Connect with us
Banner

Historia

Cuando las mulas llevaban el agua desde el Parque al Palacio Ducal

Published

on

En octubre de 1777 el  medidor y partidor de tierras y heredades públicas Ignacio de Rueda certifica que el perímetro de de la finca de El Parque propiedad del Duque era de 26 fanegas, alrededor de 16.74 hectáreas según documento conservado en el Archivo Histórico Nacional. Lo más interesante es que en este documento se dice que eran los mulos los encargados de conducir el agua potable desde la Mina de El Parque hasta el Palacio Ducal.
«Una fanega que  arrima al Palacio se siembra de forraje para las mulas de la Mina de dónde se conduce la agua a dicho Palacio» según expresa Ignacio de Rueda en el documento hecho a petición de Juan Bautista de Ugarte, apoderado del Duque de Arcos Antonio Ponce de León.
Con una herramienta de medición actual se puede comprobar que dicha extensión de la Finca El Parque tiene 16 hectáreas excluyendo la zona de la huerta del convento de Capuchinos, que estaba anexa.
Además el documento habla de la existencia de arroyos en la zona alta de la finca El Parque.
«Y la otra se pierde con dos arroyos del parque alto y un camino que atraviesa dicha Haza de forma que los arrendadores escasamente aprovechan las 24 fanegas que tomaron» concluye el documento.
INFRAESTRUCTURA HIDRÁULICA DEL PALACIO DUCAL
La finca El Parque incluye un aljibe probablemente almohade que tiene una conducción de agua que se cree procede de la calle La Mina.
Además tiene un pozo de noria bajo una gran higuera junto al edificio en ruinas de la actual finca de El Parque. Dicho pozo de noria sigue teniendo agua hoy en día y los vecinos de la zona cuentan que nunca ni en los años de mayor sequía ha dejado de brotar agua de este pozo y que en algunos años de sequía extrema varios tractores con grandes depósitos de agua se han abastecido de él.
Entre los servidores del Palacio Ducal que aparecen viviendo en la zona de Torres Caídas aparece en el XVIII Antonio David Sota, que ostentaba el cargo de caballerizo del Duque o  Martin (…)  carpintero y jardinero de Palacio, el rabadán del Duque Juan Riquelme, encargado de todo el ganado al servicio del Duque y Pedro de Olea que era el encargado de guardar el campo, en los terrenos que pertenecían al Duque. Ambos dos vivían en la zona de las Torres Caídas o Puerta de Ecija y «Pozo de la Sopa» que estaba ubicado cerca de dichas torres tal y como aparece en el padrón municipal de 1713.
Como parte importante del Palacio Ducal, la finca El Parque aparece entre la documentación ducal cuando se trataba de tomar posesión de los bienes que eran propiedad del Duque no solo en Marchena sino en todo su estado. 
Esta toma de posesión tenía lugar en el despacho de la Contaduría del Palacio Ducal. En el documento de la toma de Posesión de 1673 se dice que el Duque tomaba posesión de «la jurisdicción, Castillo, villa, campo y parque y alcabalas de Marchena».  Esta toma de posesión de 1673 la firma Don Tomás  Calderón, contador mayor del Duque en nombre de Manuel Ponce de León. 
En el acto de la toma de posesión Tomás Calderón se dirigía a las puertas del castillo y fortaleza de la Villa de Marchena (castillo de la Mota) acompañado de un escribano y de un nutrido grupo de altos cargos. «Habiendo llegado entró en él y abrió y cerró sobre sí las puertas del dicho Castillo y se paseó y dijo que todo lo hacía en señal de posesión» en presencia de los jueces de la Audiencia del Duque. Luego repetía el mismo acto en los otros edificios de su propiedad.

Advertisement

Actualidad

La V Gran Caracolá será en la Plaza de San Sebastián los días 29 y 30 de mayo

Published

on

La Plaza de San Sebastián volverá a llenarse de olor a hierbabuena, caracoles recién cocidos y música en directo con la celebración de la V Gran Caracolá de Marchena, que tendrá lugar los días 29 y 30 de mayo de 2026. La cita, organizada por la Pontificia, Real Hermandad Sacramental y Cofradía de Nazarenos del Dulce Nombre de Jesús, María Santísima de la Piedad y San Juan Evangelista, contará con actuaciones musicales, ambigú a precios populares y diversas actividades festivas en pleno centro histórico de la localidad.

El cartel anunciador confirma que la fiesta arrancará el viernes 29 a partir de las 21:30 horas con la actuación de la Agrupación Musical Dulce Nombre de Jesús, mientras que el sábado 30, desde las 13:00 horas, continuará la convivencia gastronómica y festiva que culminará por la noche con la actuación del grupo flamenco-fusión Maraké. Los caracoles volverán a estar elaborados por “José El Tontorrón”, conocido establecimiento de Paradas especializado en esta receta tradicional andaluza.

La Caracolá se ha consolidado en pocos años como una de las actividades gastronómicas y de convivencia más concurridas de la primavera marchenera. 

La edición anterior, celebrada en 2024, supuso la consolidación definitiva de esta iniciativa impulsada por la hermandad, que comenzó años atrás como una convivencia gastronómica de menor formato y terminó transformándose en una cita habitual dentro del calendario festivo de mayo en Marchena. 

Continue Reading

Cultura

De como las modas de Paris en la feria del siglo XIX desembocaron en los trajes de faralaes

Published

on

Las ferias de finales del siglo XIX eran muy distintas a las de hoy. Al amanecer las ganaderías tomaban el real, los turistas buscaban a las Cigarreras y a las gitanas como algo exótico y las modas francesas desplazaban a los trajes andaluces. 
La moda de Francia había invadido la moda y hasta el habla andaluza: «Oiga usted, señorita, ¿me hace usted el favor de cantar una petenera?. «Avec beaucoup de plaisir», dice la niña que habla muy mal francés y canta peor flamenco. «Donne moi un cigarrete».
Suena veces la guitarra pero va dominando el piano y aunque no están vedadas las malagueñas ni las sevillanas, suelen  oírse cuplets franceses en la feria de Sevilla según el relato de Más y Pratt.
Al alba del primer día de feria de Sevilla, el Prado de San Sebastián es tomado  por los ganaderos de Marchena, Écija, Lora, Carmona, Mairena, Morón, Estepa.
Los feriantes andaluces suelen llevar  a remolque sus familias, principalmente el tratante gitano. Las filas de carretas entran en El Prado produciendo un sonido original que procede de los crujidos de las llantas.

Los que llevan ganado boyar suelen ir al paso de sus carretas preparadas para la excursión con todos los aditamentos necesarios con toldos o tejidos de palma y bajo el tablón el cántaro de agua fresca.
Las caballerias llegan al Prado levantando nubes de polvo, la sangre del corcel andaluz se enciende con la fatiga y sus elásticas piernas se fortifican.
Se levantan tiendas provisionales, se amontona el ato de que forma parte la manta y la alforja, que han de servir de colchón y de almohada y se coloca en el lugar más seguro la bota de vino.
Los gitanos comienzam la tarea de los tratos, que para ellos es siempre fructuoso, corriendo como chispas eléctricas por todas partes con la faja mal compuesta, la chaquetilla arremangada, el pantalón a media pierna y el sombrero bailando sobre la coronilla.
Oiga usted excelencia, dicen a un señorito del pueblo con chaqueta de terciopelo. Tengo un tronco alazano que es el mismo que llevó al cielo el coche de San Elías.  El feriante le responde, que más bien parece propio de coche fúnebre de tercera clase, y se despide con un «que usted se alivie».
Después de que se ha valido de todos los subterfugios imaginables para engañar al feriante, metiendo a los caballos agujas en la oreja para que se avispe,  saca de su petaca un cigarro y le dice con exquisita finura: por estas cruces de Dios se lleva usted el bicho mejor de la feria.
Los ingleses y franceses que vienen a Sevilla por feria quieren ver la Fábrica de Tabacos y la calle San Fernando cuando salen a bandadas como las golondrinas las cigarreras que dejan la faena muy temprano y se dirigen al Real luciendo sus mantones de manila y sus peines altos y enroscados sobre la coronilla. La Cigarrera no es gitana ni flamenca sino un compuesto de ambas.
Las tiendas aristocráticas aparecen cercadas de macetas de porcelana con musgos y begonias, con colgaduras de Damasco, cubiertas de alfombras, llenas de jardineras y espejos, y a la puerta de su sencilla balaustrada, butacas escaños y elegantes mecedoras donde dormitan los señores de clase media.
La alta sociedad sevillana estos días se permite usar la falda corta de raso y la calada peineta de concha, la mantilla de encaje y el corpiño ajustado de la flamenca, comen jamón dulce y pavo trufado, emparedados y pastas de vainilla y beben Jerez y manzanilla.
Mas alla hay tascas de feria con carteles de vino y caracoles, menudo,  taberna, buñuelos y aguardiente. Alli se ven las hermosas gitanas de pura sangre. La flamenca, suele aparecer allí cantando por todo lo alto y ostentando todas las gracias de sus especies.
La gitana no se pone el pañuelo terciado con los flecos en la tierra sino que se envuelven el mantón y golpea las tablas haciéndoles crujir bajo sus plantas.
En las buñolerías, estos gitanos apuran todo el caudal de su ingenio para formar adornos y pabellones, puede decirse que en el recinto se pone las bordadas enaguas de las gitanas y sus sábanas de novia al entrar.
Texto: Mas y Pratt en La Ilustración española y americana. 22/4/1888. Fotos: Salvador Azpiazu. 1890.

Continue Reading

Historia

San Ginés: ermita, lazareto, manantial y molino de aceite

Published

on

San Ginés es uno de los lugares más interesantes del pasado de Marchena. Las fuentes históricas antiguas nos cuentan que aquí había una ermita donde vivían ermitaños. También se encontraron algunos restos romanos en la zona. Además hasta hace cincuenta años tuvo una fuente pública para el ganado. Era el inicio del camino de Osuna y Granada y fue usado como lazareto en las epidemias del XIX.
San Ginés de Arlés fue un mártir cristiano que falleció decapitado en 303 bajo el mandato de Diocleciano en el municipio de Trinquetaille, al pie de una morera. Nombrado secretario de un magistrado romano, se negó a abandonar el cristianismo y huyó y luego fue capturado y ejecutado por los romanos.
San Ginés en Marchena es un importante yacimiento arqueológico poblado desde el neolítico y donde aparecieron dos vasos campaniformes que se conservan en el Museo Arqueológico Nacional y varias tumbas romanas.
Además San Ginés tuvo una Almazara de doble piso y patio central en unas  dependencias de molino incluyendo trujales, sala de prensa y restos de antiguas cuadras, según el IAPH.
San Ginés era además un lugar rico en aguas subterráneas donde se construyó una ermita, habitada por ermitaños, y donde había unos pilares con agua para el ganado que en el XIX se convirtieron en uno de los lavaderos públicos del municipio.
Lo que hasta entonces era un abrevadero de ganado comenzó a ser usado como lavadero público -San Ginés y de la Ventilla-, por lo que el Ayuntamiento publicó unos edictos «en los que se prohíbe lavar la ropa en dichos pilares bajo la pena de multa», según explica Pepe Villalobos en su obra Siglo XIX Tomo I Decadencia Guerra y Revolución.
En 1800 el arzobispo de Sevilla don Luis María de Borbón cedió las ermitas de San Roque y San Ginés para que sirvieran de lazaretos para curar a los enfermos y fortalecer a los convalecientes de la epidemia de fiebre amarilla, al mismo tiempo que el pueblo se cerraba y confinaba y se establecía una zona de va desde el camino de las cuestas hasta San Ginés y se prohibía enterrar a las victimas de la epidemia en los templos.
En 1824 el Arzobispado ofrece al Ayuntamiento de Marchena la venta de las abandonadas ermitas de San Ginés en la salida hacia La Puebla de Cazalla y San Roque, que luego se convierte en cementerio municipal, que junto con Santa Justa eran las tres ermitas rurales del entorno de Marchena.
De nuevo en 1830 el Arzobispado comunica por escrito al Ayuntamiento que quiere desprenderse de las ermitas por la cantidad anual que se estipule, incluyendo los edificios de las ermitas de San Ginés y San Roque, y los terrenos circundantes que disfrutaban los antiguos ermitaños, pero el Ayuntamiento entonces no está interesado. Será con la reiteración de las epidemias y la prohibición definitiva de enterramiento en todas las iglesias cuando el Ayuntamiento decide finalmente instalar el cementerio municipal a finales del XIX en la ermita de San Roque, junto al lavadero.
Igualmente, el Ayuntamiento se ve en la obligación de traer al pueblo el agua de San Ginés y del “El Lavadero”, situados ambos a más de una milla de la población, teniendo en cuenta que la única fuente del pueblo estaba en mal estado y no se podía usar.
El Ayuntamiento acuerda que los peritos estudien la conducción de las aguas desde el manantial de San Ginés hasta el pueblo solicitando, licencia al Real y al Consejo de Castilla para emprender la obra.

Continue Reading

Hermandades

Toros, danzas, fuegos artificiales y carros alegóricos: así era el Corpus del siglo de oro

Published

on

El Corpus era la principal celebración religiosa del año, y a ella se sumaban la iglesia, el Duque y el Ayuntamiento, que no reparaban en gastos y medios para realzar la fiesta.

Era tradicional contratar encierro de vacas, toros de cuerda, toros de fuego y toros enmaromados que terminaban con capeas improvisadas y el sacrificio de los animales y reparto y venta de carne.

En las vísperas salía la Tarasca acompañada de diablillos y mojarrilas, también hubo carros alegóricos, arcos efímeros que se instalaban en las calles, que se empedraban, por donde pasaba la procesión, fiestas de toros, fuegos artificiales y luminarias, meriendas y reparto de pan, grupos de danzas de gitanos, música de ministriles, etc. Todo esto hacía del Corpus la principal fiesta de Marchena.

Los grupos de danzas, la tarasca, los diablillos y mojarrilas y los toros quedaron prohibidos por el Rey en toda España en 1765 al considerarse que restaba devoción y era poco serio para esta fiesta.

Esto nos cuenta la investigación realizada por Ramón Ramos sobre datos del Ayuntamiento que pagaba dichos gastos, que se sumaba a lo que gastara la iglesia y el propio Duque.

La Tarasca, que era una especie de dragón que simbolizaba el pecado, salía la víspera del Corpus. Era una talla también efímera porque se pagaba cada cierto tiempo por hacer una nueva.

Cristóbal Díaz hizo una Tarasca en 1603 y en 1667 el carpintero Francisco Martín cobró 600 reales por hacer otra. Salía acompañada de diablillos y mojarrillas, vestidos con trajes grotescos de colores. Los diablillos iban haciendo ruido con unas vejigas llenas de piedras. En 1656 el sastre Hernando Padilla hizo sus trajes.

Para la víspera las luminarias se colocaban en las plazas públicas y en las calles arcos y en altares y se gasta mucho dinero en el cera.

Las luminarias alumbraban las calles y plazas en la tarde noche de las Vísperas, consistían en barriles y lebrillos con pez y virutas, hachas.

También era tradicional contratar encierro de vacas, toros de cuerda, toros de fuego y toros enmaromados que terminaban con capeas improvisadas y el sacrificio de los animales y reparto y venta de carne.

En 1656 en Marchena ya hubo corrida de toros en el Corpus . También en Marchena hubo procesiones de carros alegóricos una especie de teatro en carros en los que venían comediantes con un rico y complejo aparato escénico. Los pasos representaban escenas de las Sagradas Escrituras.

Continue Reading

Historia

La aduana olvidada de Marchena: los fielatos donde se pagaba por entrar con vino, aceite, carne o trigo

Published

on

Los antiguos fielatos de Marchena funcionaban como pequeñas aduanas locales situadas en las entradas del pueblo. La Puerta Real, al final de la calle Real o Carrera —hoy entorno de Compañía— fue uno de los puntos clave de control fiscal.

En Marchena hubo un tiempo en que entrar en el pueblo con un carro cargado no era simplemente cruzar una puerta. Era detenerse, declarar la mercancía, pesarla, medirla y pagar. Aceite, vino, vinagre, carne, trigo, jabón, ganado o cualquier producto destinado a la venta podía encontrarse con la mirada del fiel, la romana sobre la mesa y la cuenta abierta.

Aquellas pequeñas aduanas interiores se llamaban fielatos. No eran monumentos, ni conventos, ni palacios. Pero cuentan una parte fundamental de la historia cotidiana: la del impuesto que esperaba al vecino antes incluso de llegar al mercado.

La Puerta Real, el punto clave de la antigua fiscalidad

La documentación de 1826 sitúa uno de los espacios principales de control en la Puerta Real, también llamada Puerta de Osuna, ubicada “al final de la calle Real o Carrera”. Ese año, las autoridades marcheneras pusieron en marcha la recaudación de los llamados Derechos de Puertas, que habían sustituido a las antiguas Rentas Provinciales. Para evitar que nadie esquivara el pago, se acordó el cerramiento total de la villa y la vigilancia de sus entradas.

La razón era clara: todo producto introducido en la villa para venderse debía abonar una tasa. Para recaudarla se establecieron fielatos en las puertas de entrada, donde los dependientes cobraban según la cantidad y calidad de la mercancía.

De puerta militar a punto de pago

La tradición documental recogida en La Marchena Secreta añade un dato de gran valor urbano: la Puerta Real de la Calle Real —Compañía— fue tapiada por los franceses en 1810 para evitar ataques de las tropas españolas. Después, en ese entorno se instalaron fielatos para el pago de impuestos.

Es decir, el espacio de Compañía no solo fue paso de vecinos, tropas, arrieros y mercancías. También fue una frontera económica. Allí donde hoy se cruza casi sin mirar, antes podía levantarse una barrera más eficaz que una muralla: la del papel sellado, la báscula y el cobrador.

Los fielatos del siglo XIX: San Sebastián, Compañía, Santa Clara, Barranco y la estación

A finales del siglo XIX el sistema aparece mucho más organizado. En 1889 se acordó instalar el fielato central en la calle San Sebastián número 67, en una casa alquilada por 3 pesetas diarias. Además, se dispusieron casetas o puntos de intervención en las entradas de San Sebastián, Compañía, Santa Clara, Barranco y la Estación del ferrocarril.

La llegada del tren obligó a extender el control hasta la estación. Donde entraban mercancías, entraba también la Hacienda. Y donde había Hacienda, aparecían básculas, libros, impresos, rondas de vigilancia y empleados.

Plano de Marchena en 1826 que ubica los fielatos que había en Marchena

El gasto fue considerable: básculas para los fielatos por 627,50 pesetas, un escritorio para el fielato general por 3.000 reales, cinco escopetas, una carabina, pólvora, balas y hasta 30 pitos para la ronda de vigilantes. Aquello no era una simple mesa con un sello: era una maquinaria fiscal completa.

El fiel medidor: el hombre que daba fe del peso y la medida

En este mundo de impuestos, el personaje clave era el fiel medidor, junto al fiel de la romana o fiel romanero. Su función consistía en garantizar que los pesos y medidas fueran correctos en las compraventas. En una economía agraria, donde el trigo, el aceite, el vino o la carne se vendían por medidas concretas, una pesa trucada podía ser una ruina.

“Aquí se pesaba, se medía y se cobraba”.

Veleta del antiguo fielato de Marchena. Las balanzas recuerdan el trabajo del fiel medidor y del fiel de la romana, encargados de pesar, medir y controlar las mercancías sujetas al impuesto de consumos.

Tiene además un doble juego simbólico precioso. La palabra fiel se relaciona con el funcionario que da fe de la medida justa, pero también con el fiel de la balanza, la pieza que marca el equilibrio. Es decir, la veleta está diciendo, con hierro y viento, que aquel lugar era territorio de la medida oficial.

La cruz superior seguramente responde al lenguaje visual tradicional de la época: muchos edificios públicos o semipúblicos incorporaban símbolos religiosos, pero el mensaje específico del fielato lo dan las balanzas. No hablan de justicia abstracta, sino de algo mucho más cotidiano: el pan, el vino, el aceite, la carne y el impuesto que pesaba sobre todo ello.

En 1832, la Intendencia General de Andalucía pidió al Ayuntamiento de Marchena un informe sobre si debían mantenerse los oficios de Fiel medidor y Fiel Romanero. Los síndicos Juan Guerrero Estrella y Ramón de Torres y Atienza respondieron que entre 1812 y 1818 esos oficios habían quedado en libertad, pero que luego volvieron a manos de la duquesa de Arcos. Según el informe, durante los años sin control se produjo un “notable desorden en el arte de medir y pesar”, con perjuicio para labradores, tenedores de grano y compradores al por menor.

El sistema cobraba una pequeña retribución de cuatro maravedíes, que pagaba comprador o vendedor. A cambio, se pretendía evitar engaños en el comercio. El informe prefería la medición directa en el momento de la venta antes que el simple aforo de almacenes, porque este último permitía ocultar género.

Saber más

  • José Alcaide Villalobos, Marchena siglo XIX. Absolutismo versus Constitucionalismo. Marchena 1800-1833. Tomo II. Datos sobre Derechos de Puertas, Puerta Real, fielatos y fiel medidor.
  • José Alcaide Villalobos, Marchena siglo XIX. Restauración plena y crisis finisecular. Datos sobre fielato central de San Sebastián, casetas de Compañía, Santa Clara, Barranco y estación.
  • La Marchena Secreta. Libro. Referencia a la Puerta Real / Calle Real / Compañía, tapiada en 1810, y posterior instalación de fielatos.
  • José Alcaide Villalobos, Marchena siglo XIX. Decadencia, guerra y revolución. Tomo I. Contexto sobre fiscalidad, portazgo, consumos y derechos señoriales.

Continue Reading

Historia

Los molinos históricos de Marchena: aceite, trigo y un viejo molino de viento flamenco

Published

on

Marchena no tuvo “un” molino: tuvo un pequeño mundo de molinos. En sus documentos aparecen molinos aceiteros, molinos harineros movidos por el agua del Corbones, tahonas, fábricas de harina y hasta un molino de viento traído desde Flandes en el siglo XVI. La cifra, por tanto, cambia según lo que contemos.

La fotografía más clara del primer tercio del siglo XIX dice que Marchena tenía 31 molinos de aceite y tres molinos harineros sobre el río Corbones. Es decir, 34 molinos documentados en ese momento, sin contar el antiguo molino de viento ni otros molinos que aparecen en épocas posteriores. José Alcaide Villalobos recoge para la villa 14 hornos de pan, tres molinos harineros en el Corbones y 31 molinos de aceite; además, señala que esos 31 molinos aceiteros producían 11.874 arrobas de aceite al año.

Pero la historia no se queda quieta. Los mapas y estudios locales elevan el máximo conocido de molinos aceiteros a 35 en 1861. Después llegó el declive: 19 en 1875, 23 en 1901, 13 en 1930 y apenas restos o supervivencias en el siglo XX. El estudio de María del Carmen Parias Sáinz de Rozas sobre las haciendas de olivar de Marchena, publicado en las Actas de las IV Jornadas sobre Historia de Marchena, es una referencia académica clave para entender ese paisaje olivarero.

Dónde estaban

Los molinos de aceite se repartían entre el casco urbano, el ruedo agrícola y las propiedades conventuales. No siempre conocemos la ubicación exacta de cada uno, porque muchos documentos citan al propietario y no la calle. Aun así, las fuentes permiten situar varios puntos:

En la calle Santa Clara estaba el molino vinculado al convento de Santa Clara, que rentaba 1.100 reales, y en la memoria oral del siglo XX aparece también el molino de Cortés en esa misma calle.

En Fontinas se ubicaba el molino aceitero del convento de San Agustín, que tras la Guerra de la Independencia sufrió robos en puertas, ventanas, cerrojos y fábrica interior.

En el Vallisco estaba el molino de Miguel Moreno; junto a los depósitos de agua de la carretera, el de José Aguilar Barea; en la calle Duarte, el de Cesáreo García Rubio, al lado del molino de Mariano Sanz; y en la calle Pernía, el de Antonio “El Granaíno”. También se citan el molino de Pepe Romero frente a la Industria Aceitunera Marciense, otro frente a la iglesia de Santa Isabel y otro en la finca La Cobatilla, propiedad de Mercedes de Sal y Sanz.

Un mapa de 1826 recoge además los molinos de San Andrés, Terneros, Guardaplata y Montiel, nombres que suenan casi como mojones de una Marchena agrícola ya desaparecida.

El molino de Mariano Sanz es citado como el molino antiguo mejor conservado de Marchena: mantuvo almazara, prensas hidráulicas, tinajas, correas, bombas de transmisión, cuadras, pajares, pozo y espacio para el alpechín. El de Los Pérez, situado frente a Mercadona según la fuente local, aparece como el último molino antiguo en funcionamiento durante buena parte del siglo XX.

Los molinos harineros del Corbones

Marchena también molía trigo. La documentación de 1815 habla de tres molinos harineros dentro del término, movidos por el agua del Corbones. En los expedientes se citan el molino de La Caridad, el molino de don Joaquín Clasevout y el molino de San Pedro.

La Diputación de Sevilla, en su información turística sobre el río Corbones, amplía la memoria hidráulica y afirma que sus aguas llegaron a mover hasta siete molinos harineros en Marchena. Esto no contradice necesariamente la cifra de tres: una fuente habla de los molinos documentados en un momento administrativo concreto; la otra resume una serie histórica más amplia del río.

El molino de viento de San Miguel

La pieza más singular es el molino de viento del barrio de San Miguel. La documentación citada en La Marchena Secreta habla de Maese Pedro Jaus, “el flamenco”, vecino de Sanlúcar de Barrameda, a quien en 1549 se le dieron 400 ducados para ir a Flandes y traer un molino de viento de madera para moler trigo.

La toponimia conserva una pista preciosa: cerca de La Ventilla se menciona el cerro del molinete de viento, asociado al abastecimiento de agua y a la antigua fuente de San Antonio.

Saber más

Fuentes principales consultadas: José Alcaide Villalobos, Marchena siglo XIX, tomos I y II; La Marchena Secreta; Ruta del León; María del Carmen Parias Sáinz de Rozas, Las haciendas de olivar de Marchena; informe del IAPH sobre la comarca Morón-Marchena, que destaca la importancia de molinos harineros hidráulicos y almazaras en el patrimonio industrial de la zona.

Continue Reading

ACTUALIDAD

Actualidad7 horas ago

Una delegación del Ministerio de Salud de Brasil visita el Hospital La Merced de Osuna como ejemplo de hospital comarcal

El Hospital Universitario La Merced de Osuna ha recibido hoy la visita de una delegación del Ministerio de Salud de...

Actualidad7 horas ago

Una colombiana busca sus raíces sefardíes en Marchena y conoce los secretos del conjunto monumental

Una ciudadana colombiana, identificada como Shadai Lianet Marchena Barros, se encuentra estos días en la localidad sevillana de Marchena con...

Actualidad8 horas ago

Vecinos, Policía Local y Protección Civil sofocan un incendio en la zona del Castillo de Luna de La Puebla de Cazalla

El Ayuntamiento de La Puebla de Cazalla ha informado de la intervención realizada durante la tarde de ayer en un...

Actualidad10 horas ago

Amanecer organiza una merienda solidaria y una función teatral para recaudar fondos en Marchena

La Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer Amanecer de Marchena ha organizado dos actividades solidarias para los próximos días...

Actualidad11 horas ago

Marchena reúne 58 vacantes de empleo temporal en ayuda a domicilio, cocina, socorrismo, matadero y trabajos forestales

Marchena reúne 58 vacantes de empleo temporal en ayuda a domicilio, cocina, socorrismo, matadero y trabajos forestales Marchena cuenta estos...

Actualidad12 horas ago

El centro de salud de Marchena recibirán formación para prevenir agresiones a sanitarios

Los profesionales de los centros de salud de Marchena serán incluidos en el plan formativo impulsado por el Área de...

Actualidad13 horas ago

Marchena volverá a ser sede de la PAU 2026 con exámenes en el IES Isidro de Arcenegui y Carmona

Más de 12.000 estudiantes realizarán las Pruebas de Acceso y Admisión a la Universidad en la provincia de Sevilla los...

Actualidad13 horas ago

La V Gran Caracolá será en la Plaza de San Sebastián los días 29 y 30 de mayo

La Plaza de San Sebastián volverá a llenarse de olor a hierbabuena, caracoles recién cocidos y música en directo con...

Actualidad14 horas ago

El vaso de los toros, otro simbolo desconocido de Marchena

En el corazón de la provincia de Sevilla, en el yacimiento del Cerro de Montemolín en Marchena, se descubrió el...

Actualidad1 día ago

Amigos de Écija reclama la apertura pública del convento de Las Teresas tras más de una década cerrado

La asociación ha presentado un nuevo escrito ante el Ayuntamiento en el que solicita transparencia sobre la situación administrativa del...

Actualidad1 día ago

Amplían el dispositivo de búsqueda de Ángel, desaparecido en Écija desde el viernes

Policía Nacional dirige un operativo en el que participan Policía Local, Guardia Civil, Protección Civil, unidades caninas, caballería, dron con...

Actualidad1 día ago

El verano flamenco de la Campiña ya tiene fechas: Arahal, Utrera, Morón y La Puebla preparan sus noches grandes

El mapa flamenco de la provincia de Sevilla empieza a dibujar ya su calendario de verano con cuatro nombres propios:...

Actualidad1 día ago

Casariche convierte sus calles en un museo al aire libre con la primera edición de ARCAS

El I Encuentro de Arte Urbano y Territorio se celebrará del 28 de mayo al 6 de junio con murales,...

Actualidad1 día ago

El festival de humor y carnaval de Ecija será del 9 al 11 de julio

Écija suma una nueva cita a su calendario cultural de verano con la primera edición del Monumental Écija Fest, un...

Actualidad1 día ago

La Tertulia Los Luneros abordará este miércoles en Marchena “La Casa del Ave María”

La Tertulia Los Luneros celebrará este miércoles 27 de mayo de 2026 una nueva cita cultural en Marchena con una...

Actualidad2 días ago

Javier Carmona Trio en el ciclo estival de música y patrimonio de Carmona

Carmona volverá a convertir sus espacios históricos en escenarios musicales con una nueva edición del ciclo “Música y Patrimonio”, integrado...

Actualidad2 días ago

Paradas celebrará el 31 de mayo una quedada MTB con una ruta de 35 kilómetros y aforo limitado

El Ayuntamiento de Paradas ha convocado para el domingo 31 de mayo la Quedada MTB Paradas 2026, una jornada deportiva...

Actualidad2 días ago

La Sala Carrera acoge la proyección de “La Ciudad de los Árboles” con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente

La Sala Carrera de Marchena acogerá el próximo martes 2 de junio, a las 19:30 horas, la proyección del documental...

Actualidad2 días ago

El Colegio de Periodistas impulsa una optativa de alfabetización mediática para los institutos andaluces

El Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía ha elaborado un proyecto interdisciplinar de alfabetización mediática para que los centros educativos...

Actualidad2 días ago

El Ayuntamiento adjudica por más de 117.000 euros seis lotes de las obras del PFEA en Arenal y Mesones

El Ayuntamiento de Marchena ha adjudicado seis de los siete lotes del contrato mixto de obra, suministro de materiales y...

Agenda Andalucia Arahal Arte Carmona Carnaval cine Cuaresma cultura Cádiz deportes Ecija el tiempo España Feria Flamenco Fuentes de Andalucía Gastronomía Hermandades Historia Investigación Jesús Nazareno Junta de Andalucia Libros Marchena Morón música Navidad obras Opinión Osuna Paradas patrimonio Policia Local Portada Renfe Salud Semana Santa Sevilla sucesos Tren Turismo Utrera Veracruz viajes

mayo 2026
L M X J V S D
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
25262728293031

LO MAS LEIDO

Revista Saber Mas Marchena Secreta. Compañia 8 A bajo Izquierda. Marchena. 41520. mncomcomunicacion@gmail.com Este medio de comunicación no se hace responsable ni tiene porqué compartir las opiniones de terceras personas publicadas aquí en notas de prensa. Cualquier persona o institución que se considere aludida o quiera expresar su opinión o ejercer su derecho a réplica puede hacerlo enviando notas de prensa al mail marchenasecreta@gmail.com

error: Content is protected !!