El hombre que convirtió a Pepe Marchena en una estrella: así funcionaba el negocio de la ópera flamenca
Vedrines, Carcellé, los contratos, las giras y los discos: la maquinaria empresarial que convirtió a Pepe Marchena en una de las primeras grandes estrellas del flamenco.
La Bienal de Flamenco de Sevilla vuelve este año sobre el centenario de 1926, el momento en que Pepe Marchena se incorporó plenamente a los circuitos de la ópera flamenca. Pero detrás de aquel salto no estuvieron solamente una voz extraordinaria, los discos de pizarra o las plazas de toros abarrotadas. Hubo algo menos conocido y decisivo: el nacimiento de una verdadera industria del espectáculo alrededor del cante.
Pepe Marchena, una de las primeras grandes estrellas populares del flamenco.
En el centro de aquella transformación aparece Carlos Hernández, conocido como Vedrines, empresario, antiguo artista de variedades y uno de los primeros hombres que comprendieron que el flamenco podía organizarse como un gran negocio nacional.
Vedrines no descubrió a Pepe Marchena ni inventó su manera de cantar. Lo que hizo fue reconocer que aquella voz, aquella elegancia escénica y aquella facilidad para comunicarse con públicos muy diferentes podían convertirse en el centro de una compañía capaz de recorrer España. La alianza entre el cantaor y el empresario ayudó a cambiar la escala del flamenco.
Antes de ser empresario, Vedrines conoció el espectáculo desde dentro
Carlos Hernández no llegó al flamenco desde un despacho. Procedía del sector industrial, pero su matrimonio con una artista de variedades conocida como la Sultanita lo acercó al mundo de los escenarios. Durante años formó con ella un número artístico y recorrió numerosos locales españoles.
Aquella experiencia le permitió conocer todos los rincones del negocio. Fue actor cómico, monologuista y organizador, pero también tuvo que ocuparse de tareas menos visibles: vender entradas, acomodar al público, negociar con los propietarios de los locales y resolver los problemas cotidianos de una compañía en gira.
Cuando comenzó a organizar espectáculos flamencos sabía, por tanto, qué necesitaba un artista y qué buscaban los dueños de teatros, circos y plazas de toros. También sabía que un buen cantaor no bastaba para garantizar la rentabilidad. Había que construir un cartel, crear expectación, llenar un recinto y trasladar después la compañía a la siguiente ciudad. Vedrines aplicó al flamenco las técnicas comerciales de las variedades, el circo y el teatro popular.
La ópera flamenca ya se anunciaba en 1924
La explicación tradicional sostiene que la expresión «ópera flamenca» nació únicamente para pagar menos impuestos. Sin embargo, la documentación obliga a contar una historia más compleja.
La Fundación Juan March recoge un anuncio aparecido en el periódico madrileño La Nación el 10 de enero de 1924. Vedrines presentaba en el Circo Price su «primera velada de ópera flamenca», encabezada por Angelillo, anunciado como un artista capaz de cantar ante una orquesta y ante una guitarra.
Esto demuestra que la denominación circulaba al menos dos años antes de 1926, fecha que ahora conmemora la Bienal. También obliga a matizar la conocida versión fiscal, porque algunas de las disposiciones tributarias citadas para explicar el supuesto ahorro son posteriores a aquel primer anuncio.
El tratamiento fiscal más favorable de la ópera pudo ayudar a mantener la etiqueta, pero el nombre cumplía también una función publicitaria. Presentar una función como «ópera flamenca» sonaba más prestigioso que anunciar una simple velada de variedades. Elevaba simbólicamente el cante, despertaba la curiosidad y permitía vender el espectáculo como un acontecimiento excepcional.
Vedrines no tuvo por qué inventar personalmente las dos palabras. Una versión atribuida al propio empresario afirmaba que la expresión había sido sugerida por Pastora Cruz Vargas, madre de la Niña de los Peines. Su aportación indiscutible fue convertirla en una marca comercial reconocible y repetirla en numerosos carteles.
Qué significaba realmente que Marchena “fichara” por Vedrines
Cuando se dice que Pepe Marchena fichó en 1926 por la ópera flamenca, la expresión puede inducir a imaginar una institución o un género con una estructura estable. En realidad, no existía una única compañía denominada Ópera Flamenca.
Eran empresas y agrupaciones organizadas para cada temporada o gira. El promotor contrataba a una o varias figuras principales y completaba el cartel con otros cantaores, guitarristas, bailaores, cómicos y artistas de variedades. La estrella aparecía en letras grandes; los restantes intérpretes daban duración, diversidad y ritmo a la función.
El empresario negociaba los salarios, reservaba los espacios, planificaba el recorrido, encargaba los carteles y difundía en la prensa el carácter extraordinario del acontecimiento. También asumía el riesgo de que la taquilla no cubriera los gastos.
La incorporación de Marchena significaba poner una voz ya famosa al frente de esa maquinaria. Su nombre podía vender entradas antes de que la compañía llegara a la población. El público no acudía solamente a escuchar flamenco: acudía a ver al Niño de Marchena.
De las doscientas pesetas de La Latina a cabeza de compañía
Antes de su alianza con Vedrines, Pepe Marchena ya había aprendido el valor de un empresario capaz de abrir las puertas adecuadas. La Real Academia de la Historia señala que Juan Carcellé lo contrató para actuar en el Teatro de La Latina de Madrid por doscientas pesetas diarias, una cantidad muy importante para un joven cantaor que acababa de llegar a la capital.
Carcellé fue otra figura fundamental del espectáculo popular español. Su intervención permitió que Marchena pasara de cantar en establecimientos y espacios periféricos a ocupar un teatro madrileño con una programación profesional.
Aquella contratación revela algo esencial: la carrera de Pepe Marchena no fue una sucesión espontánea de triunfos. Se construyó mediante acuerdos económicos, escenarios estratégicos, publicidad y relaciones con empresarios que supieron medir su capacidad de convocatoria.
Con el tiempo, Marchena dejó de ser únicamente un artista contratado y pasó a encabezar sus propios espectáculos. En 1947, por ejemplo, la prensa anunció «Pasan las coplas» como un grandioso montaje de Pepe Marchena integrado por cuarenta artistas. En su cartel figuraban la Niña de la Puebla, El Americano, Ramón Montoya, José Cepero, Pericón de Cádiz y otros nombres destacados.
Para entonces, el muchacho contratado años atrás por doscientas pesetas ya era el centro de una empresa artística capaz de sostener a decenas de profesionales.
Las giras eran una operación logística
Las compañías no viajaban únicamente por las capitales. Su rentabilidad dependía de encadenar actuaciones en teatros, cines de verano, circos y plazas de toros de numerosas localidades.
Cada desplazamiento implicaba transportar decorados, vestuario e instrumentos; alojar a los artistas; adaptar la representación a espacios muy diferentes y anunciarla con suficiente antelación. Una noche podía celebrarse la función en un gran teatro y pocos días después en una plaza de toros o en el cine de una población más pequeña.
El espectáculo se organizaba además de manera jerárquica. Los artistas menos conocidos abrían la función y preparaban la aparición de las figuras. Los guitarristas acompañaban a diferentes cantaores y los números de baile, canción o humor evitaban que el programa resultara monótono. La estrella cerraba la noche.
Este sistema permitió que el flamenco llegara a lugares donde no existían cafés cantantes importantes ni una programación especializada. La gira creó públicos nuevos y convirtió el nombre de Pepe Marchena en una presencia familiar mucho antes de que la televisión entrara en los hogares.
El disco y el escenario se necesitaban mutuamente
Las grabaciones no funcionaban al margen de las giras. Formaban parte del mismo circuito económico. Una canción difundida mediante el gramófono aumentaba el interés por ver al artista, mientras que el éxito de una actuación incrementaba la demanda de sus discos.
Las compañías discográficas buscaban voces reconocibles y repertorios que pudieran condensarse en las dos caras de un disco. Los empresarios necesitaban canciones populares que el público identificara desde los primeros versos. Marchena reunía ambas condiciones: poseía un estilo inmediatamente reconocible y sabía transformar una composición en un acontecimiento sentimental compartido.
De este modo se creó uno de los primeros mecanismos modernos de promoción musical en España: el disco difundía el repertorio, la prensa construía al personaje y la gira convertía su popularidad en taquilla.
Pepe Marchena no fue solo el artista: terminó dominando el sistema
La principal novedad de esta historia no está en repetir que Marchena fue una estrella de la ópera flamenca, sino en comprender cómo llegó a serlo. Su éxito nació del encuentro entre una personalidad creadora y una estructura empresarial que estaba cambiando.
Vedrines comprendió el potencial de Marchena, pero Marchena aprendió rápidamente a utilizar aquella maquinaria en beneficio de su propia libertad artística. Eligió repertorios, cuidó su imagen, impuso una forma de estar en escena y acabó encabezando compañías construidas alrededor de su nombre.
Por eso su importancia no puede medirse solamente en términos musicales. Pepe Marchena participó en la creación del artista flamenco moderno: una figura que graba discos, protagoniza películas, negocia contratos, recorre el país, encabeza carteles y sostiene con su nombre una empresa escénica.
La ópera flamenca fue también eso: el momento en que el cantaor dejó de ser únicamente una voz contratada para una noche y pudo convertirse en el centro de toda una industria.
Fuentes: Fundación Juan March, Real Academia de la Historia, Bienal de Flamenco de Sevilla y hemeroteca especializada Flamencas por Derecho.
El accidente mortal se ha producido este viernes a las 10:44 horas, en el kilómetro 20 de la carretera que conduce a Fuentes de Andalucía. El fallecimiento se produce apenas un día después del suceso registrado en la travesía de San Ignacio, donde otro conductor sufrió una emergencia médica.
Marchena vuelve a vivir una jornada trágica. Un motorista ha fallecido este viernes, 9 de octubre, en un accidente de tráfico ocurrido en el término municipal de Marchena, en la carretera A-407, a la altura del kilómetro 20 y en sentido Fuentes de Andalucía. La A-407 es la carretera de Osuna a Fuentes de Andalucía, pasando por La Lantejuela.
Según la información publicada por El Pespunte, que cita fuentes del servicio de Emergencias 112 Andalucía, el siniestro se ha producido a las 10:44 horas de la mañana. Hasta el lugar se han desplazado los servicios de emergencia, cuyos profesionales sanitarios han confirmado el fallecimiento del motorista.
Por el momento no han trascendido la edad ni la identidad de la víctima, tampoco las circunstancias concretas en las que se ha producido el accidente ni si han intervenido otros vehículos.
Dos sucesos trágicos en menos de 24 horas
La noticia llega apenas un día después de otro grave suceso ocurrido en Marchena. Ayer jueves, 8 de octubre, un conductor sufrió una emergencia médica cuando circulaba por la travesía de San Ignacio, frente a la guardería y en las inmediaciones de la conocida rotonda de los Agricultores.
En aquella ocasión, el servicio de Emergencias 112 recibió el aviso a las 16:15 horas por un síncope sufrido por el conductor de una furgoneta. Hasta la zona acudieron los servicios sanitarios, así como efectivos de la Guardia Civil y de la Policía Local, mientras la vía permanecía cortada al tráfico.
Según la información recabada ayer por Marchena Secreta, los servicios sanitarios dieron aviso a la autoridad judicial, aunque en el momento de aquella primera comunicación el 112 todavía no disponía de confirmación oficial del fallecimiento.
De este modo, Marchena registra dos sucesos de extrema gravedad en dos jornadas consecutivas, aunque de naturaleza diferente: el de este viernes corresponde a un accidente de motocicleta en carretera, mientras que el del jueves estuvo relacionado con una emergencia médica sufrida por un conductor en una vía urbana.
El cromo de margarina de 1930 que imaginó las videollamadas desde una terraza
Un cromo alemán de Echte Wagner imaginó teléfonos portátiles con pantalla hacia 1930. Su historia conecta con George du Maurier, Albert Robida y los experimentos de Bell Labs.
Dos mujeres se sientan a una mesa al aire libre. Hay bebidas, auriculares y unos pequeños aparatos que parecen espejos de mano. Pero esos espejos muestran rostros: cada una conversa con alguien que está lejos. Cuando miras la escena desde el presente, cuesta no pensar en una videollamada desde una terraza. La sorpresa llega al conocer su procedencia: es un cromo publicitario alemán fechado hacia 1930.
La imagen se titula Drahtloses Privattelefon und Fernseher, «Teléfono privado inalámbrico y televisor». Formaba parte de las Zukunftsfantasien, las «Fantasías del futuro» del álbum número 3 de Echte Wagner, una marca de margarina de Elmshorn, en Alemania. El catálogo de la exposición del Clemens Sels Museum de Neuss identifica la pieza como una cromolitografía de hacia 1930. La documentación de la exposición Physik mit Her(t)z, vinculada a la Universidad de Hamburgo, la sitúa en la serie 12, imagen 4.
«Teléfono privado inalámbrico y televisor». Echte Wagner, álbum número 3, serie 12, imagen 4, hacia 1930. Dibujante no identificado. Reproducción digital: archivo Retro-Futurismus.
El texto que acompañaba al cromo imaginaba un transmisor y receptor personal para hablar con familiares y conocidos, ver simultáneamente sus caras y llevar el equipo en una caja del tamaño de una cámara fotográfica. Ahí reside su extraordinaria cercanía con nuestra vida: la comunicación audiovisual podía acompañarnos fuera de casa.
¿Quién tuvo aquella idea? Las fuentes consultadas no permiten poner nombre al dibujante. El archivo Retro-Futurismus, que conserva reproducciones del álbum, advierte expresamente que no ha logrado identificarlo. Echte Wagner fue la marca que difundió la escena; atribuirle la invención del teléfono inteligente confundiría una fantasía publicitaria con un desarrollo técnico.
Además, la fecha de esta lámina es hacia 1930, aunque las experiencias de los años veinte ayudan a entender el ambiente en que apareció. Y el sueño de reunir voz, imagen y espectáculos en un mismo dispositivo era todavía más antiguo.
En diciembre de 1878, George du Maurier publicó en el almanaque de Punch para 1879 una escena familiar titulada Edison’s Telephonoscope. Unos padres contemplaban a sus hijos, situados al otro lado del mundo, y hablaban con ellos mediante una gran pantalla. El nombre de Edison formaba parte del juego satírico: aquel aparato era una creación imaginada por el dibujante, no una máquina construida por el célebre inventor. La investigación de la historiadora Ivy Roberts estudia precisamente el contexto de esa ilustración y las interpretaciones que recibió después.
Para encontrar la combinación de conversación audiovisual y entretenimiento doméstico hay un nombre especialmente revelador: Albert Robida. En Le Vingtième Siècle, publicado en París en 1883, describió el téléphonoscope, un perfeccionamiento ficticio del teléfono que permitía escuchar y ver al interlocutor. El capítulo dedicado a sus maravillas llevaba también el teatro al salón: los espectadores elegían una representación y seguían a distancia las voces, la música, los decorados y los actores.
Robida imaginó incluso que los espectadores domésticos podían enviar sus aplausos al teatro y conversar con personas situadas en sus palcos. Leído hoy, el pasaje recuerda tanto a la televisión como a las retransmisiones culturales por internet. Esa comparación es nuestra lectura contemporánea; el escritor estaba inventando un mundo futuro con el lenguaje y las posibilidades de su época.
Durante los años veinte, algunas de aquellas fantasías empezaron a acercarse al laboratorio. El 7 de abril de 1927, Bell Laboratories realizó una demostración entre Washington y Nueva York: la conversación telefónica circulaba en ambos sentidos, pero la imagen solo en uno. Herbert Hoover, entonces secretario de Comercio estadounidense, participó en la experiencia. Conviene conservar esa diferencia: todavía no era una videollamada con imagen recíproca como las actuales.
El 9 de abril de 1930, Bell mostró a la prensa un sistema de videotelefonía en ambos sentidos entre dos edificios de Nueva York. Su desarrollo estuvo asociado al equipo de Herbert E. Ives. El archivo técnico de Bell Labs, hoy accesible a través de Nokia, conserva tanto el relato histórico como una publicación de 1930 sobre aquel sistema.
Cuando vuelves al cromo de las dos mujeres, su encanto aumenta. Una imagen concebida para promocionar margarina convirtió una tecnología extraordinaria en una escena cotidiana. No solo imaginó que podríamos vernos a distancia: imaginó que lo haríamos mientras tomábamos algo, con la misma naturalidad con que hoy sacamos el móvil. Antes de caber en nuestras manos, ese futuro ya había encontrado sitio en el papel.
La Hermandad del Santísimo Cristo de San Pedro de Marchena celebrará su cabildo de elecciones este sábado 10 de octubre de 2026, de 17:00 a 22:00 horas, en las dependencias de la corporación, situadas en la calle Santo Domingo, número 1. La convocatoria señala a Manuel María Ronel Cortés como candidato a hermano mayor.
Durante esas cinco horas, los hermanos con derecho a voto podrán acudir a la sede para participar en los comicios. Para ello deberán ser mayores de edad, contar con al menos un año de antigüedad en la hermandad, estar al corriente del pago de las cuotas y figurar inscritos en el censo electoral aprobado por la autoridad eclesiástica.
La convocatoria insiste en un recordatorio práctico para quienes vayan a ejercer su derecho al voto: es necesario llevar el DNI.
La corporación recuerda a sus hermanos que la participación en el proceso electoral constituye un deber y una obligación conforme a sus reglas y a las normas diocesanas para hermandades y cofradías.
La hermandad dispone también de un apartado dedicado a las elecciones en su página oficial, donde los hermanos pueden consultar la información del proceso. Para aclarar cualquier cuestión relativa a su inscripción en el censo o a los requisitos de participación, pueden dirigirse a la secretaría de la corporación.
Fotografía de archivo del Cristo de San Pedro. Marchena Secreta.
Fallece el conductor que sufrió un infarto junto a la rotonda de los Agricultores de Marchena
Confirmado el fallecimiento del conductor. Se está realizando el levantamiento del cadáver tras la llegada del vehículo del tanatorio. La rotonda permanece cortada y los agentes continúan en el lugar.
Actualización, 8 de octubre, 18:51 horas. Se ha confirmado el fallecimiento del conductor que sufrió un infarto junto a la rotonda de los Agricultores de Marchena, frente a la guardería de la travesía de San Ignacio. Tras la llegada del vehículo del tanatorio, se está realizando el levantamiento del cadáver.
El servicio de Emergencias 112 ha confirmado a este medio que recibió una llamada a las 16:15 horas en la que se comunicaba que un conductor había sufrido un síncope.
Este medio había confirmado previamente que el servicio sanitario avisó al servicio judicial, un procedimiento que, según la información facilitada por el 112 a esta redacción, es habitual cuando se produce un fallecimiento. Aunque a las 18:00 horas todavía no constaba la confirmación oficial, el fallecimiento ya está confirmado.
La vía permanece cortada, con presencia de la Guardia Civil y la Policía Local. No hay más vehículos implicados en el suceso.
La rotonda sigue cortada al tráfico mientras se realiza el levantamiento del cadáver. Los agentes continúan en el lugar.
La música de Marchena vuelve a recibir un reconocimiento en Madrid. El cantante y compositor Joselito Cortés ha sido distinguido con el Premio Latino 2026 al Mejor Álbum Pop Melódico por Donde vive el silencio, su primer disco, en la gala celebrada el lunes 5 de octubre en el Nuevo Teatro Alcalá de Madrid. La distinción figura en la relación oficial de premiados de la organización.
Es una noticia de especial significado para el artista: apenas unos meses después de presentar su álbum debut, el trabajo ha obtenido un premio que reconoce su propuesta melódica. El disco, publicado en marzo, reúne diez canciones compuestas y escritas por Cortés, una declaración de intenciones de un músico que busca desarrollar una voz propia desde la interpretación y la autoría.
Diez canciones para contar una historia propia
Donde vive el silencio reúne Aún vives en mí, La vida no espera, Distinto latido, Contigo y punto, Una vida sin ti, Quiéreme bonito, Para tenerte, Yo quiero saber, Me derrito y la composición que presta su nombre al álbum. La selección muestra una apuesta por las emociones cercanas, las historias sentimentales y el pop melódico.
Uno de sus temas, Quiéreme bonito, cuenta desde septiembre con una versión junto a Rafael Ruiz «El Bomba», acompañada de un videoclip rodado en el Palacio de San Fernando de Utrera y realizado por Cebra Studio. El proyecto tiene además anunciadas nuevas colaboraciones para este otoño.
Una trayectoria que ya había recibido premios en 2025
Este nuevo reconocimiento llega después de una edición de 2025 especialmente fecunda para el músico marchenero. El palmarés oficial de los Premios Latino de aquel año recoge su premio a la Mejor Complicidad Vocal en Canción Pop por Yo quiero saber, un tema interpretado junto a Marina Carmona. Asimismo, la organización reconoció a Cortés con el Premio Toñi Prieto al Talento, destinado a destacar la proyección artística.
Las distinciones dan continuidad a una etapa de creciente actividad musical. Desde Marchena, donde nacen sus raíces artísticas, hasta los escenarios de Madrid, Cortés continúa construyendo su camino entre la composición, el pop y las sonoridades vinculadas a su tradición musical.
Marchena vivirá del 9 al 12 de octubre un puente del Pilar marcado por el teatro, la música, la ópera, las visitas patrimoniales y la tradicional procesión de Nuestra Señora del Pilar. Una agenda que permite acercarse a la historia local desde escenarios, plazas y calles del casco antiguo.
Viernes 9: música y teatro
A las 20:00, la plaza de los Melchores acogerá Noches de Música y Patrimonio con el grupo Alborea, dentro del programa municipal del Día Mundial del Turismo. A las 20:30, el Auditorio Pepe Marchena ofrecerá La verdadera historia de España, de Noche de Repálagos, con entrada libre. A las 19:30 comenzará en San Agustín el triduo de la Virgen del Pilar, que continuará sábado y domingo a la misma hora.
Sábado 10: ruta islámica, Marchena Sefardí y ópera
A las 11:00, desde la plaza de los Melchores, partirá la actividad municipal La Marchena Islámica y sus Sabores, un recorrido por el legado andalusí. Información e inscripciones: Oficina de Turismo, 955 321 010, extensión 175.
A las 19:30, Marchena Secreta organiza su ruta Marchena Sefardí, dedicada a la memoria judía y conversa y las huellas históricas de la Inquisición. Hay grupo ya constituido y plazas libres para nuevas incorporaciones con reserva previa, en el 744 486 390 o marchenasecreta.com/reservas/.
A las 20:30, el Auditorio Pepe Marchena recibirá la ópera Dido y Eneas, de Henry Purcell, a cargo de Ottava Rima. La entrada es gratuita.
Domingo 11: visitas guiadas y triduo
A las 12:00, Marchena Secreta cuenta con un grupo organizado para una visita guiada en español. Quienes deseen sumarse pueden solicitar información y reservar en el 744 486 390. La iglesia conventual de San Agustín acogerá a las 19:30 la última jornada del triduo.
Lunes 12: procesión de la Virgen del Pilar
El lunes festivo comenzará a las 10:00 con la Solemne Función Principal en San Agustín. A las 11:30 está prevista la salida procesional de la Virgen del Pilar, con acompañamiento de la Banda de Música Villa de Marchena y regreso al templo en torno a las 14:00. La comitiva recorrerá el pasaje Sergio Rodríguez, Sevilla, Madre Carmen Ternero Ibarra, Antonio Jiménez Navarro, Méndez Núñez, El Pasaje, Santa Clara, Obispo Salvador Barrera, San Sebastián, plaza de San Sebastián, Menéndez Pelayo y las calles de vuelta hacia San Agustín.
Este puente vuelve a reunir distintas formas de vivir Marchena: del patrimonio medieval al teatro y la ópera, de las rutas culturales a las tradiciones religiosas que siguen dando vida a sus calles.
You must be logged in to post a comment Login