El Pleno del Ayuntamiento de Marchena aprobó este lunes por unanimidad la modificación definitiva del planeamiento urbanístico municipal que permitirá compatibilizar usos parroquiales y municipales en el complejo de Madre de Dios. La medida supone un paso decisivo para resolver una situación urbanística que se arrastraba desde hace años y abre la puerta a la puesta en funcionamiento de unas instalaciones cuya continuidad llegó a estar comprometida.
La sesión extraordinaria, celebrada con un único punto en el orden del día, dio luz verde a la modificación del planeamiento sobre los usos compatibles en suelo y subsuelo de las dotaciones públicas del complejo parroquial Nuestra Señora de la Merced. La propuesta fue respaldada por unanimidad de los concejales asistentes.
La secretaria municipal explicó que el expediente fue iniciado mediante acuerdo plenario el 12 de diciembre de 2023 y que posteriormente se elaboró un nuevo documento técnico para adaptarlo a las exigencias formuladas por la Delegación Territorial de Ordenación del Territorio. Durante el periodo de información pública no se presentaron alegaciones.
Asimismo, el procedimiento ha contado con el dictamen favorable del Consejo Consultivo de Andalucía, recibido en febrero de 2026, así como con el informe favorable de ratificación de los informes sectoriales emitido por la Delegación Territorial en marzo de este mismo año.
La modificación aprobada introduce cambios en el capítulo tercero de la normativa urbanística municipal, modifica el artículo 32 y crea un nuevo artículo 34 bis, con el objetivo de permitir la coexistencia de diferentes usos dentro del complejo.
Desde Unidos por Marchena se reiteró el apoyo ya expresado en anteriores debates, destacando que todos los informes técnicos, jurídicos y sectoriales incorporados al expediente resultaban favorables.
La alcaldesa, María del Mar Romero, calificó la aprobación como “el paso más importante” dado hasta ahora para solucionar los problemas urbanísticos del complejo de Madre de Dios. Según explicó, la modificación permitirá formalizar los acuerdos alcanzados durante los últimos años entre el Ayuntamiento y el Arzobispado para desarrollar un modelo de uso compartido.
La fórmula prevista contempla que una parte de las instalaciones se destine a actividades parroquiales vinculadas a la parroquia de San Miguel, mientras que otra parte del edificio se reserve para equipamientos municipales de interés general.
La regidora anunció que el siguiente paso será tramitar una concesión administrativa a favor del Arzobispado para el uso parroquial de parte del inmueble, mientras que el Ayuntamiento deberá buscar financiación para completar la terminación de los espacios que quedarán destinados a servicios públicos.
Romero agradeció la colaboración mantenida durante más de una década por el Arzobispado, los servicios jurídicos y técnicos municipales y todos los implicados en la búsqueda de una solución que evitara la posible demolición de la construcción por motivos urbanísticos.
La alcaldesa recordó además que cuando el actual equipo de gobierno accedió al Ayuntamiento en 2015 los terrenos ni siquiera figuraban inscritos a nombre del Consistorio, por lo que fue necesario regularizar previamente la titularidad municipal del suelo. El objetivo inmediato pasa ahora por inscribir también la obra en construcción a nombre del Ayuntamiento para poder formalizar la futura concesión administrativa.
Con la aprobación plenaria, el expediente deberá remitirse al Registro Autonómico de Instrumentos de Ordenación Urbanística y al registro municipal correspondiente. Posteriormente se publicará en el Boletín Oficial de la Provincia de Sevilla antes de adquirir plena eficacia jurídica.
La aprobación definitiva acerca así la culminación de un proyecto impulsado en su día por el recordado padre Javier y considerado por numerosos vecinos del barrio de Madre de Dios y de la parroquia de San Miguel como una de las principales reivindicaciones urbanísticas y sociales de la zona.