales de este último día.
La caseta Olé Tú prolongará su despedida hasta la medianoche con el fin de fiesta de DJ David Díaz. Además, ¡Eta Jente! ha anunciado una fiesta infantil para este domingo, aunque su cartel no concreta el horario. El último acto oficial llegará a la 1:00 de la madrugada, cuando los fuegos artificiales iluminen el Real y pongan el punto final a la Feria de Marchena 2026.
El autobús comienza a las ocho de la tarde
Quienes quieran acudir en transporte público deben tener en cuenta una diferencia importante respecto a las jornadas anteriores: el servicio especial del domingo no comienza hasta las 20:00 horas. Por tanto, no permite llegar a las actuaciones de las 17:30, 18:00 y 19:30 horas.
El autobús realizará un recorrido circular entre el recinto ferial y los principales barrios de Marchena hasta las 2:40 de la madrugada. Las salidas de referencia desde Ciudad Jardín están previstas a las 20:00, 20:40, 21:20, 22:00, 22:40, 23:20, 00:00, 00:40, 1:20, 2:00 y 2:40 horas. Esas horas corresponden al inicio de la ruta, por lo que el paso por cada barrio será algunos minutos después.
Paradas desde los barrios hasta el Real
El itinerario conecta el recinto con la zona de la carretera de La Puebla de Cazalla, junto al Bar Pura Vida; Madre de Dios; la Residencia de Mayores de la calle Milagrosa; Tevisur y Santa Clara; San Miguel; Pagalito y El Arenal; la plaza de la Constitución, en la parada de Monbús; Orgaz y Dulce Nombre; La Reja y San Sebastián; Camino Hondo y San Ginés; Cruz Roja; las dos paradas de la Alameda; la Jefatura de la Policía Local; San Andrés; una segunda parada en la plaza de la Constitución y el Centro de Salud, antes de regresar a Ciudad Jardín.
Para asistir a la actuación del Coro de La Solera, prevista a las 21:00 horas en la Caseta Municipal, puede tomarse como referencia la expedición que comienza a las 20:00. Para el fin de fiesta de Olé Tú, a medianoche, resulta más prudente utilizar la salida de las 22:40. Quienes quieran llegar con margen al castillo de fuegos artificiales de la 1:00 pueden tomar como referencia el autobús que inicia su recorrido a las 00:00 horas.
El servicio continuará después de los fuegos para facilitar el regreso desde el Real, con expediciones programadas hasta las 2:40. El Ayuntamiento recomienda utilizar el transporte colectivo durante una noche en la que volverán a concentrarse numerosos desplazamientos hacia el recinto ferial.
Fuentes: programación oficial de la Feria de Marchena 2026 difundida por el Ayuntamiento de Marchena y horarios del servicio especial de transporte urbano.
El Club Baloncesto Marchena abrirá este 31 de agosto las puertas del Pabellón Cubierto Municipal para que niños, jóvenes y adultos puedan acercarse a este deporte, conocer a sus equipos y participar en una sesión adaptada a su edad. Con el lema «Juega con nosotros», la entidad prepara así el comienzo de una nueva temporada en la que pretende seguir ampliando la familia del baloncesto local.
La jornada comenzará a las cuatro de la tarde con los jugadores más pequeños. Hasta las 17:15 horas podrán participar los nacidos en 2019 y años posteriores, dentro de la categoría chiqui, así como los correspondientes a premini, nacidos en 2017 y 2018. Entre las 17:15 y las 18:30 horas llegará el turno de la categoría mini, destinada a los años 2015 y 2016, y del equipo cadete femenino, para las nacidas en 2011 y 2012.
La actividad continuará entre las 18:30 y las 19:45 horas con el infantil masculino, formado por jugadores de 2013 y 2014, y el júnior masculino, para los nacidos en 2009 y 2010. La jornada concluirá entre las 21:05 y las 22:25 horas con las categorías sénior y máster, abiertas a participantes nacidos en 2008 y años anteriores.
Más que una sesión de entrenamiento, la convocatoria permitirá a las familias conocer desde dentro el trabajo que desarrolla el Club Baloncesto Marchena y resolver sus dudas antes de decidir una posible incorporación. También brinda a quienes nunca han jugado la posibilidad de probar sobre la pista, compartir los primeros ejercicios con el grupo y descubrir el ambiente de un club que reivindica el deporte como lugar de aprendizaje, convivencia y pertenencia.
Las personas interesadas pueden ampliar la información escribiendo a clubbaloncestomarchena@gmail.com, mediante llamada o WhatsApp en el 624 008 254, o a través del perfil de Instagram @clubbaloncestomarchena.
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