Santa Isabel acogió un concierto extraordinario de la Banda de Cornetas y Tambores Sagrado Corazón de Jesús con motivo de su 30.º aniversario. El acto no solo sirvió para deleitar a los asistentes con los sones de la formación, sino para repasar tres décadas de una historia marcada por la superación, la fraternidad y la caridad cristiana.

Durante el transcurso del acto, se dio lectura a una emotiva reseña histórica que trasladó a los presentes a los orígenes de la formación. Todo comenzó en los ensayos previos a su presentación oficial el 6 de marzo de 1998, en el marco del XI Certamen de Saetas. Bajo su denominación original, la banda cumplió el anhelo de recuperar los toques propios de la Hermandad de la Humildad y Paciencia, acompañando a su titular aquel Miércoles Santo.

Un camino de hitos y transformación

A lo largo de su discurso conmemorativo, se recordaron momentos clave de la trayectoria de la banda. Uno de los más significativos se produjo el 21 de enero de 2007, cuando la formación selló un histórico hermanamiento en Sevilla con la reconocida Banda de Cornetas y Tambores Nuestra Señora de la Victoria, popularmente conocida como «Las Cigarreras».

Sin embargo, el devenir histórico obligó a la banda a reinventarse de forma inesperada. En julio de 2009, por razones ajenas a los músicos, la formación se desvinculó de su hermandad de origen. Lejos de significar el final, la banda adoptó el nombre del Sagrado Corazón de Jesús, presentándose bajo esta nueva identidad el 29 de noviembre de ese mismo año en la propia Parroquia de San Juan Bautista. Desde entonces, su prestigio ha traspasado fronteras, llevándolos a escenarios de gran nivel como el Certamen Santa Cecilia de Sevilla, la provincia de León y diversas localidades andaluzas como Adra (Almería).

Directores de renombre y labor social

El crecimiento musical de la banda ha estado ligado a firmas ilustres del mundo de la música cofrade sevillana. El reconocimiento a los directores que han moldeado su sonido incluyó a figuras de la talla de Francisco Javier González Ríos, Miguel Ángel Font Morgado y Vicente Moreno Albaladejo, hasta llegar a su actual director, Pedro Manuel Pacheco Palomo, ensalzado por su «maestría y devoción».

Con todo, el portavoz de la banda quiso recalcar que los verdaderos triunfos de la formación no se miden por los grandes escenarios públicos, sino por la vocación de servicio. En este sentido, se destacó como «la verdadera partitura de amor y caridad» las tradicionales visitas que los músicos realizan en Cuaresma y Navidad a la residencia de ancianos de Marchena, llevando música y consuelo a los mayores de la localidad.

Homenaje y mirada al futuro

El concierto cerró con una mirada optimista hacia el porvenir: «30 años no son el final de nada. Son solo el preludio de lo que está por venir», se proclamó. La banda dedicó la actuación a la memoria de Ángel Ruiz Pérez y Vicenta Díaz Vaquera, padres de dos componentes de la formación, antes de dar paso a las interpretaciones de las marchas Ave María y En tus manos, las cuales fueron recibidas con una ovación unánime por parte de los feligreses y amigos presentes.