Connect with us

Historia

Arte y poder en la labor de mecenazgo de los Ponce de León

Published

on

La relación entre el arte y el poder durante la Edad Moderna, y específicamente en el reinado de los Reyes Católicos y los inicios del Imperio español, estaba significativamente marcada por la representación y proyección del poder y la magnificencia de la monarquía. En aquel entonces, el arte no solo se apreciaba por su valor estético, sino también por su capacidad de comunicar el lujo y la autoridad de los gobernantes. Los Reyes Católicos, por ejemplo, utilizaron símbolos y gestos en ceremonias y eventos para reafirmar su posición ante los súbditos. Esta práctica fue heredada de la corte de los duques de Borgoña y continuada por la casa de Austria en España durante los siglos XVI y XVII​​.
Las festividades cortesanas, como las entradas triunfales, los festejos caballerescos y las ceremonias religiosas, eran momentos clave para la manifestación del poder a través del arte. En estos eventos, la decoración de espacios y la ornamentación personal adquirían un papel esencial, utilizando elementos como tapices, armaduras y joyas para impresionar y manifestar poder. La itinerancia de la Corte y la transformación de espacios urbanos en escenarios para estas representaciones de poder eran comunes, como lo fue en la ciudad de Valladolid durante el reinado de Carlos V​​.
La Casa de Ponce de León, una prominente familia de la nobleza, también participó activamente en este intercambio cultural y político a través del arte. Durante el mandato del Duque Rodrigo Ponce de León Álvarez de Toledo, se establecieron conexiones con artistas de renombre como Zurbarán, Murillo y Ribera. Por ejemplo, Zurbarán fue comisionado para pintar una serie para la sacristía de la iglesia matriz de San Juan Bautista en Marchena. Murillo, por su parte, visitó Marchena y se interesó por la obra de Ribera, lo que influyó en su propio estilo. Además, se cree que Ribera pudo haber pintado obras por encargo del virrey de Nápoles, que residía en Marchena, y que algunas de estas podrían haber adornado conventos y otros edificios religiosos de la ciudad​​.
Estos intercambios demuestran cómo el arte no sólo era una manifestación de la devoción religiosa o la búsqueda de la belleza, sino que también era un medio para exhibir y solidificar el poder social y político. Las obras de arte encargadas o coleccionadas por la Casa de Ponce de León no solo decoraban sus residencias y espacios religiosos, sino que también funcionaban como una proyección de su influencia y estatus en la jerarquía social y política del momento.
En los templos de Marchena se conservan tesoros del arte como obras de Ribera, Murillo, Zurbarán, Durero y Lucas Jordán. Aqui te proponemos una ruta virtual para conocerlos de cerca y te contamos su historia.
LA SERIE DE ZURBARANES DE LA SACRISTIAN DE SAN JUAN 
Bajo el mandato del Duque Rodrigo Ponce de León Álvarez de Toledo en 1630 se construye el convento de la Concepción (1632), Capuchinos (1651) o el inicio de San Agustín (1649-1675) y se relaciona con los principales pintores sevillanos como Zurbarán que pinta en este periodo la serie de la sacristía de la iglesia matriz de San Juan Bautista, Murillo, que viene a Marchena por diversos motivos y Ribera de quien aún se discute la autoría del San Agustín del convento homónimo. 

El crucificado que pintó Zurbarán para Marchena datada entre 1635 y 1637 ha participado en la exposición internacional sobre Zurbarán llevada a cabo en Nueva York, París y Madrid. En 1998 por el IV centenario del nacimiento del extremeño en el Museo de Bellas Artes de Sevilla. Y en 2014 por el 250 aniversario de la muerte del artista en la propia Marchena.

El encargo de estas obras está documentado en el Tomo IX de las Cuentas de Fábrica de la parroquia por orden de Don Cristóbal Méndez de Porras en 1633. En el Libro de Cuentas de Fábrica, en el Tomo X, en la página 351, aparece el encargo a Zurbarán en 1637, con su realización e instalación en las dependencias parroquiales.

Los expertos relacionan este crucificados de Marchena con el pintado para el Museo de Bellas Artes de Sevilla o el crucificado del Museo de Bellas Artes de Asturias (1638-40) siguendo un mismo modelo aprendido en el taller de Francisco Pacheco, el modelo de crucificado con cuatro clavos sacado de n grabado del Calvario de Alberto Durero realizado hacia 1523, en el taller donde Zurbarán y Velázquez lo pudieron aprender.  Actualmente, este grabado se conserva en el Museo Británico de Londres expone FÉLIX SEVILLANO MALDONADO, colaborador de la Delegación de Patrimonio de la Archidiócesis de Sevilla.

 Zurbarán se acerca así al estilo de Caravaggio con una iluminación irreal de eclipse lunar, modelando el cuerpo inerte y el aspecto casi escultórico; más espiritual y cercano rasgos propios de Francisco de Zurbarán expresando un realismo de forma sencilla, al estilo de Trento. 

 

La Marchena del quinientos atrajo a muchos artistas y desde Portugal llegó Vasco Pereira, lisboeta, quien se formó junto a Luis de Vargas y fue uno de los pintores más destacados de la ciudad en el último tercio del siglo XVI.  Destaca su Anunciación (Iglesia de San Juan de Marchena).

Anunciación de Vasco Pereira.

CUANDO MURILLO VINO A MARCHENA

Murillo vino a Marchena en 1646 a ver la Virgen con Niño de Ribera, que se estaba en el Palacio Ducal.

«Murillo sólo pudo copiar a Ribera ante un original y sólo pudo haberlo visto en Marchena o en Sevilla. Lo cierto es que le impactó y no lo olvidó nunca» indica Juan Luis Ravé, experto en Historia del Arte.

El original de esta obra se conserva en el Museo de Filadelfia. Está firmado por Ribera y fechado en 1646. Hasta su reciente restauración se leía 1648 pero la restauración ha adelantado a 1646, cuando el duque era el virrey. Hay una copia de gran calidad hecha por el taller de Ribera en la iglesia de Santa Isabel de Marchena y otra de menos calidad en San Andrés. Otra copia fue entregada por Murillo cuando entró en la hermandad de la Caridad de Sevilla.

«Es un Ribera poco riberesco. Porque en la madurez casi al final de su vida se hace luminoso. Conectando así con los gustos de Murillo que siempre lo admiró. Desde sus primeras obras se nota. Y este cuadro lo pudo ver muy pronto en 1651 y nunca lo olvidó» indica Ravé.

Ravé cree que el lienzo de Ribera pudo estar entre la producción artística que el Virrey de Nápoles, Rodrigo Ponce de León Duque de Arcos encargó a su pintor de cámara José de Ribera, pintor de los virreyes españoles ubicados en el Palacio real napolitano,  como también hiciera el Duque de Osuna con el mismo pintor.

El cuadro que copia Murillo de Ribera y que estaba en el Palacio Ducal de Marchena acabó vendiéndose se encuentra en el Philadelphia Museum of Art y es muy similar al que hoy está en Santa Isabel de Marchena.  Segun Rocío Magdaleno, a partir de esta obra de la Virgen de Belén, de Ribera en Marchena  Murillo pinta otro cuadro similar pero con su sello personal que Murillo entregó una copia de este cuadro cuando ingresó como hermano en 1665, probablemente, a propuesta de Miguel Mañara.

Virgen de Belén de Murillo

En plena crisis post epidemia de peste de 1649, Murillo, llega a Marchena el 28 de Julio de 1651 y el Duque Rodrigo Ponce de León y Álvarez de Toledo (1602-1658), Virrey de Nápoles le paga 200 ducados por entregar unos  lienzos hoy no localizados,  según el recibo firmado por el pintor.

En este tiempo los Neve, están entre los más ricos de Sevilla. Miguel de Neve tio y albacea de Justino de Neve, amigo personal y mecenas de Murillo, estaba casado con Francisca  Ramirez de Cartagena, hija del administradores del Duque de Arcos y caballero 24 de Sevilla Hernán Ramirez de Cartagena. En 1520 Hernán Ramírez de Cartagena secretario y contador mayor del Duque de Arcos la cédula de fundación del Convento de Santo Domingo, de Marchena. 

Murillo

A la muerte de Hernán, su padre,  Miguel de Neve ejerce como administrador de los bienes de su hijo Fernando Ramírez de Cartagena, contra las justicias de Arcos, Marchena, Rota y Chipiona, para cobrar deudas del duque de Arcos según documento con fecha de 2 de Noviembre de 1630.

Virgen con Niño atribuida a Ribera conservada en el colegio de Santa Isabel de Marchena que destaca por el azul lapislázuli del manto. El lapislázuli es una piedra semi preciosa que se extraía de canteras en Nápoles.  

Cuadro conservado en San Andrés atribuido a Murillo.

«Yo Miguel de Neve como administrador que soy de los bienes de don Fernando y Don Manuel Ramirez de Cartagena, mis cuñados, hijos y herederos de Hernán Ramírez de Cartagena y veintucatros de esta ciudad y Luisa Fernández Colmenero, difuntos, en el pleito con los bienes del señor de Duque de Arcos» y asi lo reclama en un documento el 11 de Febrero de 1630. En 1631  el Duque de Arcos le debe  a Miguel de Neve tres censos.

La cuenta de las rentas de los tres censos «que debe el Duque de Arcos» a Miguel de Neve en 1631  (Archivo General de Andalucía, 5949.5) muestra la relación del prestamista Neve con el Señor de Marchena. «Cuenta de los corridos y costas que debe a Miguel de Neve, el Estado de Su Excelencia el Señor Duque de Arcos de tres censos, hasta fin de Diciembre de 1631».

Justino de Neve pintado por Murillo.

Luisa Francisca de Neve, hija de Miguel de Neve se casa con Juan Antonio Mañara, hermano del fundador de la Hermandad de la Caridad, Miguel de Mañara y a su muerte, en 1641 con Juan de Saavedra, conde de Castellar. La casa de Arias de Saavedra estaba emparentada con los Ponce de León desde finales del XV.

Miguel Mañara.

En 1534 Rodrigo Ponce de León, I duque de Arcos,  nombra a Juan Arias de Saavedra y Ponce de León (+1544) tutor de su hijo Luis Cristóbal Ponce de León y gobernador del Estado de Arcos.  Su nieto Juan Arias de Saavedra y Alvarado(Madrid 1617, +21-7-1687?) se casa con Luisa Francisca de Neve Ramirez de Cartagena.

Reglas de la Caridad de Marchena.

En julio de 1678 Miguel de Mañara envíó una carta a la Hermandad de la Caridad de Marchena en respuesta a su petición de confraternizar en la que afirma que las dos hermandades serán consideradas como una sola es decir que los Hermanos de la Caridad de Marchena serán además considerados hermanos de la de Sevilla y al revés. Murillo ingresó en la Hermandad de la Caridad de Sevilla en 1665, a propuesta de Miguel Mañara y comenzó a trabajar en las pinturas de la iglesia en 1667 y las terminó en 1670. 

UNA POSIBLE PINTURA DE RIBERA EN SAN AGUSTIN DE MARCHENA

Ravé cree que varios lienzos de Ribera pudieron estar entre la producción artística que el Virrey de Nápoles, Rodrigo Ponce de León Duque de Arcos encargó a su pintor de cámara José de Ribera, pintor de los virreyes españoles ubicados en el Palacio real napolitano,  como también hiciera el Duque de Osuna con el mismo pintor.

Tras escapar de la rebelión de Massaniello, el Duque de Arcos se refugió en Marchena y mandó construir varios conventos como el de Capuchinos, que le habían salvado la vida en Nápoles. A cambio de recibir el cuerpo incorrupto de Sor Maria de la Antigua, funda Santa María y San Andrés. Este último tiene varias obras de arte de origen napolitano. Además en San Agustín de Marchena se conserva un lienzo de San Agustín, otra obra atribuida por Rave a Ribera.

San Agustin atribuido a Ribera en la iglesia de San Agustín de Marchena. 

Los excesos del Duque de Arcos, Don Rodrigo, odiado por el pueblo, y la creación de un impuesto sobre las frutas motivaron una rebelión de Nápoles contra el rey de España sofocada en 1648 por Juan de Austria.

En enero de 1648, el Duque de Arcos vuelve a Marchena y deja el gobierno de Nápoles. Tras una estancia en Parma (1611) y Roma (1615), donde aprendió de los principales maestros italianos José de Ribera se convierte en el pintor oficioso de los virreyes españoles en Nápoles.

En 1616 estaba en Nápoles, donde se casó con la hija de Bernardino Azzolino, un importante pintor local de reconocido prestigio y vivió en dicha ciudad por el resto de su vida. El joven pintor fue  descubierto por el virrey español, el duque de Osuna, a través de quien entran sus obras a la corte española.

El Prado  conserva una obra de Ribera titulada San Agustín orando donde destaca la influencia del claroscuro de Caravaggio y los empastes de pintura densa que lo hicieron único para modelar el rostro y las manos.

San Agustin de Ribera del Museo del Prado.

San Agustin de Ribera de Marchena, convento de San Agustin.

Juan Luis Ravé en su obra para Codexsa sobre el templo de San Agustín de Marchena informa de que en el inventario de los documentos del Palacio Ducal marchenero llama la atención la existencia de un San Agustín obra de José de Ribera. La  comparación del cuadro del Prado con la pintura del mismo nombre, título, época y estilo que se conserva en el coro de San Agustín de Marchena indica que podemos tener en Marchena una joya del arte, a falta de una restauración y correcta datación por expertos. Para Ravé tanto si es un original como si es una copia de época es de gran valor e interés.

Una joya de Lucas Jordán en el convento de la Concepción de Marchena

Entre las piezas más importantes que la Duquesa Guadalupe Láncaster donó antes de morir a los conventos de Marchena, destaca una pintura de Lucas Jordán, «La Sagrada familia» que aún se conserva en el convento marchenero de la Concepción junto a una serie de grabados de Durero.
No es la única joya del arte de Guadalupe Láncaster donada a dicho convento. También conserva una sortija de diamantes con la que se casaban las duquesas. A través de los virreyes de Nápoles y de Ribera, Jordán llegó a la corte del rey español. Esta relación dejó en Osuna obras de arte como el Calvario de Ribera, y en Marchena otro San Agustín posiblemente también de Ribera que se conserva en el templo homónimo de Marchena.
Un cuadro exactamente igual al que se conserva en el convento de la Concepción, de Lucas Jordán, fue subastado por Christies en Nueva York en enero de 2005.
Según el informe técnico realizado sobre la pieza para dicha subasta, que por su similitud con la pieza de Marchena, podría aplicarse también a la nuestra, el experto Oreste Ferrari atribuyó dicho oleo sobre cobre a Giordano y  fecha la pintura hacia 1685, cuando el artista estaba ejecutando un Destino de la Virgen a gran escala para la iglesia de Santa María en Campitelli en Roma.
Ambas versiones se completaron antes del regreso de Giordano a Florencia, donde debía continuar la decoración del Palazzo Medici-Riccardi. Giordano nació en 1634 en Nápoles, donde se formó con su padre, el pintor Antonio Giordano.
A través del respaldo del virrey de Nápoles,-cargo que ocuparon los Duques de Osuna y Rodrigo Ponce de León, Duque de Arcos- el artista ingresó al estudio de José de Ribera.
Después de la muerte de Ribera en 1652, el joven Giordano se mudó a Roma, ayudando a Pietro da Cortona con importantes encargos. En 1674 había completado tres retablos para la iglesia de Santa Maria della Salute en Venecia, donde absorbió el rico colorido de Tiziano y Veronés.
De 1692 a 1702, Giordano fue pintor de la corte del rey Carlos II de España, decorando, entre otras obras importantes, los techos del Escorial, la Catedral de Toledo y el Buen Retiro de Madrid. Jordán o Giordano volvió rico  a su Nápoles natal, dejando la enorme suma de 300,000 ducados a su hijo en 1705.
La composición actual es un buen ejemplo del lenguaje personal de Giordano, una confluencia de la acción caravaggesca, la iluminación barroca romana y el color veneciano.
El tema de»La Sagrada familia» también llamado «El destino de la Virgen» prefigura una escena posterior de la vida de la Virgen, la Inmaculada Concepción. La veneración de la Virgen en el siglo XVII fue un resultado directo de la Contrarreforma, y ​​el tema de la Inmaculada Concepción, en particular, fue codificado en 1649 por el pintor y censor de arte español de la Inquisición, Francisco Pacheco.
En la composición íntima de Giordano, Ana y Joaquín sujetan a la joven Virgen, que sostiene sus manos en oración, mira a la Paloma del Espíritu Santo (una referencia a su papel en la Anunciación) y aplasta a una serpiente con su pie izquierdo (una referencia a su papel como la Segunda Eva, destinada a venir y vencer a Satanás en forma de serpiente).
 La decoración hecha con grabados de diferentes épocas, agrupados por molduras de escayola y repartidos por muros y bóvedas de la iglesia y coro, enmarcados en el año 1715.
En el conjunto, destacan las obras de Durero, Callot, Galle, Carlo Morata, etc. Estos grabados proceden de la colección personal de Doña Guadalupe de Láncaster y Cárdenas, Duquesa de Aveiro y Maqueda, donados por su hijo el duque de Arcos, don Joaquín Ponce de León; entre ellos, Adán y Eva de Durero (1504).
Además de los grabados, existe una buena colección de miniaturas y relicarios. Hay otros cuadros con pinturas de Cristo, la Virgen María, San Juanito, El Pastor, santas y santos, un Via Crucis y un trabajo de taracea de madera y nácar, algunos con cartas manuscritas.

Advertisement

Historia

Osuna, 1660: la red de judaizantes portugueses que acabó ante la Inquisición de Sevilla

Published

on

En abril de 1660, Sevilla asistió a uno de los grandes autos de fe del siglo XVII. Pero una parte importante de aquella historia había comenzado lejos de la capital, en plena Campiña. Las fuentes sitúan en Osuna un núcleo de portugueses acusados de judaizar cuyos nombres terminaron formando parte de las relaciones del Santo Oficio.

No parece que estemos ante unos cuantos individuos aislados. Los apellidos se repiten, aparecen hombres y mujeres vinculados al mismo espacio y todo apunta a relaciones familiares y sociales.

Entre los vecinos de Osuna identificados en las relaciones vinculadas al auto de fe figuran nombres como Tomás Dionís, Francisco López Vega, Manuel de Miranda, Martín García de Castilla, Rafael Rodríguez, Manuel Carrasco, Manuel de Orellana, Francisco Carrasco, Diego Rodríguez Núñez, Miguel Esteban, Manuel de la Peña, Pedro López de Vega, Francisco Gutiérrez de Miranda, Diego Rodríguez Márquez y Luis Gómez.

También aparecen mujeres como Beatriz Núñez, Clara Rodríguez, Gracia Rodríguez, Isabel Rodríguez, Guiomar Rodríguez, María Gómez de Salazar y Felipa Gómez.

 El término “reconciliado” tenía un sentido preciso dentro del lenguaje inquisitorial. No significaba una simple reconciliación personal o religiosa, sino la readmisión de un acusado en la comunidad cristiana después de reconocer los delitos que le atribuía el tribunal y cumplir las penas correspondientes. Detrás de aquella expresión administrativa había vidas enteras sometidas a investigación.

La presencia judeoconversa en la Campiña sevillana no desapareció con la expulsión de 1492. Más de un siglo después, otro movimiento humano volvió a conectar estas tierras con la memoria de Sefarad. Eran los cristianos nuevos portugueses, descendientes en muchos casos de aquellos judíos obligados a convertirse en Portugal a finales del siglo XV. Durante la unión de las coronas ibéricas y a través de las redes comerciales del Atlántico, numerosas familias portuguesas se instalaron en Sevilla y extendieron sus vínculos hacia las villas de la Campiña. Osuna, Écija, Marchena o Morón aparecen así integradas en una geografía mucho más amplia de parentescos, negocios y desplazamientos.

Documentos de la Sección de Inquisición del Archivo Histórico Nacional

Aquellas familias no formaban necesariamente comunidades religiosas organizadas. Algunas pudieron conservar prácticas judías en secreto; otras eran ya cristianas desde generaciones atrás. Para el Santo Oficio, sin embargo, el origen portugués y determinados parentescos bastaban con frecuencia para despertar sospechas. Tras la independencia de Portugal en 1640 y la caída del conde-duque de Olivares en 1643, la tolerancia política hacia los grandes comerciantes portugueses se redujo y comenzó una de las últimas grandes campañas contra los acusados de judaizar. Durante la segunda mitad del siglo XVII los procesos se multiplicaron también en Andalucía y alcanzaron con fuerza las poblaciones de la Campiña.

Tomás Dionís, una muerte después del auto de fe

Uno de los casos más dramáticos es el de Tomás Dionís. La relación histórica que recoge los acontecimientos de 1660 lo incluye entre los portugueses judaizantes de Osuna y añade un episodio excepcional: permanecía recluido en la cárcel de penitencia y, apenas dos días después del auto de fe, habría muerto tras arrojarse a un pozo.

Aparece de pronto una persona sometida a una presión difícil de imaginar: interrogatorios, prisión, exposición pública, condena y el peso social que acompañaba a una sentencia inquisitorial.

Diego Lopez Duro, la red conversa continuó una generación después

Diego López Duro, mercader vecino de Osuna y de origen portugués, fue condenado por la Inquisición de Sevilla por judaísmo y ejecutado el 28 de octubre de 1703. Su caso ha quedado ligado a uno de los grandes frescos de Lucas Valdés conservados en la iglesia de Santa María Magdalena de Sevilla, donde tradicionalmente se ha identificado al reo conducido al suplicio con este procesado ursaonense.

La importancia del caso está en su continuidad con la represión contra los judaizantes portugueses documentada en Osuna durante la segunda mitad del siglo XVII. Más de cuarenta años después del gran auto de fe de 1660, en el que aparecen numerosos vecinos de la villa acusados de mantener prácticas judías, la Inquisición seguía actuando contra personas del mismo entorno social y geográfico.

La propia parroquia de la Magdalena recoge la identificación de López Duro con el condenado representado en el fresco y señala su condición de mercader de Osuna y su ejecución en 1703. La escena se encuentra en un templo especialmente vinculado a la historia del Santo Oficio, ya que el antiguo convento dominico de San Pablo fue una de las primeras sedes de la Inquisición sevillana.

El caso de López Duro permite comprobar que la presencia de cristianos nuevos portugueses en Osuna no fue un episodio puntual limitado a 1660. La documentación muestra una continuidad de varias décadas que convierte a la villa en uno de los focos más interesantes para estudiar las redes de judaizantes de la Campiña sevillana durante los siglos XVII y comienzos del XVIII.

El misterio de la Osuna medieval 

La Osuna medieval, que incluyó una comunidad judía sobre la que apenas tenemos noticias, fue una ciudad mucho más concentrada que la actual: su núcleo se extendía fundamentalmente por la zona alta, en torno a la antigua alcazaba y dentro de un recinto amurallado cuyo trazado todavía puede seguirse parcialmente por calles como Luis de Molina y por elementos conservados como la Torre del Agua.

Tras la conquista cristiana de 1239 se reorganizó ese espacio urbano y, sobre la zona fortificada, se levantó la principal parroquia medieval, conocida como Santa María o Iglesia del Castillo, antecedente directo de la actual Colegiata, construida en el siglo XVI sobre su solar.

Colegiata de Nuestra Señora de la Asunción de Osuna

La arqueología está empezando a devolvernos esa ciudad casi desaparecida: las excavaciones de Caldenegros han documentado la muralla, estructuras urbanas, barrios periféricos de época taifa, fases almorávides y almohades y la transformación posterior a la conquista castellana; otras intervenciones han localizado incluso un arrabal islámico extramuros.

Respecto a una posible sinagoga medieval transformada después en iglesia, las fuentes institucionales y arqueológicas disponibles no muestran por ahora ninguna iglesia de Osuna cuya identificación como antigua sinagoga esté demostrada documental o arqueológicamente.

La Iglesia del Castillo es el templo medieval mejor documentado, pero las fuentes consultadas la presentan como una fundación cristiana posterior a la conquista.

 Esto no excluye que existiera una sinagoga vinculada a la población judía de la Osuna bajomedieval; simplemente significa que su emplazamiento todavía no puede afirmarse con seguridad. Precisamente ahí hay una línea de investigación muy interesante: cruzar excavaciones del casco medieval, protocolos y documentación señorial de los Téllez Girón y fondos del Archivo Histórico Nacional para intentar localizar la judería y su posible espacio de culto.

Los Téllez Girón y los judíos

Los Téllez Girón gobernaron territorios donde existían comunidades judías consolidadas, y el caso mejor documentado es Peñafiel, incorporada al señorío de Pedro Girón en el siglo XV. Allí los judíos aparecen como propietarios, comerciantes, prestamistas y arrendadores, y la documentación muestra que los señores no desarrollaron, al menos de forma general, una política de expulsión propia antes de 1492. Tras el decreto de los Reyes Católicos, sin embargo, Juan Téllez Girón, II conde de Ureña, adquirió bienes que habían pertenecido a judíos de Peñafiel; PARES conserva, por ejemplo, la venta realizada en junio de 1492 por el rabino David Jayate y otros miembros de su familia al conde de cuatro ruedas de molino y una heredad.

Con la implantación de la Inquisición surgieron además procesos contra judeoconversos: Alfonso Sánchez de Soto, vecino de Roa y propietario de tierras entre Roa y Peñafiel, fue condenado a la hoguera por judaizante; sus bienes fueron confiscados y parte de la heredad de Valdeparral terminó en manos de Juan Téllez Girón, II conde de Ureña. PARES conserva además documentación de 1492 relativa a bienes confiscados por la Inquisición a los hermanos Gonzalo, Diego y Juan de Soto, directamente relacionada con el conde de Ureña.

También encontramos un caso muy significativo en Arahal, localidad integrada en los dominios de los condes de Ureña y posteriormente de los duques de Osuna. Allí nació el médico Juan Muñoz y Peralta, personaje de enorme relieve científico a finales del XVII y comienzos del XVIII. El propio Archivo Municipal de Arahal conserva copias de su documentación inquisitorial y señala que, debido a su ascendencia judeoconversa, fue acusado de judaizante, procesado y encarcelado por la Inquisición. Es especialmente interesante porque demuestra que la cuestión conversa continuaba viva en una antigua villa del señorío Girón más de dos siglos después de la expulsión de 1492

En Archidona, otro territorio fundamental de los Téllez Girón, también existe documentación inquisitorial. Una investigación reciente sobre las visitas del Tribunal de Granada recoge en 1606 a Isabel de la Serna, vecina de Archidona, investigada por “actos heréticos”.  Antequera–Archidona–Loja constituyó uno de los espacios donde se detectaron comunidades y redes de conversos judaizantes: en el auto de fe granadino de 1528 fueron condenadas 86 personas por prácticas relacionadas con el judaísmo. Dialnet Ya en el siglo XVIII aparece además José de Silvetra, nacido en Archidona, procesado en 1722 por la Inquisición de Jaén como “judaizante protervo”.

Osuna no estaba aislada

La aparición de estos portugueses en Osuna tampoco puede entenderse como un fenómeno exclusivamente local. Durante los siglos XVI y XVII hubo importantes desplazamientos de cristianos nuevos portugueses hacia Castilla. Parte de ellos se dedicaron al comercio y establecieron relaciones familiares y económicas entre distintas ciudades. Sevilla era un lugar especialmente atractivo por su actividad mercantil y por el comercio americano, pero las redes no se detenían en la capital.

Osuna, Morón, Utrera y otras poblaciones de la Campiña estaban perfectamente integradas en aquellos circuitos económicos.

El secreto de la Sevilla lusa y de San Antonio de los Portugueses

Lo que Juan Gil nos enseñó sobre los conversos de la Campiña

La monumental obra de Juan Gil, Los conversos y la Inquisición sevillana, permite reconstruir el mundo de los cristianos nuevos desde finales del siglo XV. Su método es especialmente valioso porque no se limita a estudiar grandes procesos inquisitoriales. Gil reconstruye nombres, familias, profesiones, matrimonios, movimientos geográficos y relaciones económicas.

Los datos estudiados por Juan Gil para Marchena pertenecen principalmente al periodo inicial de la Inquisición sevillana, especialmente finales del siglo XV y comienzos del XVI. El grupo portugués de Osuna pertenece, en cambio, a 1660, casi dos siglos después. La Campiña sevillana fue durante siglos un territorio atravesado por familias conversas, comerciantes, funcionarios, arrendadores, artesanos y posteriormente cristianos nuevos portugueses.

Los apellidos como pistas, no como pruebas

La lista de Osuna contiene apellidos como Núñez, Rodríguez, Gómez, Carrasco, Miranda o Vega. Algunos de esos apellidos aparecen también en documentación conversa de otras localidades.

Precisamente uno de los principales méritos del trabajo de Juan Gil es evitar esa simplificación: las familias se reconstruyen mediante matrimonios, filiaciones, testamentos, profesiones y documentos notariales.

Documentos de la Sección de Inquisición del Archivo Histórico Nacional

Una red que ahora podemos intentar reconstruir

A partir de los nombres de 1660 se abre una investigación extraordinaria. Los Carrasco, los Miranda, los Rodríguez, los López Vega, los Núñez o los Gómez pueden dejar huellas en protocolos notariales, expedientes inquisitoriales, escrituras de compraventa, testamentos, registros parroquiales y documentación del ducado de Osuna.

Los procesos inquisitoriales contienen muchas veces declaraciones sobre asuntos aparentemente insignificantes: qué se comía en una casa, cuándo se cambiaba la ropa, cómo se preparaba una comida, qué palabras se pronunciaban, quién visitaba a quién o qué se hacía un viernes por la tarde.

De los conversos de 1495 a los portugueses de 1660

Entre los conversos documentados por Juan Gil en la Marchena de finales del siglo XV y los portugueses perseguidos en Osuna en 1660 hay casi ciento setenta años. Son contextos diferentes. Pero ambas historias forman parte de un mismo proceso de larga duración: la vigilancia ejercida durante generaciones sobre los descendientes de judíos convertidos al cristianismo y sobre aquellos cristianos nuevos sospechosos de conservar prácticas judías. Marchena permite observar el comienzo de ese mundo. Osuna nos muestra que el fenómeno continuaba vivo en pleno siglo XVII.

El fenómeno de los conversos y criptojudíos no terminó con el siglo. Todavía durante las primeras décadas del XVIII se documentan procesos y delaciones contra descendientes de aquellas familias. La represión iniciada en torno a 1718 constituye uno de los últimos ecos de esta historia. Hacia 1720-1730 el grupo había dejado ya de constituir una realidad social visible: unas familias habían emigrado, otras habían sido desarticuladas por los procesos y confiscaciones, y muchas otras se habían integrado definitivamente en la sociedad cristiana. Lo que quedaba ya no era una comunidad reconocible, sino apellidos, parentescos y memorias familiares que sólo vuelven a emerger cuando se cruzan los expedientes de la Inquisición con protocolos notariales, padrones y archivos señoriales.

Continue Reading

Historia

Diego Núñez de Prado: el caballero, alcalde y alcaide que fundó San Francisco de Marchena

Documentos de PARES y la Chancillería permiten reconstruir la vida de Diego Núñez de Prado: caballero armado por Fernando el Católico, alcaide del castillo, alcalde de Marchena y fundador con Juana Blázquez del convento de San Francisco en 1530.

Published

on

Portada de la capilla de la Vera Cruz de Marchena, resto del antiguo convento de San Francisco fundado por Diego Núñez de Prado y Juana Blázquez

Diego Núñez de Prado fue mucho más que el hombre que cedió sus casas para levantar el convento de San Francisco de Marchena. La documentación conservada en PARES, la Real Chancillería de Granada y los estudios sobre el franciscanismo marchenero permiten reconstruir el perfil de un personaje situado en el centro del poder local durante las primeras décadas del siglo XVI: militar, alcaide de la fortaleza, alcalde de Marchena, caballero armado por Fernando el Católico y, junto a su esposa Juana Blázquez, fundador hacia 1530 del convento del que hoy sobrevive la capilla de la Vera Cruz.

Un hombre del poder ducal y del gobierno de Marchena

Uno de los documentos más claros se conserva en el Archivo Histórico de la Nobleza y puede consultarse a través de PARES. El 1 de agosto de 1530, Diego Núñez de Prado aparece expresamente como alcaide de la fortaleza de Marchena prestando pleito homenaje a Luis Cristóbal Ponce de León, II duque de Arcos. El documento forma parte del proceso de sucesión señorial tras la muerte de Rodrigo Ponce de León Cabrera, I duque de Arcos.

La ficha de PARES describe el original como «testimonio de la toma de posesión y pleito homenaje que hizo Diego Núñez de Prado, alcaide de la fortaleza de Marchena, a favor del II duque de Arcos». La signatura es OSUNA,C.170,D.55-57. Consulta del documento en PARES.

Otro documento del mismo fondo muestra a Diego entregando el castillo y fortaleza de Marchena a Juan de Saavedra, señor de Castellar y El Viso, que actuaba como tutor y gobernador de la persona y bienes del joven duque. La signatura es OSUNA,C.170,D.66-67. Consulta en PARES.

Esto sitúa a Núñez de Prado en una posición excepcional: era el hombre responsable de la principal fortaleza de la capital del Estado de Arcos y participaba directamente en los rituales jurídicos mediante los cuales se transmitía el poder señorial.

Las Ordenanzas de Marchena y su cargo municipal

Diego Núñez de Prado aparece asimismo rubricando las Ordenanzas municipales de Marchena, cuerpo normativo que regulaba desde los montes, dehesas y ganados hasta actividades artesanales y comerciales. En artículos anteriores de Marchena Secreta se había manejado la fecha de 1525, mientras que la edición académica de Mercedes Borrero Fernández y Manuel García Fernández las publica como Ordenanzas de la villa de Marchena (1528).

La firma de Núñez de Prado demuestra su participación en el gobierno de la villa. Lo que puede afirmarse documentalmente con seguridad es que pocos años después, en 1535, aparece ya identificado como alcalde de Marchena. Por prudencia, hasta comprobar la fórmula exacta del manuscrito de las ordenanzas, no debe darse por seguro que ejerciera ya ese mismo cargo concreto cuando las rubricó, aunque su intervención evidencia que pertenecía al núcleo dirigente del concejo.

La edición moderna de las ordenanzas fue realizada por Mercedes Borrero Fernández y Manuel García Fernández y publicada por la Diputación de Sevilla. Ficha de la edición.

1535: los vecinos llevan al alcalde ante la Chancillería

La imagen de benefactor religioso convive con otra mucho más áspera: la del hombre que ejercía el poder cotidiano. El 29 de octubre de 1535, numerosos vecinos de Marchena pleitearon contra Diego Núñez de Prado y contra Juan Romero ante la Real Chancillería de Granada. La documentación manejada por Marchena Secreta identifica a Núñez de Prado como alcalde de Marchena y capitán o alcaide del castillo, mientras que Juan Romero aparece como alcalde de la Justicia.

Entre las quejas figura la utilización o requisa de caballos de vecinos para servicios relacionados con las necesidades del poder señorial y militar. La paradoja es significativa: quien había intervenido en la normativa municipal era acusado pocos años después por sus propios vecinos de excederse en el ejercicio de su autoridad.

Marchena Secreta: el pleito de 1535 y los caballos de Marchena.

Fernando el Católico lo armó caballero en Lanjarón

Una referencia procedente de un pleito de hidalguía de la Real Chancillería de Granada permite retroceder hasta su etapa militar. En un proceso de 1573 se recordaba que el rey Fernando el Católico había armado caballeros en Lanjarón a varios vecinos de Marchena, entre ellos «el alcayde Diego Núñez de Prado» y Martín de Alcalá.

La referencia archivística es Archivo de la Real Chancillería de Granada, Hidalguía, caja 4959, pieza 16, citada en un estudio publicado en el Anuario de Historia del Derecho Español. Consultar el estudio y la referencia documental.

Este testimonio es especialmente importante porque enlaza a Diego Núñez de Prado con las campañas granadinas y confirma que su condición militar no fue una reconstrucción tardía: fue reconocido como caballero armado por el propio monarca.

De las campañas de Granada al mando de la fortaleza

La tradición historiográfica local lo presenta además como caudillo y capitán de la gente de Marchena y del Estado de Arcos, vinculado a las campañas de Rodrigo Ponce de León durante la guerra de Granada y posteriormente a las operaciones de 1500 frente a las sublevaciones mudéjares. Esa tradición resulta coherente con el testimonio de Lanjarón y con su posterior cargo de alcaide, aunque cada episodio concreto debe seguir contrastándose con documentación primaria.

Marchena Secreta ya había recogido ese perfil militar al tratar la historia de los Ponce de León. Artículo de archivo.

1530: Diego Núñez de Prado y Juana Blázquez fundan San Francisco

Hacia 1530, Diego Núñez de Prado y su esposa Juana Blázquez dispusieron conjuntamente la fundación del convento de San Francisco. El historiador Manuel Antonio Ramos Suárez explica que el matrimonio estableció mediante un acuerdo testamentario de mancomún que el superviviente de ambos debía hacer un convento para los religiosos franciscanos.

Para la fundación, Núñez de Prado destinó sus propias casas. Sobre aquel espacio se levantaron después la capilla mayor, la capilla del Sagrario, la sacristía y el claustro pequeño. La donación comportaba también para el fundador y sus familiares el derecho a una bóveda de enterramiento en la capilla mayor.

El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico confirma que la actual capilla de la Vera Cruz perteneció al extinguido convento de San Francisco y fecha su fundación en 1530 por Diego Núñez de Prado y Juana Blázquez. Ficha del IAPH.

La Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría recoge igualmente la fundación «en torno a 1530» por Diego Núñez de Prado y su esposa. Estudio sobre las fundaciones religiosas de la villa ducal.

Un matrimonio vinculado a la espiritualidad franciscana

Las fuentes locales y cofrades identifican a Diego Núñez de Prado y Juana Blázquez como terciarios franciscanos. La fundación, por tanto, no debe verse únicamente como una demostración de riqueza o prestigio. El matrimonio estaba vinculado a la espiritualidad de San Francisco y convirtió una parte esencial de su propio patrimonio doméstico en espacio conventual.

Por eso resulta más exacto hablar de los fundadores Diego Núñez de Prado y Juana Blázquez, y no únicamente de Diego.

1533: la Vera Cruz nace junto al nuevo convento

La nueva casa franciscana se convirtió muy pronto en un foco de religiosidad penitencial. La Hermandad de la Vera Cruz sitúa sus reglas primitivas en el 7 de febrero de 1533. Francisco Rodríguez Santos figura como fundador de la cofradía, establecida en una capilla propia junto a la iglesia conventual. La tradición marchenera señala que la creación de la hermandad se produjo a instancia de Diego Núñez de Prado.

Historia de la Vera Cruz de Marchena.

Aquel convento ocupó buena parte de la manzana donde hoy se encuentran dependencias públicas. Tras las transformaciones y desaparición de las dependencias conventuales, la capilla de la Vera Cruz quedó como el principal testimonio arquitectónico del conjunto fundado en el siglo XVI.

Un personaje entre la espada, el concejo y el convento

Los documentos permiten así recuperar a un Diego Núñez de Prado mucho más complejo que el simple nombre asociado a una fundación.

Lo encontramos como militar de las campañas granadinas y caballero armado por Fernando el Católico; como alcaide de la fortaleza de Marchena, encargado de una pieza esencial del poder de los Ponce de León; como participante en el gobierno municipal y rubricante de las ordenanzas de la villa; como alcalde de Marchena documentado en 1535; como autoridad cuestionada por vecinos que acudieron contra él a la Chancillería; y, finalmente, como hombre profundamente ligado al franciscanismo que junto a Juana Blázquez transformó sus casas en un convento.

Su biografía resume buena parte de la Marchena de comienzos del siglo XVI: una villa señorial gobernada bajo la autoridad de los Ponce de León, todavía marcada por la guerra de Granada, dotándose de nuevas normas municipales y viviendo al mismo tiempo una intensa expansión conventual y cofrade.

Queda todavía una línea de investigación abierta: localizar y leer íntegramente todos los documentos del fondo Osuna que mencionan a Diego Núñez de Prado, así como el pleito completo de 1535 y el manuscrito original de las ordenanzas, para precisar la cronología exacta de sus cargos municipales y militares.

Fuentes consultadas

Archivo Histórico de la Nobleza / PARES. OSUNA,C.170,D.55-57. Toma de posesión de los oficios de Marchena y pleito homenaje de Diego Núñez de Prado como alcaide de la fortaleza, 27 de julio-1 de agosto de 1530.

Archivo Histórico de la Nobleza / PARES. OSUNA,C.170,D.66-67. Toma de posesión del castillo y fortaleza de Marchena por Juan de Saavedra, entregados por Diego Núñez de Prado.

Archivo de la Real Chancillería de Granada. Hidalguía, caja 4959, pieza 16. Referencia a la caballería otorgada por Fernando el Católico a Diego Núñez de Prado en Lanjarón, citada en el Anuario de Historia del Derecho Español.

Borrero Fernández, Mercedes; García Fernández, Manuel. Las Ordenanzas de la villa de Marchena (1528), Diputación de Sevilla.

Ramos Suárez, Manuel Antonio. Estudios sobre la dispersión del patrimonio mueble y la fundación del convento de San Francisco de Marchena.

Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico. Ficha patrimonial de la Capilla de la Vera Cruz de Marchena.

Marchena Secreta. Archivo propio sobre Diego Núñez de Prado, las ordenanzas, el pleito de 1535, los Ponce de León y el franciscanismo en Marchena.

Imagen de portada: capilla de la Vera Cruz de Marchena, antiguo convento de San Francisco. Archivo gráfico del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH).

Continue Reading

Historia

El cancel de Santo Domingo, un libro de símbolos: Inquisición, martirio y la memoria de los dominicos en Marchena

Published

on

A simple vista es una magnífica obra de carpintería del siglo XVIII. Pero basta detenerse ante el cancel de Santo Domingo de Marchena para descubrir que la madera está contando una historia. Entre sus relieves aparecen símbolos dominicos, referencias al Santo Oficio y emblemas vinculados a San Pedro Mártir. No son adornos casuales: forman parte de un lenguaje visual que cualquier fiel del siglo XVIII habría sabido interpretar mucho mejor que nosotros.

El actual templo de Santo Domingo tiene en realidad como advocación histórica la de San Pedro Mártir de Verona. Formó parte del convento dominico fundado en Marchena en 1517 por Rodrigo Ponce de León, señor de la villa y duque de Arcos y el gran cancel de madera de la entrada principal es de 1757, más de dos siglos después de la llegada de los dominicos. 

La fundación dominica de Marchena tiene sus orígenes documentales en 1517. Posteriormente Rodrigo Ponce de León impulsó su traslado y dotación en 1520. Los estudios sobre el edificio conventual sitúan precisamente en esas décadas el nacimiento del gran convento de San Pedro Mártir, conocido popularmente como Santo Domingo.

El perro con la antorcha: los «perros del Señor»

Uno de los símbolos más reconocibles es el perro que aparece con una antorcha encendida en la boca y junto a un globo. Su significado conduce directamente a Santo Domingo de Guzmán.

La tradición dominica cuenta que su madre, Juana de Aza, habría soñado antes del nacimiento de Domingo con un perro que llevaba una antorcha y prendía fuego al mundo. La imagen terminó interpretándose como una alegoría de la predicación: la palabra extendiendo la luz de la fe.

De aquella iconografía surgió además el célebre juego de palabras latino entre Dominicani y Domini canes, los «perros del Señor». No constituye la etimología de la palabra dominico, pero sí fue aprovechado durante siglos como potente imagen de la misión de la Orden de Predicadores.

Por eso el perro de Santo Domingo no está ahí como un animal doméstico. Es un predicador convertido en símbolo: vigilante, fiel y portador de una llama destinada a recorrer el mundo.

La palma atravesada por tres coronas: la clave está en San Pedro Mártir

Otro de los elementos más interesantes es una palma sobre la que aparecen tres coronas. Aquí cambia el protagonista.

No pertenece propiamente a Santo Domingo de Guzmán, sino a San Pedro de Verona, San Pedro Mártir, el dominico al que está consagrada históricamente la iglesia marchenera. La iconografía de San Pedro Mártir es especialmente reconocible.

El religioso dominico, nacido en Verona hacia comienzos del siglo XIII, murió asesinado en 1252. El arte cristiano lo representó habitualmente con los instrumentos de su muerte —un arma clavada en la cabeza y un puñal o espada— y con la palma de los mártires.  Pero en determinadas representaciones dominicas la palma aparece acompañada por tres coronas. No son tres coronas reales. Son tres recompensas simbólicas vinculándolas a esos tres aspectos de su vida religiosa.

¿Y qué tiene que ver San Pedro Mártir con la Inquisición?

San Pedro de Verona fue dominico y ejerció funciones inquisitoriales en el siglo XIII. Su asesinato permitió que la Orden lo convirtiera en una de las grandes imágenes de la defensa de la ortodoxia. El episodio de su martirio formó parte también del programa artístico de la propia iglesia de Marchena: entre las pinturas que decoraban el presbiterio se encontraba la escena de su muerte.

El escudo de la Inquisición: cruz, espada y rama de olivo

En el cancel de Santo Domingo se conserva también un emblema relacionado con el Santo Oficio de la Inquisición, una presencia ya identificada anteriormente en estudios y fotografías del patrimonio marchenero.  El emblema inquisitorial tradicional reúne tres elementos fundamentales: la cruz, una espada y una rama de olivo. La espada representa la justicia y el castigo. La rama de olivo simboliza la misericordia. Y la cruz ocupa el centro como referencia a la defensa de la fe católica.

 Desde la Edad Media hubo numerosos miembros de la Orden vinculados a tribunales inquisitoriales, aunque conviene evitar una simplificación: la Inquisición española no era simplemente una institución de los dominicos, sino un aparato mucho más amplio dependiente de la Monarquía y organizado mediante tribunales, inquisidores, funcionarios y colaboradores de diversa procedencia.

Cuando encontramos el listado de judeoconversos de Marchena reconciliados por la Inquisición hacia 1495-1496, el convento de Santo Domingo tal como lo conocemos todavía no existía. La primera fundación dominica de San Pedro Mártir procede de 1517 y el traslado y nueva dotación impulsados por Rodrigo Ponce de León, duque de Arcos, se formalizaron en torno a 1520. La documentación histórica sobre los dominicos de Marchena confirma esas fechas.

La lista permite poner nombres y oficios a aquella comunidad conversa.

Aparecen Ruí García, criado del marqués de Cádiz; Pedro López de Pliego, escribano; Gonzalo Delgadillo; Juan de Torres; Juan de Ávila, corredor; Gonzalo de Carmona, sastre y jubetero; Fernando de Sanlúcar, también sastre y jubetero; el antiguo alcalde de Carmona Álvaro de Jerez; Rodrigo de Mayorga; Rodrigo de Marchena; el alcalde Juan Escribano; o Rodrigo de Écija, sastre y trapero, entre otros.

En Marchena, según la documentación y las investigaciones recopiladas por Marchena Secreta, Santo Domingo terminó convirtiéndose en el principal escenario local de las proclamaciones relacionadas con el Santo Oficio. Allí se leían públicamente los edictos inquisitoriales desde 1530.

Por los edictos de fe y edictos de gracia y a través de de los familiares de la Inquisición, las autoridades inquisitoriales enumeraban públicamente comportamientos sospechosos y los fieles quedaban obligados a informar sobre quienes los practicaran. El procedimiento aparece descrito también por fuentes archivísticas del Ministerio de Cultura: los edictos se proclamaban públicamente durante la misa dominical y la obligación de denunciar podía quedar respaldada por amenaza de excomunión.

Continue Reading

Actualidad

Montemolín, la huella de Marchena en Territorio Tartessos: toros pintados, edificios y ritos junto al Corbones

La guía provincial Territorio Tartessos invita a volver a Montemolín: las excavaciones de Marchena documentaron cerámicas figurativas, edificios singulares y prácticas de sacrificio animal.

Published

on

La presentación de «Territorio Tartessos» recupera el interés por Montemolín, el yacimiento marchenero cuyas excavaciones documentaron edificios singulares, cerámicas figurativas y prácticas vinculadas al sacrificio de animales.

En la superficie del vaso todavía caminan los toros. Las grietas y las lagunas de la cerámica dejan ver el trabajo de reconstrucción de una pieza que permite acercarse a una Marchena anterior a sus murallas medievales. Procede de Montemolín y forma parte de los fondos del Museo Arqueológico de Sevilla. Su historia ayuda a entender por qué el término marchenero tiene un lugar en el recorrido provincial por el mundo tartésico.

La Diputación de Sevilla, a través de Prodetur-Turismo de la Provincia, ha presentado «Territorio Tartessos. Guía del Patrimonio del Lacus Ligustinus en la Provincia de Sevilla», una publicación que reúne veinte municipios vinculados a aquella época. La presentación se enmarca en la III Semana de la Cultura Tartésica de Camas: el programa oficial situaba el acto el miércoles 30 de septiembre, a las 18.30 horas, en el Centro de Interpretación del Yacimiento y Tesoro de El Carambolo. Las actividades de esta semana cultural continúan hasta el 3 de octubre.

Vaso de los toros procedente de Montemolín, con decoración animalística y zonas restauradas
Vaso de los toros de Montemolín. Imagen de archivo publicada por Marchena Secreta en 2024; no corresponde al acto de presentación de la guía.

Para comprender la aportación local hay que mirar hacia los cerros de Montemolín y Vico y la vega del Corbones. El informe de excavación de 1985 describe un emplazamiento situado en el triángulo de Marchena, Osuna y Carmona. Allí, Francisca Chaves Tristán y María Luisa de la Bandera Romero iniciaron los sondeos en 1980. La campaña de 1981 alcanzó el terreno natural a cuatro metros de profundidad; desde 1983, la investigación amplió la superficie excavada para conocer la disposición de los edificios.

El valor de aquella secuencia está en que permite seguir transformaciones a lo largo del tiempo. El estudio publicado en 1993 reconstruye la evolución de las construcciones y de la vajilla desde el Bronce Final hasta el período Orientalizante. Bajo esa denominación se estudian los cambios asociados a los contactos con el Mediterráneo oriental. Montemolín permite observarlos en las formas de construir y en los objetos utilizados por sus habitantes.

Entre los hallazgos destacan grandes recipientes pintados con toros y grifos, acompañados de motivos vegetales, como flores de loto. La memoria de 1985 describe un ejemplar de 75 centímetros de altura. También recoge un fragmento de peine de marfil y una estela decorada encontrada fuera de la excavación, aunque en los mismos cerros: una diferencia de procedencia que conviene conservar al contar su historia.

Los edificios aportaron otra pieza fundamental. En el trabajo «El complejo sacrificial de Montemolín», publicado en 2000, Chaves, Bandera, Eduardo Ferrer y Eloísa Bernáldez analizaron cuatro construcciones sucesivas de los siglos VII y primera mitad del VI antes de Cristo. Sus dimensiones, sus técnicas y la organización de los espacios apuntaban a funciones singulares. Aparecieron basamentos de piedra, alzados de adobe, pavimentos elaborados y zócalos pintados de rojo.

En el edificio D, los restos óseos y la distribución de la vajilla sustentaron una interpretación especialmente sugerente: allí se habrían sacrificado, despiezado y repartido animales domésticos. Los investigadores estudiaron depósitos con restos de bovinos, cerdos y ovejas o cabras, así como pautas semejantes de manipulación. Propusieron una actividad en la que se entrelazaban economía y ritual. Esa lectura debe presentarse como interpretación científica del conjunto, sin convertir cada estancia en un templo indiscutible ni asignarle una divinidad que los hallazgos no identifiquen.

El vaso de los toros permite llevar esa historia hasta el museo. El Cuaderno del Profesorado del Museo Arqueológico de Sevilla destaca el gran recipiente de Montemolín y lo relaciona con las cerámicas de la Casa del Saltillo de Carmona. La documentación museística confirma esa presencia en Sevilla; no permite extenderla, sin identificar otras piezas y sus inventarios, a los principales museos de España.

La nueva propuesta turística ofrece una ocasión para devolver estos hallazgos al relato cotidiano de Marchena. Conocer Montemolín significa comprender que la historia local también se escribió junto al Corbones, en los edificios, los recipientes y los restos que la excavación permitió interpretar. La difusión de ese patrimonio empieza por explicar qué se encontró y por qué cambió nuestra manera de mirar la campiña.

Fuentes y más información. Programa oficial de la III Semana de la Cultura Tartésica, de Turismo de la Provincia de Sevilla; ficha oficial de la guía Territorio Tartessos; Chaves Tristán y Bandera Romero, Excavación en el yacimiento arqueológico de Montemolín, 1985, Anuario Arqueológico de Andalucía; Bandera y otros, Montemolín. Evolución del asentamiento durante el Bronce Final y el período Orientalizante, 1993; Chaves, Bandera, Ferrer y Bernáldez, El complejo sacrificial de Montemolín, 2000, disponible en el IAPH; y Cuaderno del Profesorado del Museo Arqueológico de Sevilla, página 29. La ficha de Marchena en la guía no ha podido consultarse durante la elaboración de este artículo por errores de acceso al portal oficial.

También en la tienda de Marchena Secreta

Continue Reading

Historia

Cuando los hombres de Marchena iban a las guerras del imperio español

En abril de 1646, Marchena sorteó entre sus vecinos a setenta hombres para las milicias del Estado de Arcos. Los documentos permiten reconstruir cómo una guerra lejana terminó entrando en las calles y casas de la villa.

Published

on

Recreación histórica de milicias del siglo XVII en Marchena

En abril de 1646, Marchena tuvo que señalar a setenta de sus vecinos para incorporarlos a las milicias. Sus nombres fueron escritos junto a las calles donde vivían, introducidos en una cántara y extraídos uno a uno. Detrás de aquel sorteo había una Monarquía en guerra y decenas de familias marcheneras que podían ver marchar a uno de los suyos.

El 15 de abril de 1646 no era un día cualquiera en Marchena. La villa tenía que responder a una exigencia militar que llegaba desde la corte y se canalizaba a través del duque de Arcos. Había que seleccionar hombres para el servicio de las armas.

Primero se elaboró un padrón con 351 vecinos considerados aptos para servir. Después, reunida la villa en cabildo abierto, sus nombres, junto a las calles donde residían, fueron escritos en papeles y depositados en una cántara. De allí fueron extrayéndose hasta completar setenta hombres, aproximadamente uno de cada cinco de los considerados hábiles para el servicio militar.

Una guerra que terminaba entrando en cada casa

La movilización de 1646 no apareció de repente. Marchena llevaba años viviendo pendiente de posibles llamamientos. En 1639, la villa quedó prevenida ante el temor de una intervención francesa en el Estrecho. En 1642 recibió la orden de disponer 90 infantes para poder desplazarlos hacia Cádiz y, en 1644, tras la batalla de Montijo, tuvo que preparar cincuenta hombres dentro de una nueva movilización hacia la frontera portuguesa.

Portugal se había separado de la Monarquía Hispánica en 1640 y la frontera extremeña se había convertido en un frente de guerra. La Corona necesitaba hombres y los grandes señores, entre ellos el duque de Arcos, debían contribuir a reunirlos en sus estados.

Así se explica el sorteo celebrado en Marchena. No se estaba improvisando un ejército aquel día. Se estaba dejando preparado, de antemano, quién tendría que responder cuando llegara la siguiente orden.

Setenta nombres, setenta casas

La escena resulta especialmente poderosa porque permite devolver dimensión humana a una operación militar que, sobre el papel, podría parecer una simple cifra. Cada papeleta que salía de la cántara correspondía a un vecino concreto, a una calle, a una familia y a una economía doméstica que podía verse alterada por la movilización.

Los hombres elegidos no eran enviados necesariamente de inmediato al frente, pero quedaban incorporados al sistema de milicias y sujetos a la obligación de acudir cuando fueran requeridos. Podían ser destinados a la defensa de la costa andaluza o a los frentes de Extremadura.

Tres compañías para una villa preparada

La organización no terminaba con la elección de los setenta hombres. Las instrucciones de 1646 contemplaban también completar los mandos de las compañías locales mediante el nombramiento de tres capitanes, tres alféreces y tres sargentos.

La misma reorganización se extendió a otras localidades del Estado de Arcos, entre ellas Paradas, Pruna, Zahara, Ubrique, Grazalema y Villaluenga. El responsable de transmitir y ordenar buena parte de aquellas operaciones fue Francisco Gallegos de Andrade, sargento mayor del Estado de Arcos, dentro de la estructura militar y señorial del IV duque de Arcos, Rodrigo Ponce de León.

Cuando los documentos permiten recuperar a las personas

El expediente conservado en el Archivo Histórico de la Nobleza resulta especialmente valioso porque no se limita a registrar una orden general. La descripción archivística señala la existencia de listados de soldados reclutados en cada villa, además de la correspondencia e instrucciones relacionadas con la movilización.

Fuentes

Archivo Histórico de la Nobleza, Fondo Osuna. OSUNA,C.1618,D.59-95, Documentación relativa al reclutamiento de milicias en el estado de Arcos en 1646. Portal de Archivos Españoles (PARES): ficha del expediente.

Antonio José Rodríguez Hernández. Guerra, recursos y hombres. La villa de Marchena y la pervivencia de la Monarquía Hispánica durante el siglo XVII, en las Actas de las XV Jornadas sobre Historia de Marchena, disponibles en la Biblioteca Pública Municipal de Marchena.

Ilustración: recreación histórica de las milicias del siglo XVII en Marchena, realizada a partir de una fotografía actual de la localidad.

También en la tienda de Marchena Secreta

Continue Reading

Historia

Francisca de Mesa, y otras mujeres pioneras que viajaron de Marchena a América

Published

on

Hasta hace poco se desconocían los nombres de muchas mujeres que acompañaron a los primeros viajeros españoles en América, entre ellas, las 30 españolas que acompañaron a Colón en su tercer viaje. Ahora sabemos que en el XVI, alrededor de 10.000 mujeres pasaron a América junto a 40.000 hombres.
La marchenera Francisca de Mesa, hija del también marchenero Francisco de Mesa aparece entre las primeras mujeres que pasaron a Nueva España, México. Francisco de Mesa aparece como gobernador de la ciudad de Iguala, por encargo de Hernán Cortés. 
En el catálogo de pasajeros a Indias, volumen correspondiente a 1567-1577 figuran algunos naturales de Marchena.
Entre las mujeres que viajaron solas estaban Juana de Escobar, natural  de Marchena que viajó a Cuba, Isabel de Cárdenas natural de Marchena, soltera, que viajo a Mexico en compañí a de Diego Rodríguez y su mujer. Bárvola de Saze, natural de Marchena , soltera, que fue a Tierra Firme y Bárbola de Cartagena, natural de Marchena, soltera , hija del licenciado Ramírez de Cartagena que viajó al Perú con su padre. Hernan Ramirez de Cartagena de Marchena, soltero , hijo de Luis Ramírez y María de Paz, fue al Perú , con el licenciado Ramírez de Cartagena.

La aportación de un vecino de Marchena a la conquista de México: el artillero Francisco de Mesa

La mayoria de las mujeres iba con sus maridos como Pedro Hernandez, que iba con su mujer Juana Hernández, y sus hijos Gonzalo , Inés, Juan y Juana , viajando a Santo Domingo. Bartolome Sánchez Sevillano iba con su mujer Francisca Ruiz, natural de Marchena que van a Nueva España.
 Diego Sanchez natural de Marchena que iba con su mujer Elvira Suárez y su hija Elvira, y fueron a Nueva España.  Martin de Cea natural de Marchena, fue con su mujer Leonor López, a San Juan de Puerto Rico.  Alonso de Cea, natural de Marchena  fue con su mujer Marí López y sus hijos Juan , Diego y Pedro a San Jua n de Puerto Rico.
Resultado de imagen de Iguala Mexico
Entre las sevillanas mas prominentes de este periodo estaba Mencía Calderón, que al frente de 50 mujeres, atravesó 1.600 kilómetros, María Escobar que introdujo el trigo en América, Isabel Barreto, única mujer almirante de la Armada, María de Toledo primera mujer Virreina de las Indias, Inés Suárez que acompañó a Pedro de Valdivia en la conquista de Chile, María de Estrada que participó en la expedición de Hernán Cortés, Catalina de Erauso monja y soldado de infantería en Perú y Chile, o Beatriz de la Cueva gobernadora de Guatemala.

La odisea de Francisco de Mesa: entró al cráter de un volcán en erupción para coger azufre

«Francisca de Mesa, natural de la villa de Marchena hija legítima de Francisco de Mesa y de Inés de Herrera, natural de las montañas. Su padre fue uno de los descubridores y conquistadores de esta nueva España y Ciudad de México y entró en el volcán y sacó azufre para la pólvora que fue de mucha ayuda para la conquista.  Su abuelo sirvió en la guerra de Granada y Melilla y otras partes y después fue conquistador de las Islas. Es mujer de Jerónimo flores y tiene dos hijos legítimos de otro primer marido. Tuvo seis hermanos, todos mestizos. Pasó a Nueva España hace 20 años con su primer marido y dieron en la costa de Guazacualco y perdieron cuanto traían y nombra a personas que dicen que lo saben». (Españolas de Ultramar en la historia y en la literatura. Escrito por Juan Francisco Maura).
Resultado de imagen de aztecas
El marchenero Francisco de Mesa recibió de Cortés la encomienda de la ciudad de Iguala, tal y como confirma otro marchenero Pedro Núñez, que aparece como testigo de sus actos, según se recoge en la obra «Los testigos hablan: la conquista de Colima y sus informantes» escrito por Margarita Nettel Ross de la Universidad de Colima. 
«Este testigo es natural de la villa de Marchena de dónde es natural el dicho Francisco de Mesa y la dicha Inés de Herrera, su mujer y que en la dicha villa de Marchena le vio hacer vida maridable y los vió tener en su casa por su hija legítima a la dicha Francisca de Mesa llamándola hija y ella a ellos padres y que por tal hija de los susodichos era a vista y tenida en la villa de Marchena».

Continue Reading

ACTUALIDAD

Bernardo Parrilla con su saxofón en el cartel de la final del Premio SGAE de Jazz Tete Montoliu. Fotografía de Luis Ollero. Bernardo Parrilla con su saxofón en el cartel de la final del Premio SGAE de Jazz Tete Montoliu. Fotografía de Luis Ollero.
Actualidad2 horas ago

El sevillano Bernardo Parrilla, finalista del Premio SGAE de Jazz Tete Montoliu con «Quimera»

El músico defenderá «Quimera» el 4 de noviembre en el Teatro Central de Sevilla. Cuatro compositores optan a premios que...

Cartel de la nueva temporada de rutas de Marchena Secreta Cartel de la nueva temporada de rutas de Marchena Secreta
Actualidad2 horas ago

Marchena Secreta abre nueva temporada de rutas con visitas privadas, free tours y propuestas educativas

Marchena Secreta retoma sus rutas con tres modalidades: visitas privadas, free tours de fin de semana y propuestas educativas con...

Calle de Marchena con terrazas y comercios, septiembre de 2026 Calle de Marchena con terrazas y comercios, septiembre de 2026
Actualidad2 horas ago

La huelga general por la vivienda apunta al 11 de noviembre: quién la impulsa y qué reclama

CCOO y UGT impulsan un paro de 24 horas por salarios y vivienda dignos. El 11 de noviembre es la...

Actualidad4 horas ago

Raúl Torralbo presenta hoy en Paradas su libro sobre el crimen de Los Galindos

El paradeño Raúl Torralbo Martín presenta hoy, 7 de octubre, a las 20:00 horas en Naciente su libro sobre el...

Actualidad4 horas ago

Hacienda La Chica ofrece plato combinado y bebida por 6,50 euros de martes a jueves

Hacienda La Chica lanza en Marchena una oferta de almuerzo de martes a jueves: plato combinado y bebida por 6,50...

Actualidad4 horas ago

El circuito El Calvario de Osuna acoge este domingo una prueba del Campeonato de Andalucía de Motocross

El Circuito Municipal El Calvario de Osuna acogerá este domingo 11 de octubre una nueva prueba del Campeonato de Andalucía...

Actualidad4 horas ago

Manuel Chaparro subrayó que el servicio dentro de una hermandad exige constancia y responsabilidad

La Capilla de Santa Clara acogió en la tarde del 6 de octubre la Solemne Misa de Apertura del Curso...

Actualidad4 horas ago

La Virgen del Pilar procesionará por las calles de Marchena el 12 de octubre

La Virgen del Pilar saldrá de San Agustín el lunes 12 de octubre a las 11:30 horas tras la Función...

Actualidad5 horas ago

La campaña «Piedad que alimenta» recoge alimentos y productos de higiene en Marchena hasta el 9 de octubre

La Hermandad Sacramental del Dulce Nombre de Jesús mantiene abierta en Marchena la campaña solidaria «Piedad que alimenta», una iniciativa...

Plaza de los Melchores de Marchena, lugar del recital Entre dos orillas Plaza de los Melchores de Marchena, lugar del recital Entre dos orillas
Actualidad6 horas ago

«Entre dos orillas»: el Coro de Nuestra Señora de la Piedad une Marchena y América a través de la música

El Coro de Nuestra Señora de la Piedad ofrecerá el 16 de octubre en la Plaza de los Melchores un...

Actualidad6 horas ago

«Poema de libertad» lleva el legado de Pepe Marchena a Madrid el 15 de octubre

Sandra Carrasco y David de Arahal presentan el 15 de octubre en el Teatro de La Abadía de Madrid el...

Actualidad19 horas ago

Defensa abre 500 plazas para que civiles se incorporen como reservistas voluntarios en 2026

Defensa convoca 500 plazas de reservista voluntario para civiles en 2026. Explicamos requisitos, categorías, formación, retribuciones y dónde se presta...

Actualidad1 día ago

Marchena modifica durante unos 20 días los accesos por la A-364 junto al cementerio por obras de drenaje

El acceso y salida de Marchena por la A-364 en dirección Montepalacio ha quedado modificado esta semana debido a las...

Actualidad1 día ago

La Hermandad de la Caridad de Marchena prepara un monumento a Miguel Mañara para el IV Centenario de su nacimiento

La Hermandad de la Caridad de Marchena trabaja ya en un proyecto de monumento dedicado a Miguel Mañara, coincidiendo con...

Actualidad2 días ago

La Guardia Civil despliega controles contra las drogas y el alcohol a menores en locales de Marchena y Estepa

El dispositivo dejó varias identificaciones y actas por tenencia de estupefacientes y contó con perros especializados, Policía Judicial, USECIC, Equipo...

Actualidad2 días ago

La ONCE deja 140.000 euros en Marchena con siete cupones premiados

Manuel Barbara repartió siete premios de 20.000 euros cada uno en el sorteo del Fin de Semana de este domingo,...

Actualidad2 días ago

Una persona muere tras salirse de la vía y volcar su coche en la A-92 en La Puebla de Cazalla

El accidente ha obligado a cortar el carril derecho de la autovía en sentido Sevilla desde las 14:29 horas, según...

Fachada del Congreso de los Diputados en Madrid. Fotografía de archivo de 2016. Fachada del Congreso de los Diputados en Madrid. Fotografía de archivo de 2016.
Actualidad2 días ago

Sánchez anuncia elecciones el 29 de noviembre: qué dicen los sondeos y cómo puede influir en las municipales de 2027

Sánchez anuncia generales para el 29 de noviembre. Los sondeos previos muestran diferencias entre 40dB. y el CIS; las municipales...

Jugadores y técnicos del Sevilla FC Infantil B en el aeropuerto antes del torneo de Orlando. Fotografía del Sevilla FC. Jugadores y técnicos del Sevilla FC Infantil B en el aeropuerto antes del torneo de Orlando. Fotografía del Sevilla FC.
Actualidad2 días ago

El marchenero Álvaro Perea compite con el Sevilla en el torneo internacional de Orlando

El portero marchenero fue uno de los doce convocados del Sevilla FC Infantil B para LALIGA FC FUTURES. El equipo...

Actualidad3 días ago

El martes será el día con mayor probabilidad de lluvia en Marchena durante una semana marcada por los chubascos

La próxima semana comenzará en Marchena con tiempo inestable. El martes 6 se perfila como la jornada con mayor probabilidad...

Agenda Andalucia Arahal Arte Carmona Carnaval Cuaresma cultura Cádiz deportes Ecija el tiempo España Feria Flamenco Fuentes de Andalucía Gastronomía Hermandades Historia Investigación Jesús Nazareno Junta de Andalucia La Puebla de Cazalla Libros Marchena Morón música Navidad obras Opinión Osuna Paradas patrimonio Policia Local Portada Renfe Salud Semana Santa Sevilla sucesos Tren Turismo Utrera Veracruz viajes

octubre 2026
L M X J V S D
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031  

LO MAS LEIDO

Revista Saber Mas Marchena Secreta. Compañia 8 A bajo Izquierda. Marchena. 41520. mncomcomunicacion@gmail.com Este medio de comunicación no se hace responsable ni tiene porqué compartir las opiniones de terceras personas publicadas aquí en notas de prensa. Cualquier persona o institución que se considere aludida o quiera expresar su opinión o ejercer su derecho a réplica puede hacerlo enviando notas de prensa al mail marchenasecreta@gmail.com

error: Content is protected !!
Se habla de