En 1625, un joven natural de Marchena llamado Gaspar del Arco se matriculó en la Facultad de Leyes de la Universidad de Salamanca. Cuatro siglos después, aquel estudiante sigue siendo un personaje prácticamente desconocido en su localidad natal. Sin embargo, una investigación académica plantea una posibilidad extraordinaria: que fuera el verdadero autor de una comedia del Siglo de Oro que terminó circulando bajo el nombre del mismísimo Lope de Vega.
Un investigador de la Universidad de Valladolid sostiene que el poeta y jurista marchenero pudo ser el verdadero autor de Dos agravios sin ofensa, una comedia del Siglo de Oro publicada bajo distintos nombres y luego atribuida erróneamente a Lope de Vega. Los documentos acreditan su existencia y su actividad literaria, pero el misterio de la autoría continúa abierto.
Gaspar del Arco nació en Marchena, Sevilla, en los primeros años del siglo XVII. Su procedencia está acreditada por un documento universitario de 1625 cuando se matriculó en la Universidad de Salamanca para estudiar Leyes.
El 15 de noviembre de ese año se matriculó en el primer curso de Leyes de la Universidad de Salamanca. Su nombre figura, precedido del tratamiento de «don», en el registro de estudiantes de la Facultad de Leyes correspondiente al curso 1625-1626. La inscripción señala expresamente que era natural de Marchena, diócesis de Sevilla.Fue localizado por el profesor Germán Vega García-Luengos.

La siguiente noticia documentada corresponde a 1630. Ese año, Gaspar del Arco participó como poeta en una publicación colectiva dedicada a celebrar el nacimiento del príncipe Baltasar Carlos, hijo de Felipe IV. Se trata de Fiestas de la Universidad de Salamanca al nacimiento del príncipe D. Baltasar Carlos, recopilada por Cristóbal de Lazarraga e impresa en Salamanca por Jacinto Tabernier.
Su nombre figura en el tomo V (p. 581) de la Bibliografía de la Literatura Hispánica de J. Simón Díaz con dos poemas -una glosa y un soneto- insertos en el volumen titulado Fiestas de la
Universidad de Salamanca; al nacimiento del Príncipe D. Baltasar Carlos, publicado por Cristóbal de Lazarraga en 1630-36 .• Los datos encajan. «Su presencia en la ciudad del Tormes durante sus años de formación como jurista le habría permitido participar en las fiestas literarias por el natalicio principesco», detalla Germán Vega.
El volumen contiene dos composiciones atribuidas a Gaspar del Arco: una glosa en la página 244 y un soneto en la 272. El ejemplar citado por Germán Vega se conserva en la Biblioteca Nacional de España, con la signatura R/4973.
La presencia de estos poemas demuestra que el joven marchenero no se limitaba a la formación jurídica. Participaba también en la cultura literaria universitaria, en la que los certámenes poéticos y las celebraciones de la monarquía constituían ocasiones de reconocimiento público.

En 1632 Juan Pérez de Montalbán, escritor y dramaturgo del ambiente literario madrileño, incluyó a Gaspar del Arco en el Índice de los ingenios de Madrid, incorporado a su obra Para todos.
Montalbán lo presentó como jurista y poeta y elogió una comedia suya por la invención dramática, la construcción de los personajes y la calidad de sus versos. Es un testimonio especialmente valioso porque procede de un contemporáneo y acredita que Gaspar del Arco había alcanzado cierto reconocimiento literario. La inclusión en el índice madrileño sugiere vínculos con los círculos culturales de la corte.
Gaspar del Arco, el escritor de Marchena cuya comedia pudo terminar atribuida a Lope de Vega
El filólogo Germán Vega García-Luengos, profesor de la Universidad de Valladolid y especialista en teatro del Siglo de Oro, sostiene que el poeta y jurista marchenero pudo ser el verdadero autor de Dos agravios sin ofensa, una comedia publicada bajo distintos nombres. Los documentos acreditan su existencia y su actividad literaria, pero el misterio de la autoría continúa abierto.
La obra formaba parte del volumen Comedias de Lope de Vega Carpio… (y otros autores). Parte veintiséis, que habría visto la luz en Zaragoza, en 1645. La obra procede del fondo de impresos teatrales de la casa del Duque de Osuna que adquirió la Biblioteca Nacional en 1886, donde aparece atribuida a un tal Gaspar de Alarcón con la referencia escénica del encabezamiento: «Representóla Tomás Fernández»
.
Tomás Fernández de Cabredo, uno de los grandes empresarios teatrales del Siglo de Oro
Tomás Fernández de Cabredo fue un destacado actor y director de compañías teatrales del siglo XVII, cuya trayectoria estuvo vinculada a importantes escenarios de Andalucía. En octubre de 1632 comenzó a trabajar en el Corral de la Montería de Sevilla y en 1633 regresó para representar los autos del Corpus. Su compañía llevó a escena obras de Lope de Vega, Calderón de la Barca y Juan Pérez de Montalbán, precisamente el escritor que elogió al poeta marchenero Gaspar del Arco en 1632. Esta coincidencia permite situar a ambos en el mismo ambiente teatral, aunque no se ha documentado una relación directa entre ellos ni la representación de Dos agravios sin ofensa por la compañía de Fernández.
La atribución a Lope de Vega pudo responder a una práctica conocida en el mercado teatral del Siglo de Oro: utilizar el prestigio de un autor famoso para facilitar la venta de una obra.
«Que se sepa, es la única pieza dramática que puede atribuírsele a este poeta jurista. Y, a la luz de los testimonios reunidos aquí, creo que se le debe atribuir. Lo cual vendría a subrayar, una vez más, el esplendor teatral de aquella España capaz de concitar los esfuerzos creadores de hombres de muy variada condición, con productos de un nivel meritorio. Es de justicia – poética, al menos- que a nuestro incógnito sevillano se le devuelva la comedia que le robaron en Sevilla. A fin y
a cuentas, a Lope le sobran y a Gaspar del Arco le hace falta» explica Vega.
Morley y Bruerton en La cronología de las comedias de Lope de Vega indican que por su análisis métrico pone en evidencia que «tal como se conserva la comedia no es de Lope»
. Su cronología no encaja con que en los versos finales se diga que el poeta es «primerizo» y «mocito»; -en ese tiempo el poeta de Marchena sí era joven- cuando hacia 1630-35, Lope llevaba a las espaldas centenares y centenares de comedias y decenas y decenas de años, hasta setenta.
Gaspar de Alarcón, encontró dificultades para identificar a un dramaturgo con ese nombre. En cambio, descubrió la referencia de Pérez de Montalbán a Gaspar del Arco, un jurista y poeta que había escrito una comedia por aquellas mismas fechas.
La semejanza entre los apellidos y la coincidencia cronológica le llevaron a proponer que «Gaspar de Alarcón» podía ser una deformación de «Gaspar del Arco», producida durante la transmisión o impresión del texto.
El profesor Germán Vega García-Luengos propuso en 1998 que Gaspar del Arco pudo ser el verdadero autor de Dos agravios sin ofensa, una comedia de capa y espada ambientada en Madrid que circuló en impresos antiguos atribuida a Gaspar de Alarcón y Lope de Vega.
El investigador fundamentó su propuesta en el estudio bibliográfico de las ediciones conservadas, la posible deformación del apellido del autor y el testimonio de Pérez de Montalbán. La obra, escrita íntegramente en verso y distribuida en tres jornadas, muestra un elaborado dominio del enredo dramático y de los recursos métricos del teatro barroco.
La atribución es defendida expresamente por Vega, pero no se encuentra demostrada de manera concluyente.
Después de 1632, la biografía de Gaspar del Arco queda prácticamente en silencio. No disponemos de datos verificados sobre su matrimonio, descendencia, cargos, lugar de fallecimiento o sepultura. Su vida sigue siendo, por tanto, una biografía abierta a la investigación.
De los corrales de Sevilla al palacio de Marchena: en el gran circuito teatral del Siglo de Oro
Los documentos demuestran que Marchena acogía compañías profesionales de teatro en el siglo XVII, bajo el patrocinio de los duques de Arcos.
Entre los protagonistas de aquella época figuran Pedro de Ortegón, Tomás Fernández de Cabredo y el escritor marchenero Gaspar del Arco, cuya posible autoría de una comedia atribuida a Lope de Vega sigue siendo objeto de estudio.
Durante las décadas de 1620 y 1630, el teatro español vivió una extraordinaria expansión. Los corrales de Madrid y Sevilla reunían a públicos de distintas clases sociales, mientras las compañías profesionales recorrían Andalucía representando comedias, entremeses y autos sacramentales. Marchena, capital de los estados de los Ponce de León, formaba parte de aquel circuito cultural.

En 1635, el el 30 de agosto de aquel año se fecha un libramiento ordenado por el duque de Arcos para pagar al empresario teatral Pedro de Ortegón por representaciones celebradas en Marchena. Se conserva en el Archivo Histórico de la Nobleza con la signatura OSUNA,CT.616,D.80. Es una prueba directa de la financiación ducal de espectáculos teatrales en la villa.
Ortegón era un empresario experimentado. En febrero de 1631 había participado en representaciones privadas organizadas en Sevilla durante la estancia del embajador inglés Francis Cottington, por las que recibió 700 reales.

Su compañía contaba con profesionales como Micaela López, Andrés de Guevara, Jerónimo de Morales, Ana María «la Bezona», Juan de Huerta y Antonio Ramos, entre otros. Los contratos estudiados por Mercedes de los Reyes Peña y Piedad Bolaños muestran una organización compleja, con actores especializados, salarios, ensayos y desplazamientos.
Marchena disponía también de un corral de comedias. Los padrones municipales de 1644 mencionan expresamente la «Calle Comedias» y el «Corral de Comedias». La investigación local recoge asimismo noticias de Cristóbal de Avendaño y María Candado, así como de una estancia teatral de catorce días durante la que se representaron siete comedias. La ubicación exacta del corral continúa sin determinarse.
En Sevilla destacaba por entonces Tomás Fernández de Cabredo. Su trayectoria lo relaciona con el repertorio de Lope de Vega y Juan Pérez de Montalbán, demostrando la circulación de obras y compañías entre los principales escenarios peninsulares.

Precisamente Montalbán dejó en 1632 un testimonio excepcional sobre Gaspar del Arco, escritor natural de Marchena y estudiante de Leyes en Salamanca desde noviembre de 1625. En su Índice de los ingenios de Madrid lo elogió como jurista y poeta y aseguró que había escrito una comedia. Del Arco había publicado además una glosa y un soneto en las fiestas universitarias por el nacimiento del príncipe Baltasar Carlos, en 1630.
El filólogo Germán Vega García-Luengos, de la Universidad de Valladolid, propuso en 1998 que Gaspar del Arco pudo ser el verdadero autor de Dos agravios sin ofensa, obra transmitida bajo los nombres de Gaspar de Alarcón y Lope de Vega. Su hipótesis se apoya en la documentación biográfica, el testimonio de Montalbán y el análisis de las ediciones antiguas, aunque la autoría no está demostrada definitivamente.
La coincidencia de estos testimonios permite reconstruir una Marchena conectada con el teatro profesional de Sevilla y con la cultura literaria de Madrid. Los Ponce de León financiaban representaciones, las compañías viajaban entre ciudades y un escritor nacido en la villa participaba en el mundo literario del Siglo de Oro. Lo que todavía no puede afirmarse es que Gaspar del Arco escribiera para el corral marchenero o que Dos agravios sin ofensa llegara a representarse allí.
Fuentes documentales y bibliográficas
- Archivo Histórico de la Nobleza, Ducado de Arcos, OSUNA,CT.616,D.80, 30 de agosto de 1635. Documento original en PARES.
- Marchena Secreta, «Cuando el Siglo de Oro subió a escena en Marchena: una compañía profesional en 1635», 24 de septiembre de 2026.
- Marchena Secreta, «Cuando Marchena tenía corral de comedias: actores, duques y Gaspar del Arco», 12 de octubre de 2026.
- Clara Piedad Ramírez, investigación sobre el corral de comedias de Marchena difundida por RTV Marchena en 2021.
- Mercedes de los Reyes Peña y Piedad Bolaños, investigaciones sobre compañías profesionales y representaciones teatrales en Sevilla y Écija durante el siglo XVII.
- Juan Pérez de Montalbán, Para todos, 1632, Índice de los ingenios de Madrid.
- Germán Vega García-Luengos, «Enredar con Lope: indagaciones a partir de la comedia de Dos agravios sin ofensa», 1998.