En el vasto mosaico cultural de España —mosaico que, por cierto, algunos prefieren pisotear que restaurar—, las asociaciones de defensa del patrimonio y la cultura han surgido como heroínas rurales en la lucha contra la amnesia histórica.
Pero no todo es luz bajo el campanario. Existen grupos que, con nombres rimbombantes se han convertido en un club social de ocio matrimonial de fin de semana, que consideran mucho mas inteligente evadirse y mirar para otro lado cuando los muros se desprenden y caen.
Preferible saborerar una suculenta paella con matrimonios amigos que zamarrear conciencias y cambiar realidades. Pero , ¿y si las dos cosas fueran posibles?. ¿Porque no organizar un concurso de paellas para obtener fondos con los que restaurar tal o cual casa o ermita que amenaza con derruirse?. Pongamos por ejemplo.
Existen por toda Españaa, grupos de defensa del patrimonio que han pasado a la accion y han devuelto a la vida iglesias románicas o casas palacio y les han devuelto la vida gracias a eventos multitudinarios y campañas de micromecenazgo, organizando festivales gastronómico culturales, buscado fondos públicos y llevando la iniciativa.
Se argumenta que cada vez hay menos gente interesada en el patrimonio y que por eso hay que organizar otro tipo de actos coom viajes de fin de semana. Que si las charlas y congresos son largas y aburridas. Y yo me pregunto: ¿quién va entonces a esas asociaciones?. ¿Los mismos que irían al estadio del Betis?.
Si de romper la tendencia evidente de escaso interés por la cultura se trata, porqué no en vez de empezar con la típica conferencia, el citado evento arranca con una buena cucharada de salmorejo y una demostración práctica de cocina o música medieval. Algo que se pueda ver y tocar además de escuchar y alimentar egos y agendas oficiales.
¿No hay ferias medievales hasta en pueblos donde nunca hubo ni castillo?. ¿No hay recreaciones históricas donde hasta el panadero se disfraza de templario sin saber muy bien si va a la cruzada o al Lidl?.
Cultura y patrimonio no tiene por qué ser sinónimo de bostezo solo hay que darle una vuelta y modernizarlo. Que tenemos redes sociales, vídeos, reels, inteligencia artificial y hasta filtros de TikTok que te hacen parecer un señor del siglo XVII. Y con todo eso… ¿de verdad seguimos organizando únicamente la típica charla anual en el salón de actos?.
Lo que falta no es interés sino imaginación y pasión de quien organiza y profesionalización. Lo fácil es decir que la gente no va a tal o cual evento. Lo difícil es preguntarse por qué y cómo atraer público. Y la respuesta, a veces, es tan sencilla como que una charla puede ser buena, pero apasionar contando hhistorias es algo que solo los profesoinales saben hacer. En nuestra tierra, por piedras e historias por contar no será. Lo que falta es quien sepa contarlas… y divulgarlas con pasión. Eso atrae tanto como el salmorejo.
Eso supone sacudirse el polvo, cuestionar la inacción, investigar, divulgar y pasar a la acción. ¿Para qué meterse en líos con un plan de intervención serio cuando puedes organizar un viaje matrimonial de fin de semana?.
En el fondo el miedo es a no ser aceptado, a ser excluido del grupo y a opinar diferente dada la tendencia imperante en algunos circulos a tratar a los librepensadores como herejes en pleno siglo XXI y a condenarlos al abandono y al ostracismo.
Hay que sacudirse ese polvo y ese miedo si no queremos que cualquier causa justa se convierta así en la excusa perfecta para ejercer el control social, evitar el disenso alimentando el spa ideológico y el matrimonio, es decir: la supervivencia del papeo que viene del dinero público. Basta entonces con renombrar alguna asociación como «defensa del matrimonio», en vez del patrimonio.
Claro que necesitamos asociaciones para la defensa de estas causas y parece poco todo lo que se haga. Pero cuando ímpetu y las ganas de cambio de los jóvenes bien formados y preparados chocan una y otra vez contra la pasividad institucionalizada, los que estudian, los que quieren de verdad meterle mano al asunto, acaban más aburríos que una cabra mirando un tren. No se les escucha, no se les apoya y encima, si levantan la voz, les dicen que no a todo. Así que recogen sus papeles, sus ilusiones, y se van por donde han venío, diciendo: «Bueno, ya me buscaré la vida por otro lado».
Cuarenta años después seguimos sin dar con la tecla, de como hacer conocido y rentable el patrimonio aqui y ahora. ¿Será, tal vez, porque nos hemos pasado décadas justificando lo injustificable con discursos vacíos que lo mismo valen para inaugurar una rotonda que para ignorar una iglesia o ermita del siglo XVI necesitada de una intervención urgente?.
Mientras los profesionales de verdad —esos que saben de conservación, gestión, arqueología, comunicación, historia del arte…— siguen haciendo la maleta, donde manda más el folclore de salón que el pensamiento crítico.
Preferimos antes justificar el discurso del perro del hortelano, que ni como ni deja comer, que permitir que los profesionales actúen para que nuestro patrimonio oculto, maravilloso y vastísimo sea conocido… y rentable. Sí, rentable. Que genere ingresos, atraiga inversiones¡, sin hacer mucho ruido y sin tanto discurso vacío. No habrá futuro mientras siga importando más la defensa a ultranza de la paella matrimonial de los domingos que tan necesaria es en el ámbito familiar pero tan nociva cuando se introduce en los discurso oficiales.
Lo verdaderamente inquietante es ese pacto tácito para no mirar, no decir, no señalar y no actuar y más aún señalar al que disiente. Como si el patrimonio fuese ese pariente incómodo al que nadie invita a las comidas de los domingos pero que, cuando muere, todos lo lamentan y eso que en vida siempre acabábamos expulsándo de la mesa.
Cuando en las excursiones domingueras paella en mano alguien habla de que tal muralla se sigue cayendo,- como hace mas de cien años- llega otro cucharón en mano y le dice: “Anda, tómate una cucharadita de arroz y deja ya de mirar ruinas, que eso no da de comer”. Y ese momento doméstico encierra toda una filosofía política y cultural.
El problemas no es que ellos no quieran hacer nada, o mas bien poco, por el patrimonio. El problema es que no dejan hacer a los que si quieren y pueden con su afán de control social y así venerables ejemplos como “el edil de las piedras viejas”, que cada vez que ponía encima de la mesa el problema del patrimonio, los demás estaban pensando en llenar la barriga para su matrimonio y la economía familiar dependiente de dinero público.
Al final la cuestión no deja de ser cultural y colectiva. Por más que haya quien tenga claro, el papel de futuro que puede tener el patrimonio, a la mayoría le sigue pareciendo un caso perdido, de ahí que existan cada vez más asociaciones vaciadas de contenido y de objetivos. Ahora que ya pasaron las urgencias alimenticias y deberiamos haber evolucionado a otra fase de la pirámide de Maslow hay quien súbitamente en la cúspide de la pirámide, recuerda que es un pobre harto de comer y que la paella, el matrimonio y su barriga llena van antes que las piedras viejas y ahí es cuando se estropea todo.
Noche de Repálagos llevó a Marchena una historia de España entre coronas y sátira
El Auditorio Pepe Marchena acogió la comedia escrita y dirigida por Adrián Pino, un recorrido satírico desde los Reyes Católicos hasta la actualidad dentro del Circuito 107.
El Auditorio Pepe Marchena acogió el viernes 9 de octubre «La verdadera historia de España», una comedia de Noche de Repálagos con texto y dirección de Adrián Pino. La representación llevó a la programación del Circuito 107 una revisión satírica del pasado, articulada mediante escenas breves y cambios de personaje.
La historia comenzó con un encargo imaginario: la princesa Leonor, mientras se preparaba para ser reina, recurrió a una compañía teatral para conocer la trayectoria del país. A partir de ese planteamiento, el montaje recorrió el tiempo comprendido entre los Reyes Católicos y la actualidad, convirtiendo a monarcas, conquistas y conflictos en materia de comedia.
El hilo conductor fue la dificultad de condensar siglos de acontecimientos en una sola función. La sucesión de sketches reunió sátira política, referencias al presente y una mirada irreverente sobre los personajes del poder. El título funcionó así como una provocación humorística: la supuesta «verdadera historia» pasó por el filtro de la parodia y la exageración teatral.
Las imágenes de la representación mostraron una puesta en escena con monos verdes como vestuario de base, coronas, capas, pelucas y prendas dispuestas en percheros a la vista. Aquellos elementos permitieron caracterizar figuras distintas sobre un escenario de fondo negro. Un libro, una corona o un cambio de ropa bastaron para introducir visualmente otro personaje y otra situación.
Escena de conjunto de la representación. Fotografía: José Antonio Suárez López.Una intérprete con un libro durante la función. Fotografía: José Antonio Suárez López.Coronas y capas en una escena de la comedia. Fotografía: José Antonio Suárez López.
Adrián Pino participó en el espectáculo y asumió su escritura y dirección. Su trabajo se enmarcó en la trayectoria de una compañía sevillana vinculada al microteatro de comedia desde 2011. La Universidad de Cádiz ya había destacado esa faceta del actor y guionista, también conocido por su participación en producciones como «Malviviendo», «Allí abajo» y «El vecino».
La función formó parte del Circuito 107 de la Diputación de Sevilla, que acercó propuestas escénicas y musicales a los municipios de la provincia. En Marchena, la cita se programó a las 20:30 horas en el auditorio que lleva el nombre de su cantaor más universal.
La propuesta convirtió el pasado en un juego de transformaciones y situó a sus protagonistas históricos bajo una luz cómica. Entre percheros, coronas y monos de trabajo, Noche de Repálagos presentó una España contada desde el escenario y atravesada por la sátira.
La ópera «Dido y Eneas» llega este sábado a Marchena con entrada libre
Ottava Rima, dirigida por Israel Moreno, interpretará la ópera de Henry Purcell el sábado 10 de octubre a las 20:30 en el Auditorio Pepe Marchena, con entrada libre hasta completar aforo.
Una reina enamorada, un viajero llamado a partir y una despedida que la música convierte en tragedia. El Auditorio Municipal Pepe Marchena acogerá este sábado 10 de octubre de 2026, a las 20:30 horas, la ópera Dido y Eneas, de Henry Purcell, interpretada por Ottava Rima bajo la dirección de Israel Moreno. La entrada será libre hasta completar aforo.
La función forma parte del Programa Cultural 107 de la Diputación de Sevilla y el Ayuntamiento de Marchena. El cartel municipal sitúa la representación en el auditorio de la calle Virgen de Guadalupe, 17, y anuncia una ópera en tres actos: una oportunidad para acercarse en directo al repertorio barroco sin salir del pueblo.
El argumento nos lleva a Cartago. Dido, su reina, se enamora del héroe troyano Eneas, pero una conspiración de hechiceras rompe la felicidad de ambos. Un espíritu que se hace pasar por Mercurio le transmite a Eneas la orden de abandonar la ciudad y continuar su viaje hacia Italia. El amor queda atravesado por el engaño, la partida y el dolor de quien permanece.
La música es de Henry Purcell y el libreto en inglés pertenece al poeta y dramaturgo Nahum Tate. La historia bebe del canto IV de la Eneida de Virgilio y de la obra de Tate Brutus of Alba or The Enchanted Lovers. Esa raíz clásica ayuda a entender la fuerza del conflicto: el destino del héroe se cruza con la vida de una mujer que termina pagando el precio de su marcha.
Uno de los momentos centrales es el Lamento de Dido, el aria en la que la reina expresa su desolación. Para quien se acerque por primera vez a esta ópera, el hilo del relato resulta reconocible: enamorarse, confiar, descubrir el engaño y afrontar una despedida. Sobre ese argumento, Purcell construye el drama con voces y música.
Ottava Rima tiene sus raíces en los conservatorios de Sevilla y comenzó en 2007 el estudio y la preparación de repertorio antiguo bajo la dirección de Alonso Salas. La formación reúne cantantes e instrumentistas y dedica su trabajo a recuperar e interpretar la música histórica con atención al estilo de cada época. Su trayectoria incluye actuaciones en el Festival de Música Antigua de Sevilla, FeMÀS.
El montaje ha pasado recientemente por otros escenarios de la provincia. El Ayuntamiento de Gines informó el 21 de septiembre de que Dido y Eneas, con Ottava Rima e Israel Moreno, había llenado el teatro El Tronío en la apertura de su segundo abono de temporada. La programación oficial de Valencina también incluyó esta ópera el pasado mayo.
En Marchena, la cita llegará un día después de La verdadera historia de España, anunciada para el viernes 9 en el mismo auditorio. El fin de semana reúne así dos maneras muy distintas de contar una historia: el humor del teatro y la emoción de la ópera barroca.
Sábado 10 de octubre · 20:30 horas · Auditorio Municipal Pepe Marchena · Calle Virgen de Guadalupe, 17 · Entrada libre hasta completar aforo.
Una bula de Lepanto vuelve a conectar a Marchena con los Ponce de León, los condes de Castellar y la Virgen del Rosario
La bula recuperada en El Viso del Alcor, los documentos de PARES sobre los Saavedra y los Ponce de León y la memoria rosariana de Santo Domingo permiten reconstruir una conexión histórica de Marchena con el mundo de Lepanto.
Una bula pontificia original de Pío V, recuperada y autentificada en El Viso del Alcor, vuelve a poner el foco sobre una red nobiliaria y militar que también toca de lleno la historia de Marchena: la de los Arias de Saavedra, condes de Castellar, y los Ponce de León, duques de Arcos y señores de Marchena. La documentación conservada permite enlazar esa relación con la batalla de Lepanto de 1571 y con la memoria rosariana que durante siglos permaneció viva en Santo Domingo de Marchena.
La Junta de Andalucía ha informado este 7 de octubre de 2026 de la recuperación de una bula de Pío V, fechada el 5 de marzo de 1572, relacionada con Fernando Arias de Saavedra, VII señor de El Viso y IV conde de Castellar, y con la participación de este noble y de un grupo de hombres de El Viso en la batalla de Lepanto. El Archivo Histórico Provincial de Sevilla ha sometido el documento a estudios archivísticos, paleográficos, diplomáticos y de conservación y considera muy elevado el grado de certeza sobre su autenticidad.
La información oficial de la Junta señala además que la actuación de Fernando Arias de Saavedra en Lepanto estuvo en el origen de la concesión pontificia a la parroquia de Santa María del Alcor.
La casa de Castellar y el gobierno de Marchena
La relación entre los condes de Castellar y los Ponce de León de Marchena no fue una simple vecindad entre linajes. Está documentada en el Archivo Histórico de la Nobleza. El 11 de abril de 1534, Juan de Saavedra tomó posesión de los oficios, el castillo y la fortaleza de Marchena en calidad de tutor y gobernador de Luis Cristóbal Ponce de León, II duque de Arcos. Dos días antes había tomado posesión del castillo y fortaleza de la villa con la misma condición.
Los documentos se conservan en PARES bajo las signaturas OSUNA,C.170,D.70-71 y OSUNA,C.170,D.66-67. Es decir, la casa de Castellar llegó a ejercer funciones directas de gobierno sobre la persona y los bienes del duque de Arcos y sobre la propia fortaleza de Marchena.
Décadas después, otro miembro de la misma casa, Fernando Arias de Saavedra, combatiría en Lepanto. Un estudio sobre el archivo de los condes de Castellar identifica al IV conde como capitán de arcabuceros, veterano de Flandes y de la guerra contra los moriscos de Granada, y señala que combatió en Lepanto a bordo de la capitana de Luis de Requesens.
La recuperación de la bula conocida hoy añade ahora una prueba documental excepcional a esa trayectoria y confirma además la participación de hombres de El Viso junto a su señor en la campaña.
Los Ponce de León también aparecen en la armada de 1571
La documentación militar de la época sitúa asimismo a Manuel Ponce de León al frente de una compañía del Tercio de Lope de Figueroa. Una relación remitida desde Mesina al rey el 16 de septiembre de 1571 enumera las compañías embarcadas en las galeras españolas y coloca entre ellas la compañía de don Manuel, identificada por la historiografía como la de Manuel Ponce de León.
La conexión con Marchena está en el propio entramado de la Casa de Arcos. Luis Cristóbal Ponce de León era entonces II duque de Arcos y señor de Marchena, mientras los Saavedra de Castellar habían estado ligados décadas antes al gobierno de su casa.
El Rosario: la memoria religiosa de Lepanto en Marchena
La fecha añade otra capa a esta historia. La batalla de Lepanto se libró el 7 de octubre de 1571, día que terminó quedando unido en la tradición católica a la advocación del Rosario. Pío V impulsó esa asociación después de la victoria de la Santa Liga y la fiesta de Nuestra Señora del Rosario quedó fijada precisamente el 7 de octubre.
En Marchena, esa memoria adquirió una forma propia. Tal y como ya había publicado Marchena Secreta, la Cofradía del Santo Rosario se documenta en el convento dominico desde 1556 y en Santo Domingo existieron posteriormente distintas corporaciones rosarianas. Entre ellas aparece la denominada Congregación de la Batalla Naval, vinculada al recuerdo de Lepanto.
La devoción continúa formando parte central de la identidad local. Este mismo mes, Marchena ha recuperado la antigua Procesión de Tercia en torno a Nuestra Señora del Santísimo Rosario, enlazando de nuevo presente y memoria histórica.
Foto de archivo: Nuestra Señora del Santísimo Rosario de Marchena.
Cuatro siglos y medio después de Lepanto, la documentación permite contemplar una misma trama histórica desde varios puntos: la casa de Castellar, los Ponce de León de la Casa de Arcos, el gobierno señorial de Marchena, los militares presentes en la gran campaña mediterránea de 1571 y una devoción, la del Rosario, que terminó dejando una huella duradera en la vida religiosa marchenera.
Osuna celebrará este sábado el XXI Concurso de Pintura Rápida con más de 5.000 euros en premios
Osuna celebrará el sábado 10 de octubre el XXI Concurso de Pintura Rápida «Villa de Osuna», con inscripción gratuita y una dotación superior a 5.000 euros en premios.
Osuna volverá a convertir sus calles y plazas en un gran estudio al aire libre este sábado, 10 de octubre, con la celebración de la XXI edición del Concurso de Pintura Rápida “Villa de Osuna”. La cita está abierta a todas las personas interesadas y repartirá más de 5.000 euros en premios.
La inscripción es gratuita y puede formalizarse hasta las 13:00 horas del viernes, 9 de octubre, a través del correo culturaosuna@gmail.com, de forma presencial en la Casa de la Cultura, en calle Sevilla, 22, o mediante los teléfonos 955 212 604 y 954 815 851, extensión 141.
El sábado, los participantes deberán presentar sus lienzos en blanco para su sellado entre las 9:00 y las 10:30 horas en la Casa de la Cultura. Las bases establecen que el tamaño de las obras no podrá ser inferior a 45 por 45 centímetros.
Una vez finalizadas, las pinturas deberán entregarse entre las 15:00 y las 16:00 horas en la Plaza Mayor. Allí permanecerán expuestas al público desde las 17:00 hasta las 19:30 horas, convirtiendo el centro de Osuna en un escaparate de creación en directo.
El fallo del jurado y la entrega de premios están previstos para las 19:00 horas. El certamen concede 1.500 euros al primer premio, 1.000 al segundo, 700 al tercero, 500 al cuarto y 300 al quinto. A estas cantidades se suman diez menciones de 100 euros y un Premio Especial Escuela de Economía Social dotado con 500 euros.
Las bases completas pueden consultarse en la Casa de la Cultura de Osuna.
Fuente: Ayuntamiento de Osuna. Foto: archivo de Marchena Secreta.
Este viernes, «La verdadera historia de España», teatro de humor en el auditorio Pepe Marchena
Actualizada a 7 de octubre: Noche de Repálagos representa este viernes 9 «La verdadera historia de España» en el Auditorio Pepe Marchena. El sábado 10 llegará la ópera «Dido & Eneas».
Marchena entra esta semana en uno de los tramos centrales de su programación cultural de octubre en el Auditorio Pepe Marchena. Tras la cita infantil del pasado día 2, el Programa Cultural 107 de la Diputación de Sevilla continúa con teatro, ópera, danza y una última función teatral a final de mes.
La cita más inmediata será este viernes 9 de octubre, a las 20:30 horas, con La verdadera historia de España, de Noche de Repálagos.
Este viernes: Noche de Repálagos cuenta «La verdadera historia de España»
Noche de Repálagos es una compañía sevillana nacida en 2011, vinculada desde sus comienzos a una forma de hacer comedia basada en la sátira, los sketches y un humor deliberadamente irreverente. En La verdadera historia de España cinco intérpretes asumen numerosos personajes para recorrer, a toda velocidad y sin intención de dar una lección académica, varios siglos de historia española.
La obra parte de una premisa disparatada: la princesa Leonor, mientras se prepara para el trono, encarga a la propia compañía que le resuma la historia del país prescindiendo de los historiadores oficiales. A partir de ahí aparecen reyes, conquistas, conflictos y desastres históricos mediante escenas breves, cambios de personaje y referencias al presente. El recorrido arranca con los Reyes Católicos y llega hasta la actualidad.
Viernes 9 de octubre · 20:30 h · Auditorio Pepe Marchena · entrada libre.
El sábado 10: «Dido & Eneas»
La programación continuará apenas veinticuatro horas después. El sábado 10 de octubre, a las 20:30 horas, llegará Dido & Eneas, la célebre ópera de Henry Purcell, en la propuesta de Ottava Rima. El cambio de registro será completo: del humor histórico del viernes a una de las obras fundamentales del barroco inglés.
La agenda de octubre continúa
El viernes 16 será el turno de la danza con Éter, de La Imperdible, un montaje centrado en el movimiento y la creación visual.
El ciclo concluirá el viernes 30 de octubre con Dysphoria, de Histrión Teatro. Todas las citas anunciadas en Marchena comienzan a las 20:30 horas y tienen entrada libre.
El Circuito 107
El Programa Cultural 107 de la Diputación de Sevilla permite a los municipios incorporar a sus agendas espectáculos profesionales de teatro, música, danza, flamenco, circo y otras disciplinas. Esta semana el circuito despliega 36 actividades en 31 municipios de la provincia.
Foto: Auditorio Pepe Marchena.
Fuentes: Diputación de Sevilla, programación del Circuito 107; programación cultural del Ayuntamiento de Marchena; información de la compañía y programaciones teatrales de La verdadera historia de España.
Pepe Marchena vuelve al centro del flamenco: la Bienal revaloriza su legado antes del Año Pepe Marchena
La Bienal de Flamenco de Sevilla ha devuelto a Pepe Marchena al centro de la conversación flamenca. Críticos y artistas revisan hoy su libertad creativa y su papel en la Ópera Flamenca. El fenómeno será la antesala del Año Pepe Marchena, que comenzará en su pueblo natal el 4 de diciembre.
Durante décadas, el nombre de Pepe Marchena quedó atrapado en uno de los debates más estériles y persistentes de la historia del flamenco: el que enfrentó la idea de pureza con la libertad creativa, el cante considerado “jondo” con una etapa —la llamada Ópera Flamenca— que durante mucho tiempo fue contemplada por parte de la crítica con recelo. Pero la XXIV Bienal de Flamenco de Sevilla, que termina hoy, ha convertido ese cambio en una evidencia pública.
Pepe Marchena no ha aparecido en esta Bienal como una figura secundaria, decadente ni como una simple efeméride. Su nombre ha atravesado el discurso de la edición y ha llegado hasta los escenarios de la mano de artistas jóvenes que encuentran en aquel cantaor nacido en Marchena hace más de un siglo una herramienta para hablar del flamenco de hoy.
Cuando lo olvidado vuelve a ser moderno
El propio director de la Bienal, Luis Ybarra, dejó clara la mirada de esta edición al situar entre sus grandes referencias a La Niña de los Peines, Manuel Vallejo y Pepe Marchena. La Bienal ha querido regresar al momento en que el flamenco abandonó definitivamente los límites del café cantante, conquistó plazas de toros y grandes recintos y comenzó a convertirse en un espectáculo de masas.
La organización recuerda que en 1926 Marchena entraba de lleno en los circuitos de la Ópera Flamenca, en una época en la que convivían Antonio Chacón, Manuel Torre, Pastora Pavón, Manuel Vallejo, Pepe Pinto o Ramón Montoya. Un siglo después, la Bienal no ha querido copiar aquel tiempo, sino revisitarlo desde el presente. “Nada se calca, pero todo se revisita”, explica Ybarra para reivindicar la capacidad del flamenco para mirar hacia sus márgenes y recuperar figuras que durante años fueron leídas desde prejuicios estéticos posteriores.
Ese planteamiento quedó visible desde la apertura de la Bienal con El mundo por montera, la gran gala de la Maestranza concebida precisamente como evocación del momento en que el flamenco conquistó los grandes aforos. La crítica no fue unánime sobre el resultado del espectáculo, pero incluso las lecturas más escépticas reconocieron algo significativo: Pepe Marchena volvía a estar entre los nombres imprescindibles para contar aquella transformación.
“Poema de la libertad”: Marchena como creador contemporáneo
El punto culminante de esta recuperación llegó ayer 2 de octubre en el Teatro Central con el estreno absoluto de Poema de la libertad, de Sandra Carrasco y David de Arahal. La propia Bienal define a Pepe Marchena como “artista fundamental en la evolución del flamenco” y como referente de una manera libre y personal de entender este arte.
No se trató de reproducir un viejo repertorio como si estuviera encerrado en una vitrina. Carrasco y David de Arahal trabajaron sobre rondeñas, tarantas, guajiras, soleás, milongas, colombianas, fandangos o tangos para hacer dialogar aquel universo con el lenguaje musical contemporáneo. El programa incluía títulos comoRomance a Marchena, Los astros por qué se mueven, Donde la hermosura brilla, Quiéreme, Fandangos de palanca, Colombiana polifónica o Romance a Córdoba.
La idea de fondo resulta especialmente reveladora: Marchena ya no interesa sólo como personaje histórico. Interesa como ejemplo de libertad artística.
La crítica destaca que no se trata de un homenaje arqueológico a Pepe Marchena, sino de una lectura contemporánea de su legado, construida desde la investigación, la libertad creativa. El proyecto, además, no nace de cero, Poema de la libertad tiene un precedente directo en Recordando a Marchena, el trabajo con el que Sandra Carrasco y David de Arahal comenzaron a profundizar en el repertorio y la estética del cantaor marchenero.
Aquel proyecto sirvió como laboratorio artístico y como punto de encuentro entre ambos intérpretes, que fueron investigando grabaciones, estilos y formas de cantar vinculadas a Pepe Marchena.
Rocío Márquez ya abrió una puerta hace doce años
La actual reivindicación no nace de la nada. En 2014 Rocío Márquez presentó en la Bienal su proyecto El Niño, construido alrededor de la figura de Pepe Marchena. Entonces explicó a El País que lo que más le fascinaba de él era precisamente que no parecía preguntarse continuamente dónde terminaba el flamenco y dónde comenzaba otra cosa. Su profundo conocimiento de la tradición, decía Márquez, era lo que le permitía actuar con enorme libertad.
La transformación resulta significativa porque una parte de la historiografía flamenca había simplificado durante años la Ópera Flamenca como una etapa marcada por el espectáculo, el fandango y los grandes públicos, frente a una supuesta autenticidad anterior o posterior. La Bienal de 2026 está contribuyendo a desmontar esa lectura demasiado lineal.
De cantaor discutido a figura necesaria para explicar el siglo XX
Pepe Marchena fue una estrella popular cuando el concepto moderno de estrella apenas existía en España. Cantó para públicos inmensos, grabó discos, hizo cine, creó repertorio, desarrolló formas personales de interpretación y convirtió su propio nombre artístico —el nombre de su pueblo— en una marca reconocible en toda España.
Y precisamente aquello que durante décadas fue utilizado para cuestionarlo —su éxito popular, su elegancia escénica, el gusto por el melisma, su capacidad para mezclar repertorios o su voluntad de crear espectáculo— es hoy lo que permite releerlo como un artista extraordinariamente moderno.
La crítica vuelve a hablar de Marchena
El estreno de Sandra Carrasco y David de Arahal ha reforzado esa tendencia. Ambos venían trabajando desde 2024 en un proyecto de investigación y creación en torno a los cantes marcheneros. Ahora esa búsqueda ha llegado a uno de los principales escenarios de la Bienal y lo ha hecho bajo un título que resume casi toda una declaración estética: Poema de la libertad.
La web oficial de la Bienal sitúa a Pepe Marchena entre “los artistas más influyentes y renovadores de la historia del flamenco”. Son expresiones difíciles de imaginar en determinados discursos flamencológicos de hace algunas décadas.
El foco regresa ahora a Marchena
Pero todo lo sucedido en Sevilla tiene para Marchena un significado añadido. Esta recuperación crítica y artística es sólo la antesala del Año Pepe Marchena, que comenzará oficialmente en su pueblo natal coincidiendo con la fecha de su muerte, el 4 de diciembre de 2026.
Marchena prepara numerosas actividades alrededor de la figura del cantaor durante esta conmemoración. El Ayuntamiento y la Peña Flamenca vienen trabajando en iniciativas vinculadas al artista y al flamenco, y el futuro Museo de Marchena reservará además un espacio a Pepe Marchena con fondos y materiales relacionados con su trayectoria y su memoria.
La Fiesta de la Guitarra de este verano ya fue presentada precisamente como una antesala de este ciclo conmemorativo.
Pepe Marchena es la memoria sonora de una generación
Lo más interesante para Marchena es que José Tejada es para nosotros memoria sonora de toda una generación, y resumen del folclore popular de su tiempo y de su pueblo, porque la persona no se entiende sin la cultura madre de su raíz. Pepe Marchena no se entiende sin Montepalacio, donde estuvo guardando cochinos, sin la Plaza Vieja y el Cine Planelles, donde venía a cantar y celebrar sus éxitos y sin el Arco de la Rosa, donde trabajó de niño. No se entiende sin el club Pepe Marchena, donde estuvo su capilla ardiente. Pero sobre todo, no se entiende sin el folclore popular marchenero, desde las saetas a los campanilleros, desde el fandango a nuestras raíces moriscas.
Un artista que regresa a casa cincuenta años después
Hay algo profundamente marchenero en esta historia. Pepe Marchena pasó buena parte de su vida llevando el nombre de su pueblo por teatros, plazas de toros, discos y películas. Medio siglo después de su muerte, son otros quienes vuelven a pronunciar ese nombre desde algunos de los escenarios más importantes del flamenco.
La Bienal ha demostrado que Marchena sigue siendo capaz de provocar preguntas. Sobre la pureza y la heterodoxia. Sobre la tradición y la innovación. Sobre quién decide qué parte del pasado merece convertirse en canon y qué parte queda relegada. Quizá por eso su regreso resulte tan actual.
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