Connect with us
Multigestion Publi

Sin categoría

Murillo visitó Marchena el 28 de Julio de 1651 aunque su obra no se conserva

Published

on

En 1651 el Duque de Arcos paga a Murillo 200 ducados por pintar unos lienzos que no están localizados. «Recibí del Sr. Bernardo Valdés doscientos reales de vellón que el Señor Duque me libra en su merced por unos lienzos que he pintado y por la verdad lo firmé con mi nombre», reza el recibo firmado por el pintor.

Murillo, visita Marchena el 28 de Julio de 1651 acompañado por Francisco Hernández,  criado del pintor. Se conserva documento escrito de haber pernoctado en un mesón: «De la cena doce reales y medio y seis de un pollo, dos almudes y medio de cebada y cuatro armeros de paja para los caballos  pagados por él y rubricado Murillo».

La documentación del AHN lo descibre como «dos recibos originales del gran pintor, Bartolomé Murillo, uno muy curioso referente a la costa hecha por él mismo en un pueblo intermedio, que suponemos fueron Paradas, punto de descanso en el S. XVII entre Sevilla y Marchena, y otro firmado en éste último punto a favor del Duque de Arcos, por la concesión o gracia de 200 ducados». (OSUNA,CT.515,D.123-126).

La familia Casanova comerciantes genoveses afincados en Cádiz- poseyeron una importante pinacoteca. En Cádiz y en Marchena los genoveses fueron comerciantes, prestamistas y banqueros al servicio de los Ponce de León desde el XVI. Agustín de Pradola (1524) -OSUNA,C.148,D.45-62- Constantín Gentil (1524), ambos comerciantes y Domingo Gentil, prestamista (1482) -OSUNA,C.118,D.45-56-. Los genoveses destacaron en el comercio de aceite y granos entre la campiña sevillana y Cádiz. 

Pedro Casanova y Fauria procedente de Francia se instaló en Marchena -calle Santa Clara- entre los años 1751-1756, fue arrendatario del «excusado» de la villa y su hijo Francisco fue Alcalde en 1776. Se conserva su panteón en el cementerio, del XIX (Familias Hidalgas de Marchena, Joaquín Avila).

Santiago Casanova, afirma (revista La Alhambra, febrero 1908), que  «en la galería de pinturas de la casa de mis abuelos Casanova y ahora en Marchena, se conservan otras obras de Murillo, de inestimable aprecio, adquiridas en Cádiz». Cita un estudio del  P. Valencina, llamado Murillo y los Capuchinos, publicado en el Diario de Cádiz.

El Catálogo Histórico Artístico de Marchena de 1986 recoge dos pinturas de Arcángeles, San Rafael y San Miguel, propiedad de la familia Casanova que aunque tienen la firma Bartme Murillo Pintor, podrían ser obra de uno de sus alumnos como Andrés Pérez según Ravé.

La Escuela de Murillo en Marchena

ROQUE RUBIO (Lcdo en Historia del Arte y dinamizador del Museo de la Ciencia de Sevilla del CSIC) para Marchena Secreta.

Murillo fue cofundador de la Academia de Bellas Artes en el actual edificio del Archivo de Indias en torno al año 1660 donde existe una placa conmemorativa.

Entre sus seguidores destaca Francisco Meneses y Ossorio que trabajó en Cádiz en el Convento de Capuchinos junto al maestro. Bernardo Lorente Germán pintor de “las Pastoras”en el XVIII.  Domingo Martínez, uno de sus alumnos más aventajados.

De la Escuela de Murillo destacan en Marchena, varios lienzos en el presbiterio de Santa Maria de la Mota, representando la Anunciación de la Virgen y la Adoración de los Reyes Magos, temática que Murillo cultiva en alguna obra que podemos encontrar en el Museo del Prado de Madrid.

En San Miguel, destaca de manera especial la escultura del arcángel realizada por Pedro Roldán, artista coétaneo a Murillo y con el que trabaja junto a Simón de Pineda y Valdés Leal en el programa iconográfico del Hospital de la Caridad de Sevilla.

El lienzo de la Coronación de la Virgen del siglo XVIII, conservado en san Miguel, está firmada por un pintor novohispano nacido en México José Páez, informa Francisco Montes González. Este pintor aunque no tiene una formación directa con Murillo si que señala en esta obra muchas de las características fijadas por la escuela sevillana en los atributos religiosos. La Coronación de la Virgen fue ya tratada por el también sevillano Diego Velázquez, y esta versión del indiano José Paéz uno de los mejores exponentes de la iconografía.

La sensibilidad de este artista, la belleza angelical de sus rostros, su conexión con el público hacen de él una figura tan popular como desconocida.

231 Comments

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Actualidad

Taller Verde plantará mil árboles el dos de febrero en la Vía Verde y necesita voluntarios

Published

on

By

Taller Verde plantará más de 1.000 árboles en su XXVIII Campaña de Reforestacion que se desarrollará el 2 de Febrero en la Vía Verde.   Se trata de especies autóctonas como encinas, acebuches, almeces, algarrobos, aladiernos lentiscos.

La 28 campaña de reforestación tendrá lugar en la Vía Verde desde el río Corbones hasta el arroyo del Salado el domingo 2 de febrero en la Vía Verde de la Campiña. Se trata de una acción frente al cambio climático.

La imagen puede contener: una o varias personas, árbol, planta, cielo y exterior

La salida será a las 10 de la mañana del colegio Senda Ancha la sede del Taller Verde que proporcionará las herramientas necesarias para desarrollar la plantación de los árboles.

Taller Verde proporcionará las herramientas pero también piden a aquellas personas que tengan herramientas que las lleven a la plantación de árboles para así poder plantar más cantidad de árboles.

La imagen puede contener: planta, árbol, exterior y naturaleza

Además mientras más personas acudan más árboles podrán trasplantarse. A la hora de comer los voluntarios harán un potaje. Las personas que lo deseen deberán llevar cubiertos platos y vasos que no sean de usar y tirar.

La falta de árboles supone más deforestación, más pérdida de suelo, menos lluvia para nuestra zona, porque es bien conocido la relación entre el bosque y la cantidad de precipitaciones acumuladas en una zona. Llueve más donde hay más árboles y esto influye en que haya mayor fertilidad en el suelo.

La parte más dura de la reforestación no es plantar árboles sino mantenerlos y regarlos, especialmente en verano, con las altas temperaturas y cuando los voluntarios se van de vacaciones por lo que la motivación y la constancia de las personas que se comprometan a colaborar debe ser elevada.  La imagen puede contener: 1 persona, exterior

Continue Reading

Sin categoría

El último toro de cuerda que se soltó en Marchena se llevó por delante a un cura

Published

on

By

El 4 de mayo de 1884 se soltó el último toro de cuerda de que se tiene noticia escrita en Marchena dejando numerosos heridos entre ellos un cura. 

Con el toro se celebraba que el Alcalde, ganadero y empresario conservador marchenero José Torres y Diez de la Cortina fue elegido en las elecciones diputado a cortes con fuertes  acusaciones de fraude electoral.

José Torres fue elegido Diputado a Cortes en 1884 y también había sido alcalde en 1864, construyendo la Fuente de San Antonio -conocida  fuente de las cadenas-.  Ya en 1876 José Torres era dueño de Mediodía Seguros de Sevilla, junto a Diego Benjumea y  Francisco Andrada Vanderwilde.

Era Secretario de la Sociedad de Carreras de Caballos de Sevilla con sede en el Casino Sevillano, Plaza del Duque. Ganedero de toros bravos desde en 1875 con vacas de José María Benjumea, (hoy Torrestrella). Tenían en Marchena 2800 hectáreas compradas al Duque en 1869 y 1880.

Andrés Corzuelo, cronista local del Diario Ilustrado -aun no había nacido los periodistas modernos- hizo una crítica demoledora del gran terrateniente José Torres y de paso a un poeta local apellidado Guijarro que se atrevió a hacer unos versos laudatorios contando la fiesta del último toro enmaromado de que hay memoria escrita.

Corzuelo criticaba que a resultas de la suelta del toro enmaromado habían recibido «heridas y lesiones varios sujetos». La intepretación del cronista era que «el señor Torres, llevó al hospital varios heridos» pero además en un tono burlesco criticaba el poema que Guijarro le había hecho al terrateniente José Torres.

«Francamente, no sabemos qué delito haya cometido Marchena, para que la suerte le trate tan despiadamente. ¡Un diputado al cuarteo, varios vecinos destrozados y un poeta de granizada!. ¡Buenos se habrán puesto los sembrados!» dice Corzuelo.

La crónica en verso decía: «El 4 de Mayo de 1884/ por divertír a este pueblo de Marchena/ y a la celebración de haber ganado las mesas el diputado a Cortes/ lealmente por mi creencia/ el Sr. D. José Torres,  que es hombre de gran conciencia/  va a ocupar un destino según requiere su ciencia/ y como nos le conceda la tendremos en memoria/ mientras alumbra el sol la tierra».

El poeta cronista de apellido Guijarro relató en su poema el desarrollo de la fiesta del toro de cuerda. Se fué á un balcón y vio venir la cuadrilla de aficionados cada cual con su capita en el brazo.  El toro era blanco, ligero, de buenas carnes y al instante se marchó  en busca de los toreros.

«El primero que cayó fué Pinta Poyetes. A voces empecé á decirle cuando el toro le trepó, anda juí pasmarote. La capa de qué te sirve. Cuando con mucho salero/ al meterlo por la plaza (¿Ducal?)/ el toro cogió a un caballero que era don José Aguirre/  Volvió a caer Pinta-Poyetes, y luego Antonio Laza/ Conforme cayó al suelo se empezó á levantar y le dió el toro una trompá, que lo pasó contra el cielo».

Siguieron los revolcones: «el maestro Reyes, que fué uno de los que pidieron el toro,  el pobre de Castillito, el Manchao, Cordones y Juanito el de la Concha. A un policía municipal que era Luis Morrión, la gente se reía al ver que el sable le impedía levantarse del suelo. Luego el toro sin respetar humano ni divino cogió al cura como si fuera un buñuelo que cayó el pobre de cabeza y quedó como muerto».

«A Parrales le desnudó, al hijo del Bolero le hizo polvo una rodilla, y se echó el toro cansado, pero el Empalmao le quemó una oreja, y levantándose el toro le dio una corná que le hízo echar por la boca un caño aguardiente. Llevaron la res al matadero, los hedidos a sus lechos y aquí se acaba la diversión, ya nos quedamos  sin toro, y ahora nos morimos todos de hambre en un rincón».

Escudos de la familia Diez de la Cortina

 

 

 

Continue Reading

Historia

Cervantes, Marchena y los Ponce de León

Published

on

By

Marchena aparece en el Quijote de dos formas. Una, mencionada de forma directa,  en el Capítulo 57 de la segunda parte del libro, publicado en 1615 cuando Altisidora se burla del Quijote «Seas tenido por falso/ desde Sevilla a Marchena/ desde Granada hasta Loja/ de Londres a Inglaterra». Y otra de forma indirecta, en el capítulo de los leones, donde aparece Manuel (Ponce) de León, «El Valiente» glorificado como héroe medieval, quien estaba en guerra contra los marcheneros y su señor, Rodrigo por la herencia familiar.

Existen distintos documentos y cargos que sitúan a Cervantes llevando un total de 2000 arrobas de aceite de Marchena a Sevilla desde  septiembre de 1588 a julio de 1594 tal y como expuso Fernando Alcaide.

Un documento de 5 de septiembre de 1588 pide la justicia de la villa de Marchena, Alcaldes y regidores que colaboren con Cervantes bajo pena de 500 ducados, y lo mismo se ordenaba a los escribanos del Concejo. Cervantes tenía la potestad de embargar bienes particulares de los marcheneros y ponerlo a disposición de un fin público la monarquía y su política exterior consistente en la expansión a Indias y la guerra contra la Inglaterra protestante según Fernando Alcaide.

Marcheneros o propietarios ubicados en Marchena vendieron aceite a Cervantes . A Alonso Jiménez vecino de Marchena le compro 782 arrobas de aceite a 10 reales la arroba. El doctor Gonzalo Hernández, médico 220 arrobas. Fernando Gregorio vecino de Sevilla, 70 arrobas, Juana de Mendoza vecina de Sevilla, 566 arrobas,  Jorge Rodríguez portugués de Marchena, 225 arrobas, el doctor Diego de Madrid, 78 arrobas, Rodrigo Suárez Garrote vecino de Marchena a 112 arrobas de aceite. Fernando Gil arriero vecino de Marchena cobró 6608 maravedíes por el acarreo de 236 arrobas de aceite de Marchena a Sevilla.

José cabello cabello Núñez investigador y archivero de La Puebla de Cazalla ha documentado la actividad de Cervantes como proveedor de los galeones de la Flota real en Écija, Porcuna, Jaén, Utrera, Carmona, Marchena, Arahal, Paradas Puebla de Cazalla, Morón, Osuna y Villamartín Cádiz al servicio de Felipe II.

Además Miguel de Cervantes estuvo al servicio de los Ponce de León en 1572 tras perder el movimiento de la mano izquierda en la batalla de Lepanto.

En Archivo de Simancas se conservan los documentos del pago a Miguel de Cervantes donde se dice el 11 de febrero de 1573 se ordena a los oficiales de la Armada que liberen a favor de Miguel de Cervantes soldado de la compañía de don Manuel Ponce de León y escudo a cuenta de lo que se le debe y otras referencias similares.

Cervantes se incorpora entonces a la compañía del capitán Manuel Ponce de León en campañas militares como Navarino y La Goleta, con base en los cuarteles de invierno de Sicilia Cerdeña y Nápoles.

Manuel Ponce de León era hijo del conde de Bailén, sobrino de Lope de Figueroa, hombre de conciencia de don Juan de Austria, creador y capitán de los tercios de Granada Costa en la Alpujarra y Lepanto, primo de Luis Cristóbal Ponce de León, duque de Arcos.

Manuel Ponce de León en la Quinta Compañía de Lepanto con 80 soldados con base en las galeras españolas.  El tercio de Granada o de Lope de Figueroa siguió luchando en Flandes a las órdenes de Juan de Austria y en Portugal.

Manuel Ponce de León era primo del Duque de Arcos, señor de Marchena Luis Cristóbal Ponce de León y nieto de Manuel de León «El valiente», en quien se basó Cervantes para el episodio de los leones de El Quijote y que además aparece citado en obras de Lope de Vega y en el romancero tradicional por su valentía enfrentándose a leones y matando moros.

Luis Cristóbal Ponce de León nacido en 1510 en Marchena fue Capitán General de la Armada de Flandes, adonde llevó 600.000 ducados partiendo de Laredo, Asturias con 5.000 soldados según el nobiliario de los Ponce de León. Rehén de Francisco I Rey de Francia en 1529, el rey francés le regala valiosas joyas, luego embajador en EL París de la reina Catalina de Médicis. Vuelto a Marchena ayudó a sofocar la rebelión de los moriscos de Ronda de 1570, fue sepultado en Santo Domingo de Marchena.

GUERRA ENTRE MANUEL Y RODRIGO PONCE DE LEON

Este quijotesco Manuel de León «El valiente», llevó demasiado lejos la guerra por la herencia familiar, con su hermano el Señor de Marchena Rodrigo Ponce de León que concluyó con la cesión a sus nietos de la ciudad de Bailén.

Los marcheneros rechazaron y pusieron en fuga en Enero de 1573 a Manuel Ponce de León y sus hombres que se habían apoderado del Castillo de la Mota. Desde las almenas  Manuel pidió a los vecinos de Marchena que le reconocieran como señor a cambio de ventajas económicas pero los marcheneros prendieron fuego a las puertas del castillo y asaltaron la torre donde estaba y lo pusieron en fuga.

El mismo día que murió Don Rodrigo y para asegurar la toma de posesión de todas las ciudades, Enrique de Figueredo antiguo alcalde de Morón y otros 20 marcheneros a caballo y armados secuestró en Sevilla a don Manuel Ponce de León y lo recluyeron en el castillo de Mairena y luego en Zahara de la Sierra según Carriazo.

Francisca, hija de Rodrigo Ponce de León, recibió de su viuda Beatriz de Pacheco 400.000 maravedíes por manifestar públicamente en una venta de Marchena su fidelidad a la causa de su tío Manuel El Valiente antes que a la de los Pacheco.

Un enfrentamiento azuzado por los Reyes Católicos, según Carriazo, que dieron orden en secreto de fomentar el odio entre hermanos y alentar la rebelión contra los Ponce de León para quitarle la ciudad de Cádiz y así fortalecer la monarquía.

Los reyes envían en secreto a un emisario el bachiller Pedro Díaz de la Torre a la ciudad de Cádiz haciéndole pasar por responsable de la expulsión de los judíos, para estudiar la posibilidad de quitarle la ciudad a los Ponce de León. Le piden al bachiller que cuando vean a don Manuel le hablen como un duque y le recomienden que pida justicia real.

El escritor Gonzalo Fernández de Oviedo describe las hazañas caballerescas de Don Manuel como sus combates singulares en el norte de África para alcanzar el favor de una dama y sobre todo el conocido episodio de Los Leones según el cual se enfrentó a varios de estos animales en un corral que tenía el rey Enrique en palacio a petición de una dama.

Según Pablo J. García Martín lo más probable es que Cervantes se inspirara en la anécdota de Manuel de León.  Los ecos de esta historia y las hazañas de don Manuel de León fueron famosas y muy referidas por diversos autores de los Siglos de Oro, incluyendo al propio Cervantes y a Lope de Vega. Se explica, pues, la referencia del “autor de esta verdadera historia” al famoso personaje, advirtiendo que Don Quijote sería “segundo y nuevo don Manuel de León, que fue gloria y honra de los españoles caballeros”.

CABALLEROS LOCOS ENTRE LOS PONCE DE LEON

Durante toda su vida Juan Ponce de León tuvo que cuidar a su hermano Diego, por estar loco. Diego Ponce de León, hijo de Pedro Ponce de León, abuelo de Rodrigo y Manuel y bisabuelo de Roldán, estuvo casado con Aldonza Portocarrero hija de Luis Méndez Portocarrero.

Aunque no se menciona que fuese loco, en el testamento, su padre no le deja bienes y ordena a sus hermanos que lo mantengan. «Por ende mando que el dicho don Diego no aya cosa alguna de los dichos mis bienes”. Al primogénito y sucesor -don Juan Ponce de León, padre de Manuel- le encomienda “que tome e reçiba en su cargo al dicho don Diego mi hijo, su hermano, e lo tenga en el logar e por la vía e
manera que él entendiere e más cumpla, e lo mantenga e vista e calçe segund le pertenesçiere en quanto el dicho don Diego hubiere”.

Manuel El Valiente tuvo un hijo que pasó la mayor parte de su vida preso por ser un loco peligroso según Fernández de Oviedo.

En el testamento de Manuel Ponce de León, dado en Sevilla el 9 de Julio de 1515 queda constancia de este hecho.  «Y digo que porque el dicho don Roldán Ponce de León mi hijo es menguado de juicio por razón de lo cual él no puede regir y administrar sus bienes y Hacienda como dejo el hombro por tutora y curadora de su persona y bienes a Isabel Ponce de León mi hija».

 Roldán Ponce de León «siendo mancebo fue algo tolerable su locura. Pero cuanto más fue entrando en edad, tanto más perdido y desatinadamente loco. Fue tanto que lo tenían con graves prisiones porque era muy peligroso y muy recio y de muy gran fuerza» dice Oviedo.

Gonzalo Fernández de Oviedo cuenta que Don Roldán se soltó un día de prisión en que estaba «y traía en la mano una espada desnuda y se encontró casualmente con un caballero en el patio de la casa  y le dijo «aquí mi espada Tizona qué fue del Cid Ruy Díaz mi tío y no hay tal espada en el mundo y quiero cortar la cabeza de un golpe limpiamente cómo lo hacía don Roldán mi abuelo».

El caballero amenazado le respondió «Vuestro abuelo no una sino dos o tres cabezas cortaba de un tajo o de un revés. Espere aquí vuestra merced y entraré a llamar uno o dos vecinos y así podrá cortarnos vuestra merced las cabezas de un golpe como lo hacía a vuestro abuelo». Y de esta forma el caballero huyó.

Los cronistas de su tiempo compararon a su tío Rodrigo Ponce de León con el Cid Rui Díaz de Vivar.  Andrés Bernáldez cuenta que los propios reyes compararon a Don Rodrigo con el Cid Ruy Díaz cuando murió «porque los moros le temían tanto que dondequiera que sabían que iba, huían». El loco Roldán era en efecto sobrino del Cid pero del Cid andaluz.

Además el nombre de Roldán viene porque durante siglos los Ponce de León habían creído descender del propio Roldán, vinculado con el linaje de Pedro Ponce de Minerva.

Cuando Don Quijote busque sin éxito el enfrentamiento con los Leones Cervantes lo convertirá en segundo y nuevo don Manuel de León que fue gloria y honra de los españoles caballeros.

Sancho Panza invita a su señor a realizar lecturas más provechosas que las de los libros de caballería y como alternativa le recomienda las hazañas de históricas de Manuel Ponce de León según dice en el trabajo enfrentamiento con un león en la literatura española de Pablo José García Martín.

El Romance de Manuel Ponce de León habla de cómo las cabezas de varios moros cortó en Marruecos.

MARCHENA, PLAZA FUERTE MILITAR EN TIEMPOS DE CERVANTES

Vecinos de Marchena lucharon en el tercio de Lope de Figueroa como Diego de Angulo, Alférez en Sicilia en 1591 en la compañía del capitán Zapata. Angulo pide licencia para pasar a Perú después de haber servido de Su Majestad en la isla de San Miguel y en la isla de Terceira, Azores, luchando contra portugueses. Su hijo escribe lo siguiente «yo Miguel de Angulo, hijo de Diego de Angulo, mi padre, que está sirviendo en el Reino de Sicilia. Soy casado y tengo 4 hijos» por lo que pide irse al rico Perú donde tenía familiares.

Mientras los famosos tercios españoles luchaban en la Europa de los Austrias el Rey obliga a los pueblos, entre ellos Marchena a defender el país en la guerra con Portugal. Las milicias de Marchena pagadas por el Ayuntamiento lucharon en Elvas y Badajoz y participaron en la conquista de Olivenza a los portugueses.

Además los marcheneros que no iban a la guerra, estaban obligados a darle cama, luz, vela, fuego, agua sal y aderezo además de paja para los caballos a todos los soldados que pasarán por el pueblo. El Ayuntamiento pagaba este alojamiento de las tropas en los mesones de la Plaza Vieja, como mesón de los caballeros del Duque de La Ventilla. Otras veces se les daba un refresco consistente en pan vino y queso.

Continue Reading

Historia

San Diego de Alcala, el santo milagroso que pasó por Santa Eulalia de Marchena

Published

on

By

El cuerpo ‘incorrupto’ de San Diego de Alcalá se expone cada 13 de noviembre en la Catedral de Alcalá de Henares.

 San Diego dio nombre a la ciudad homónima de California, en Estados Unidos, después de pasar por Santa Eulalia de Marchena procedente de su San Nicolás del Puerto natal y poner rumbo a las Islas Canarias y luego Francia y Roma.

En San Nicolás del Puerto se celebra mañana 13 de noviembre la festividad y romería de San Diego de Alcalá.

El talento de San Diego de Alcalá fue descubierto en Santa Eulalia de Marchena por uno de los fundadores del convento marchenero y que en el futuro sería conocido como unos de los apóstoles de Canarias: Fray Juan de Santorcaz que sería su maestro y mentor.

En Marchena San Diego hacía una vida simple y ascética trabajando el huerto y rezando como solían hacer los frailes de dicho convento. Diego también pedía limosna por los pueblos de Sevilla, Córdoba y Cádiz para dárselo a los pobres.

Los dos frailes de Santa Eulalia viajaron como evangelizadores al convento de Betancuria en Canarias en 1441 donde está enterrado Juan de Santorcaz en cuya tumba se encontraron algunos manuscritos del propio fraile junto a libros de filosofía de Ramón LLul.

San Diego era, según Jose de Vera y Clavijo, lego y guardián del convento de Betancuria hasta donde llegó cargando una pesada cruz nada más desembarcar procedente de Marchena. Diego volvió a Andalucía en 1449.

San Diego fue tan famoso que Lope de Vega le dedicó un soneto “La verde yedra al tronco asida”, y el drama “San Diego de Alcalá”. Tenía fama de curar a los enfermos después de muerto.

A su muerte los Reyes Catolicos recibieron como regalo el corazón de Santorcaz que luego Felipe II coloca en El Escorial como reliquia. También el cuerpo de San Diego acabó en El Escorial.

Felipe II, mandó llevar al Escorial sus restos después de que el  príncipe Carlos, cayó por las escalreas del palacio en 1562 y se golpeó en la cabeza. Cuando el santo reposó junto al lecho del príncipe, este sanó. Este milagro motivó su rápida canonización.

El milagro más famoso es el de las rosas. Fray Diego robaba comida de los conventos donde pasaba  para dárselos a los pobres, pero fue descubierto. El dijo que llevaba flores bajo la túnica, y al abrirla, así fue, llevaba un ramo de rosas. En Roma con motivo del año jubilar de 1450 se declaró una peste y él se dedicó a cuidar y curar enfermos. La orden franciscana llevó su nombre a California y México donde es muy venerado.

Continue Reading
Advertisement
Advertisement

Facebook

LO MAS LEIDO

error: Content is protected !!