INVESTIGACIÓN: SABER MAS MARCHENA. José A. Suárez. Experto en difusion del patrimonio, por la UNED. Tecnologías digitales aplicadas a la difusión y puesta en valor del patrimonio cultural, incluyendo desarrollo web, apps y herramientas multimedia.
Alejandro Geraldini clérigo, diplomático y humanista renacentista italiano, tutor de las infantas en la corte de los Reyes Católicos dejó escrito en su libro “Itinerarium” :
“Colón recibió la ayuda de mi hermano Antonio Geraldini, embajador pontificio y hombre muy ilustre, quien poco antes había regresado de una embajada ante Inocencio, pontífice máximo, pero al sobrevenir la muerte de mi hermano y perder Colón todo apoyo humano, cayó en una calamidad tal que, atosigándolo la falta de fidelidad de sus familiares y la pobreza, se refugió en el monasterio de Santa Eulalia –que se encuentra en la región de Andalucía, en el término de Marchena, donde fue auxiliado por Fray Juan de Marchena”.
La muerte de Antonio Geraldini en Marchena en 1488, es dada por cierta por los historiadores, ante la evidencia de que es su propio hermano Alejandro quien lo cuenta. No así la mención al convento franciscano de Marchena, ya que lo que relata, el auxilio de Colón por los frailes, que sepamos, se produjo en la Rábida y no en Marchena. Igualmente confunde el nombre de los frailes, que luego se demostró eran dos fray Juan Pérez prior de La Rábida y Antonio de Marchena, el superior de los franciscanos de Sevilla.
Si bien existen abundantes cartas de los Reyes Católicos por razones militares a Rodrigo Ponce no existen pruebas documentales de que Cristóbal Colón acompañara a los Reyes Católicos durante su visita a Marchena en 1485 o llegara en otro momento. Los movimientos de Colón en estos años señalan que su primera entrevista con los Reyes fue en Alcalá de Henares en 1486, y que entre 1487 y 1489 acompañó a la corte en sus desplazamientos por Andalucía en Jaén, Córdoba y Baza, donde se documentan encuentros y pagos a Colón relacionados con su proyecto descubridor.

Colon y Diego de Deza Arzobispo de Sevilla.
El italiano Alessandro Geraldini defendió a Colón en la Junta de Santa Fe, donde sabios y teólogos convocado por los Reyes Católicos antes del viaje de 1492, examinaron el proyecto de Colón.
Aunque los motivos de su venida a Marchena no está aún documentada, la presencia de los hermanos Geraldini, Alessandro y Antonio, en Marchena solo pudo obedecer a dos razones: religiosas o diplomática y ambas pasaban por la casa de los Ponce de León ya que los señores de Marchena se rodearon en los siglos XV y XVI de eruditos, artistas y sabios humanistas, al mismo tiempo que fundaban conventos en Marchena.
Antonio y Alessandro Geraldini: Humanistas en la corte de los Reyes Católicos
Los hermanos Antonio y Alessandro Geraldini, nacidos en Amelia (Italia), fueron destacados humanistas del Renacimiento plenamente integrados en las redes de poder político e intelectual de la España del siglo XV.
Angelo Geraldini era diplomáticas en la Santa Sede, actuando como embajador papal. Su influencia en Roma creció considerablemente gracias a su habilidad diplomática y sus amplias redes cortesanas del papa Sixto IV en 1471. Angelo introdujo en los círculos diplomáticos españoles y papales a sus sobrinos Antonio y Alessandro, quienes llegaron a España hacia 1469. Angelo protegió e impulsó sus carreras diplomáticas y eclesiásticas, permitiendo que ambos ocuparan cargos relevantes en la corte de los Reyes Católicos.
Alessandro Geraldini (1455-1524) recibió una sólida educación clásica bajo figuras como Francesco Filelfo. Llegó a España alrededor de 1469 junto con su hermano Antonio, entrando rápidamente al servicio de los Reyes Católicos.

Rodrigo Ponce de León en el Palacio Ducal de Marchena.
Fue preceptor de las infantas reales, incluyendo a Juana y Catalina de Aragón. Alessandro realizó importantes misiones diplomáticas, destacando su acompañamiento de Catalina a Inglaterra en 1501 para su matrimonio con Arturo, príncipe de Gales. Su cercanía al dominico Diego de Deza lo vinculó estrechamente con el apoyo intelectual al proyecto de Cristóbal Colón, desempeñando un papel crucial en la Junta de Santa Fe (1492), donde defendió con argumentos geográficos la viabilidad del viaje colombino frente a la oposición escolástica. Culminó su carrera eclesiástica como primer obispo residente en Santo Domingo (1516), donde destacó por la construcción de la primera catedral americana, la defensa de los indígenas y la fundación de instituciones educativas. Murió en La Española en 1524.
Su hermano Antonio Geraldini (c.1449-1488), también humanista, poeta y diplomático, llegó inicialmente a la Península Ibérica acompañando a su tío Angelo Geraldini, estrechamente vinculado a Fernando el Católico. Antonio desempeñó diversas embajadas diplomáticas para Aragón y Castilla en Italia (1477, 1485-1487) y obtuvo cargos eclesiásticos importantes, incluyendo una canonjía en la Catedral de Barcelona. Aunque rechazó regresar a Italia para permanecer en España, mantuvo estrechas relaciones culturales con humanistas italianos como Ugolino y Michele Verino. Fue embajador real en Italia (1485-1487) y durante su estancia cultivó intensas relaciones familiares y amistosas en su ciudad natal, Amelia.
En su obra Carmen Bucolicum explica porqué prefería vivir en la España de finales del siglo XV.
“Ad pulchras trahor occidentis oras,
Quo victoria passibus solutis
Fertur, quo properat rotis citatis
Gentes imperium regat quod omnes…”
(Me arrastra hacia las bellas orillas del Occidente,
donde la victoria avanza con pasos sueltos,
donde, llevada por ruedas apresuradas,
se dirige para regir a los pueblos bajo un solo imperio…)
Este fragmento refleja el ideal humanista y cristiano del Renacimiento: una visión profética del viaje espiritual y político hacia la unificación bajo la fe y la cultura. Geraldini utiliza el lenguaje clásico para exaltar los valores universales del cristianismo, con ecos tanto virgilianos como bíblicos.
Antonio también convenció al humanista Pedro Mártir de Anglería para que se trasladara a España. Finalmente, Antonio Geraldini murió en Marchena en 1488, en plena madurez intelectual y en estrecha relación con la corte real castellano-aragonesa.
Ambos hermanos jugaron papeles fundamentales en la integración del humanismo italiano en España y en el respaldo intelectual que permitió la histórica empresa colombina.
You must be logged in to post a comment Login