Connect with us
Banner

Historia

La Biblia protestante que tradujeron dos frailes católicos huídos de Sevilla

Published

on

La «Biblia del Oso» o Reina Valera es la primera traducción completa de la Biblia al español realizada por el fraile Casiodoro de Reina y mejora por Cipriano valera los dos extremeños y frailes Jerónimos de Sevilla huidos de España para publicar su obra en 1569. Dada su naturaleza protestante, su posesión en la España católica de esa época era arriesgada y potencialmente peligrosa.
A lo largo de la historia de la iglesia surgieron varios movimientos para recuperar la pureza del mensaje original de Cristo y en defensa de la idea de que el hombre puede comunicarse con Dios por si mismo y con la sola ayuda de la biblia buscando recuperar la pobreza y humildad de la iglesia frente a lo que consideran corrupción y exceso de la iglesia oficial de Roma. Lo primero que hicieron los protestantes fue traducir la biblia a los idiomas de cada pais para que la gente pudiera saber qué decía. La primera biblia en español se tradujo en Sevilla por Reina.
La Biblia Reina Valera no incluye los libros deuterocanónicos, que son aceptados en la Biblia Católica. Estos libros adicionales en la Biblia Católica son Tobías, Judit, Sabiduría, Eclesiástico, Baruc, 1 y 2 Macabeos, y partes de Ester y Daniel.
Interpretación y notas: Las ediciones católicas a menudo incluyen notas y comentarios que reflejan la interpretación de la Iglesia Católica, mientras que las ediciones protestantes como la Reina Valera tienden a ser más literales y menos interpretativas en sus notas.

 Sevilla, como importante puerto comercial, estaba expuesta a las ideas reformistas que se estaban propagando en Europa durante el siglo XVI. Estas ideas llegaron a través de libros y viajeros que transitaban por la ciudad.

La conexión entre los judíos, los conversos y los protestantes a través de la Orden Jerónima en Sevilla se debió a una combinación de factores, incluyendo la presencia de conversos interesados en las ideas reformistas, la diseminación de las ideas reformistas en la ciudad y la persecución religiosa que impulsó a algunos a explorar nuevas creencias religiosas. Esta conexión histórica es un ejemplo de cómo los contextos locales y las interacciones entre diferentes grupos pueden influir en el desarrollo de movimientos religiosos y teológicos.

 Muchos conversos judíos y sus descendientes, enfrentaron persecución y sospechas de mantener prácticas judías en secreto. Algunos de estos conversos se sintieron atraídos por las ideas protestantes, que promovían un retorno a las Escrituras y una crítica a ciertas prácticas de la Iglesia Católica.

Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera, ambos inicialmente monjes jerónimos en Sevilla salieron del país y redactaron la primera biblia protestante llamada la Reina Valera huyeron de España y se convirtieron al protestantismo buscando libertad religiosa y debido a su alineación con los principios de la Reforma Protestante, lo cual los llevó a realizar su importante trabajo de traducción de la Biblia al español.
El grupo de protestantes en Sevilla, incluye figuras como Julian Hernández y Juan Ponce de León, fue significativo en el temprano movimiento de la Reforma en España. Sin embargo, este grupo enfrentó una severa persecución por parte de la Inquisición, lo que eventualmente llevó a la disolución y la supresión del protestantismo en la región.
Por su ocupación, Julián Hernández, Julianillo, se relacionó casi con todos los círculos heterodoxos de Sevilla, a los que proporcionaba libros que después fueron catalogados por la Inquisición como heréticos que fueron almacenados en el monasterio de San Isidoro del Campo. Fue sometido a tortura y dio los nombres de todos los implicados que fueron igualmente eliminados.
La Inquisición investigó a Juan Ponce de León por su amistad con Julián Hernández, Julianillo que en 1550 y 1555 viajó y trajo a Sevilla libros de París, Escocia, Frankfurt, Amberes y Ginebra, donde conoció a sevillanos exiliados por ser protestantes.
Fue detenido el 7 de octubre de 1557 en Adamuz junto a Julianillo cuando trataba de huir. Juan Ponce de León asistía a menudo a las reuniones que un grupo de partidarios de la reforma mantenía en Sevilla e introdujo libros luteranos europeos en Sevilla. (En Marchena, Juan Luis Ravé descubrió un libro de himnos luterano adornado con banderas republicanas  en la biblioteca del convento San Agustín).
Julianillo (Julian Hernández) fue un mensajero y distribuidor de literatura protestante. Su papel más notable fue el contrabando y la distribución de textos reformistas y Biblias traducidas al español a Sevilla y otras partes de España. Estos textos incluían escritos de Lutero y otros reformadores. Su trabajo fue crucial para difundir las ideas de la Reforma en España, donde la Inquisición estaba activamente suprimiendo tales materiales.
Juan Ponce de León, primo del Señor de Marchena, fue condenado a muerte por la Inquisición por defender las ideas de Lutero en 1559.
En un  auto de fe celebrado el 24 de septiembre de 1559 que terminaría con sus huesos en la hoguera poco después, afirmó que no existía el purgatorio, que los inquisidores eran representantes del anticristo, que no creía en la autoridad del Papa ni en la utilidad de la confesión.
Juan Ponce de León fue un miembro importante de la comunidad protestante en Sevilla relacionado con con el Monasterio de San Isidoro del Campo, un centro de actividad reformista en la región. Ponce de León fue uno de los muchos que fueron arrestados y perseguidos por la Inquisición debido a sus creencias y actividades protestantes.
Su primo el Duque de Arcos y su hermano el Conde de Bailén lo visitaron en la cárcel para convencerlo de que renunciara a sus «errores», mientras la duquesa de Béjar también pariente pedía que se ejecutara al reo cuanto antes para evitar el escándalo familiar. Dos de sus hermanas, Ana y Guiomar tuvieron que declarar y la segunda tuvo que adjurar públicamente de sus creencias en auto de fe del 11 de julio 1563.
Nacido en Sevilla a principios del XVI su familia había conseguido algunas posesiones en Bailén, donadas tras casi un siglo de pleitos iniciados por Manuel Ponce de León que defendía su derecho a heredar parte del linaje frente a Rodrigo Ponce de León Señor de Marchena.  Juan Ponce de León era el segundo hermano del Conde de Bailén y no tenía derecho a herencia.
La Biblia Reina Valera, siendo una traducción protestante, no incluye los libros deuterocanónicos que sí están en la Biblia Católica Romana. Además, su traducción y notas tienden a reflejar una perspectiva protestante, centrada en la interpretación literal de los textos y la autoridad de la Biblia por sobre la tradición eclesiástica.
En el siglo XVI, España era un ferviente bastión del catolicismo, y la Inquisición española perseguía activamente a los herejes, incluyendo a los protestantes y a aquellos que simpatizaban con la Reforma Protestante.
Casiodoro de Reina, fue el fraile Jerónimo que escribió la primera Biblia protestante en español. Nació alrededor de 1520, posiblemente en Montemolín, un pueblo en la provincia de Badajoz, Extremadura, España.  Ingresó en el Monasterio de San Isidoro del Campo, cerca de Sevilla, que en ese tiempo era un centro de estudios humanísticos y de cierta simpatía por las ideas de la Reforma. Allí se convirtió en un monje jerónimo.
Durante su estancia en el monasterio, Reina se interesó por las ideas de la Reforma Protestante, que estaban empezando a llegar a España. Esto se debió en parte a la circulación de textos protestantes y a la influencia de eruditos y reformadores que promovían un retorno a las Escrituras y una crítica a ciertas prácticas de la Iglesia Católica.
 Alrededor de 1557, debido a la persecución de la Inquisición contra los simpatizantes de la Reforma, Reina huyó de España. Buscaba un lugar donde pudiera practicar su fe libremente y continuar sus estudios y traducciones.
 Casiodoro de Reina pasó varios años en el exilio en diferentes ciudades europeas, incluyendo Estrasburgo, Londres y finalmente Basilea, Suiza. Allí completó su traducción de la Biblia, conocida como la «Biblia del Oso», publicada en 1569. Esta traducción fue realizada directamente de textos en hebreo, arameo y griego, y fue una de las primeras Biblias protestantes en español.
Después de completar su traducción de la Biblia, Casiodoro de Reina continuó con su ministerio protestante. Aunque enfrentó acusaciones y desafíos, incluyendo sospechas de herejía incluso dentro de comunidades protestantes, continuó siendo una figura importante en el protestantismo hispanohablante. Se desconoce la fecha exacta de su fallecimiento, pero se cree que murió alrededor de 1594.
Cipriano de Valera nació alrededor de 1532, posiblemente en Fregenal de la Sierra, en la provincia de Badajoz, Extremadura, España y fue monje en el Monasterio de San Isidoro del Campo, cerca de Sevilla. Al igual que Reina, Valera se interesó por las ideas de la Reforma Protestante mientras estaba en el monasterio. La exposición a textos reformistas y las enseñanzas protestantes influyeron en su conversión.
Valera huyó de España debido a la persecución de la Inquisición hacia los simpatizantes de la Reforma Protestante. Se estableció en Inglaterra, donde continuó sus estudios y su trabajo religioso.
Tanto Reina como Valera se convirtieron al protestantismo debido a su disconformidad con ciertas prácticas y doctrinas de la Iglesia Católica y su atracción por las enseñanzas de la Reforma, que enfatizaban la justificación por la fe y la autoridad de las Escrituras.

Advertisement
Click to comment

You must be logged in to post a comment Login

Leave a Reply

Historia

Bandoleros en Marchena: de los caminos de la Sierra Sur al caso de Laureano Conejero

Published

on

La historia del bandolerismo en Marchena aparece vinculada a caminos, cortijos, estaciones de tren, fugas, juicios y persecuciones por la campiña sevillana. El reportaje gráfico fotografiado recoge varios episodios que sitúan a la localidad dentro de una geografía del delito que, entre el siglo XIX y los primeros años del XX, conectaba Marchena con Casariche, Estepa, Utrera, Arahal, La Puebla, Pedrera y Jerez.

Uno de los episodios más destacados es el juicio celebrado en Marchena contra Juan Cano y su familia, relacionados en el texto con el amparo a bandoleros. Según el reportaje, Juan Cano, alcalde de Casariche y vinculado al Partido Progresista, fue acusado de dar cobijo a bandoleros y de convertir ese entorno en una red de secuestros que pedía rescates y operaba por media Andalucía.

El proceso se celebró en Marchena porque, según se explica, Juan Cano era una persona muy relacionada en la Sierra Sur, con contactos entre jueces, autoridades, familias nobles y conocidos bandoleros de la comarca. Por ello, el texto señala que se consideró más seguro que el juicio tuviera lugar en Marchena.

La acusación particular fue ejercida por Antonio Álvarez Chocano, empresario agrícola, abogado y periodista afincado en Estepa. En el juicio, que según el reportaje se conserva íntegro, Álvarez sostuvo que buena parte de los raptos y asesinatos se verificaban en el campo de Casariche o en sus inmediaciones, que los planes salían de Casariche y que los delitos se consumaban a mayor o menor distancia de dicho pueblo.

El reportaje cita entre los bandoleros relacionados con ese entorno a figuras como Caparrata, el Chato Talavera, José María el Tempranillo, Pedro el de Utrera y otros nombres vinculados a Casariche y su área de influencia. También se señala que el juicio de Marchena constaba de 1.200 folios y que Juan Cano fue condenado a doce años de cárcel.

La doble página sitúa el fenómeno en una cronología más amplia. En 1814 se recoge el asalto de los Siete Niños de Écija a un grupo de carreteros en Marchena, el 20 de agosto, en La Tinajuela. En 1842, diez bandidos a caballo hacían incursiones en Marchena. En 1853 aparece el juicio contra los Cano en Marchena, con varios miembros de una familia condenados a cárcel. En 1883, tres hombres robaron y ataron a los empleados de la estación de Ojuelos. En 1906, la Guardia Civil avisó de que había visto a Pernales cerca de Palomate. Y en 1908 se sitúa el caso del bandolero marchenero Laureano Conejero.

Laureano Conejero ocupa la parte central del segundo reportaje. Según el texto, en 1908 el bandolero marchenero, acompañado por Juan Martínez Barragán, conocido como “el Cojo de Bailén”, y Juan Gómez Rivera, “el Herrero de Utrera”, eran tres presos conducidos en tren hasta Jerez cuando huyeron del convoy. En la fuga murieron dos guardias civiles: Antonio Rodríguez Márquez y Jerónimo Ramírez Morón.

El reportaje explica que los presos aprovecharon que les habían cambiado los grilletes de las manos a los pies para comer. En ese momento arrebataron a uno de los guardias civiles su machete. Tras neutralizar a los agentes, se hicieron con sus armas y saltaron del tren en marcha. La gravedad de las heridas provocó la muerte de un agente en Jerez el mismo día y del otro cuatro días después.

A partir de entonces comenzó una persecución policial por la campiña sevillana que se prolongó durante semanas y terminó con los presos nuevamente en la cárcel. El texto recoge que fueron detenidos los padres de Conejero, según publicó El Pueblo el 28 de octubre. También señala que uno de sus compañeros, “el Herrero”, natural de Utrera, estaba siendo perseguido por un robo en Marchena.

El reportaje indica que ambos fueron localizados el 27 de octubre en una finca de Utrera y que, tras un encuentro con la Guardia Civil, huyeron hacia Marchena. Poco después fueron vistos en otro punto del recorrido, mientras la Guardia Civil localizaba una carta dirigida a Conejero en un cortijo de Jerez.

La carta, reproducida parcialmente en el texto, estaba escrita en tono familiar. En ella se le decía: “Querido hijo: me alegraré estés bueno; nosotros, buenos. Laureano, no haberte escrito, ha sido porque dijeron a mamá que tú no estabas ya en Sevilla; de modo, que cuando leas ésta, de seguida escribas, para mandarte lo que dijiste a papá. Recuerdos de tu hermano, besos de tus sobrinos y padres”.

El periódico El País también aparece citado en el reportaje mediante una reproducción de prensa titulada “Los matadores de los guardias”. Según el texto, la Guardia Civil encontró pertenencias de los fugitivos en un pinar a tres kilómetros de La Puebla y poco después fueron vistos entre Marchena y Arahal, de lo que se dedujo que iban a pie y cansados por el acoso policial.

Diez días después de la huida del tren, “el Cojo de Bailén” y Laureano Conejero fueron apresados en Pedrera por dos guardias jurados, Isidoro Fernández y José Verger, en la Villa del Carnero, una finca de la localidad. Fueron llevados ante el alcalde Macedonio Luna, quien ordenó la conducción de los fugitivos.

Desde Pedrera fueron trasladados en tren hasta Sevilla, custodiados por tres parejas de la Guardia Civil. El reportaje añade que las estaciones de salida, llegada o paso del tren estaban ocupadas por la Benemérita y por una multitud de curiosos.

Uno de los momentos más significativos del relato se produce al pasar por Marchena, localidad natal de Laureano Conejero. Según el texto, un guardia le indicó la población donde llegaban y él respondió: “¿Y qué me importa ya ese pueblo?, ya no tengo que pensar dónde nací, sino dónde me van a matar, que será pronto”.

El reportaje cierra el perfil de Conejero con una referencia familiar. Según el texto, en 1884 un tío suyo, hermano de su padre, asesinó y robó en el campo a un hombre apellidado Baeza, por lo que fue condenado a muerte y ejecutado en la Plaza del Ayuntamiento de Marchena. El Consejo de Guerra lo condenó a ser ejecutado el 3 de febrero por garrote vil.

La historia de los bandoleros en Marchena queda así presentada como una memoria áspera, hecha de caminos rurales, trenes vigilados, cortijos, persecuciones y nombres que pasaron de la crónica judicial a la memoria popular. No se trata solo de leyenda: en los datos recogidos por el reportaje aparecen fechas, procesos, condenas, fugas y muertes que muestran hasta qué punto Marchena formó parte de aquella geografía andaluza del bandolerismo.

Continue Reading

Historia

Cuando los Reyes Católicos crearon la figura del putero mayor del Reino

Published

on

 En 1470 los Reyes Católicos contaban con la figura del Putero Mayor del Reino, hombres de confianza nombrados para regular el negocio en las ciudades, ordenaron que todas las trabajadoras sexuales ejercieran en las mancebías bajo pena de cien azotes y la confiscación de la casa donde hubieren ejercido.
Foto: «Prostituta y celestina de la calle de la Sopa». Hoy calle de Goyoneta. De Enrique Meléndez de la Fuente. Año 1920
Desde finales de la Edad Media, la prostitución fue considerada como un oficio remunerado y, por varios siglos, será controlada, institucionalizada, regulada y reglamentada por los monarcas cristianos y por los poderes de la sociedad bajomedieval, tanto hispanos como de la Europa occidental, con el apoyo imprescindible de la doctrina cristiana. La prostitución estaba considerada un servicio público, un mal necesario para preservar la paz social a la vez que se salvaguardaban los patrimonios familiares, tolerancia que conllevaba grandes beneficios económicos a través de impuestos.
 Por la Real Pragmática del 10 de Febrero de 1623, Felipe IV prohibió formalmente las mancebías, burdeles públicos, en todo el Reino de Castilla, lo que no supuso el fin de la prostitución, que continuó existiendo toda la Edad Moderna como una actividad ilegal, hasta nuestros días.
La prostitución estaba muy extendida en las grandes ciudades y pueblos. Marchena era la tercera ciudad más poblada de la actual provincia hispalense tras Ecija y Carmona con 9.738 habitantes en 1534. Tan frecuente era la prostitución que las autoridades optaron por concentrarla en edificios públicos y cobrar también por ésta actividad. 
 El «padre de la mancebía» o «padre putas»  era el encargado de hacer que las ordenanzas municipales sobre prostitución se cumplieran, proporcionarles comida, cobijo y leña en invierno, vigilar que las visitase un cirujano antes de empezar a ejercer,  velar porque las mujeres no trabajaran en el exterior en días festivos religiosos, que los clientes no fueran ni judíos, ni moros, ni casados, que no hubiera dentro mesones ni tabernas y se prohibía el juego.
La mancebía o prostíbulo de Marchena aparece en el listado de posesiones de los Ponce de León a inicios del Siglo XVI en la investigación  La Hacienda de las casas de Medina Sidonia y Arcos en la Andalucía del siglo XV de Emma Solano Ruiz.
Las casa pública de la Mancebía de Marchena -cuya ubicación desconocemos, era propiedad de los Ponce de León que también cobraban rentas por el ejercicio de la prostitución. Además los duques cobraban por la mayoría de las transacciones comerciales y actividades económicas que realizaban los marcheneros de la época, incluso por pasar por las puertas de la muralla (portazgo).
En 1623, ante la relajación de las costumbres y para atajar ese mal, Felipe IV  ordenó cerrar las mancebías de las ciudades.
En 1572 el duque de Arcos otorga la mitad de las rentas de la casa pública de las mujeres de la villa de Marchena para pagar un colegio de estudiantes pobres en Córdoba fundado por el doctor Pedro López Alba.
Además pide a los superiores de los jesuitas, dominicos y franciscanos que se encarguen de elegir para dicha plaza al estudiante con más cualidades.
Las constituciones del colegio de San Jerónimo de Jesuitas de Marchena, hoy edificio municipal de asuntos sociales, fueron redactadas a imagen y semejanza de las del colegio de la Asunción de Córdoba, fundado por Pedro López Alba médico de Carlos V, que contaba con el apoyo de los Jesuitas.    
Además de la mancebía los Señores de Marchena tenían quince casas repartidas por el pueblo sin contar su palacio, como las caballerizas, la Aduana (plaza de Las Fuentes), la Casa de los Esclavos (del Duque) y de los Pajes, y la Cilla para guardar el trigo en la calle del mismo nombre. 
Otro pueblo de los duques, Arcos, tenía  instalada la casa de mancebías o prostíbulo público, cuyas mujeres eran pagadas en parte por el propio Ayuntamiento, en la calle Callejas. En Osuna la mancebía ocupó el solar del Pósito hasta el año 1608, cuando es trasladado hasta las afueras de la villa. 

Continue Reading

Cultura

Marchena es uno de los pocos municipios españoles que dan título, a través de su gentilicio, a una zarzuela

Published

on

Marchena es uno de los pocos municipios españoles que dan título, a través de su gentilicio, a una zarzuela completa: La marchenera, de Federico Moreno Torroba.

El caso de Marchena es importante porque La marchenera no es una pieza menor suelta, sino una zarzuela en tres actos, con música de Federico Moreno Torroba, estrenada en el Teatro de la Zarzuela de Madrid el 7 de abril de 1928. Además, el propio Teatro de la Zarzuela señala que la obra desarrolla una atmósfera costumbrista en una “Marchena idealizada, en la provincia de Sevilla”.

«La Marchenera» es una zarzuela creada por Federico Moreno Torroba músico madrileño que desde 1928 lleva el nombre de Marchena por toda España y el mundo. Su pieza más famosa es La Petenera interpretada por los más grandes tenores y sopranos. La cantaora flamenca Sara Salado participó en la zarzuela que da vida a Paloma La Marchenera en el teatro de la Zarzuela de Madrid en 2015.

LIBRETO DE LA MARCHENERA
La Marchenera no se basa en hechos reales, pero está ambientada en una venta a las afueras de Marchena, concretamente en la zona de La Ventilla en 1842, época de los bandoleros. En su segunda parte se ambienta en la feria de Mairena.
la_marchenera_20160212232126
Si Carmen había sido un éxito mundial, el libretista de Torroba, Fernando Luque, imaginó que Paloma, La Marchenera, era una mujer  cantaora, valiente y rebelde, hija de un cantaor flamenco, cuyo amor se disputan un comerciante rico y un conde.  Ahijada de la Jeroma, la dueña de la venta, Paloma tenía esa valentía que enamora a los hombres que desean dominarla, siendo finalmente dominados por ella.  Cárdenas el mayoral del conde pone el elemento político al formar parte de una partida  de bandoleros que lucha a favor del alzamiento republicano en Sevilla.
Pastitura La Marchenera
Todos los elementos que aparecen en La Marchenera, bandoleros, republicanos, flamencos y gitanos, existieron en realidad en Marchena en la época en la que está ambientada la zarzuela.
El tren, la luz eléctrica y la revolución llegan a Marchena en 1868 y en el 69 el cura Pedregal toma el Palacio Ducal ondeando la bandera republicana por vez primera ayudado por un ex comandante de la Guardia Civil llamado Antonio Navarrete lider de revueltas campesinas. (La Iberia  de 9 de octubre de 1869) . La Gilica, primera cantaora flamenca  de la que se tiene constancia escrita en Marchena, fue María del Carmen de los Reyes Torres, nació en  la calle Quemada en 1866 y bautizada en San Miguel creó dos estilos de Soleá y se casó en Marchena con Juan Jiménez, tío de Melchor de Marchena.
la_marchenera
Los Conejero, se dedicaron al bandolerismo mas los muchos que venían de la Sierra de Estepa como el Pernales, el Vivillo, o los siete niños de Ecija.
Somerset Maugham escritor americano viajó a caballo de Sevilla a Écija, Marchena y Mairena en 1897, tierra «famosa por los bandoleros y forajidos», escribió donde hace más de 30 años que los hombres de negocios que viajaban en mulas «podían fácilmente sufrir un secuestro hasta que a sus amigos les pidieran un rescate donde las orejas y los dedos eran enviados como prueba». Para luchar contra el bandolerismo nació la Guardia Civil hace 175 años en 1844.
Resultado de imagen de Teatro de la zarzuela la marchenera de moreno Torroba sara salado
Según Maugham la Guardia Civil a menudo disparaba por la espalda a los bandoleros capturados, camino de juicio en Madrid, con la excusa o con la evidencia de que trataban de huir, sabiendo que en la capital, a cambio de dinero, probaban su inocencia y volvían de nuevo al sur.
Imagen relacionada

Laureano Conejero a la derecha, un bandolero de Marchena

El juzgado de Marchena condenó en 1853 a doce años de cárcel a Juan Cano, a petición de la acusación particular ejercida por Antonio Alvarez Chocano, periodista y empresario estepeño, que sabía que en Estepa los hermanos Cano, comprarían al juez. Juan Cano, Alcalde de Casariche amparaba a los bandoleros de Estepa como Pernales y Juan Caballero en los cortijos de su familia y en el propio Ayuntamiento.
Los siete niños de Écija asaltaron un grupo de carretas en Marchena el 20 de agosto de 1814 en la finca La Tinajuela.
En 1908 el bandolero marchenero Laureano Conejero, y otro dos bandidos mataron dos guardias civiles que lo llevaban preso en un tren. Durante diez días huyeron a pié de Jerez a Estepa, pasando por Marchena. 10 día después fueron apresados en Pedrera.
En 1884 un tío suyo hermano de su padre, Antonio Conejero, fue ejecutado en la Plaza Ducal, tras asesinar y robar en el campo a un vecino de apellido Baeza. El consejo de guerra lo condenó el 3 de febrero a morir por garrote vil.
Resultado de imagen de Somerset Maugham

Somerseth Maugham, escritor americano que vino a Marchena buscando bandoleros

Buscando noticias sobre bandoleros Somerseth Maugham recorrió a caballo las seis leguas de Ecija a Marchena. Al llegar a Marchena en Marzo de 1897 llovía y mucho. Le dieron refugio en los cortijos y durmió en las posadas de la calle Mesones muy cerca de la ventilla.
En 1906 el estepeño José Camargo El Vivillo, ex picador de toros, mandó un anónimo amenazando al ganadero local José Ternero reclamándole mil pesetas a cambio de que le dejaran en paz el ganado. Sus ocho hombres fueron vistos en el apeadero de Ojuelos en 1906 según El Imparcial de 17 de junio.

Continue Reading

Historia

La Plaza Ducal, escenario de ejecuciones públicas hasta finales del XIX

Published

on

La Plaza Ducal era el lugar donde sucedían todos los hechos importantes en la Marchena histórica, también las ejecuciones públicas. Allí se ajustició a Francisco López Conejero el 20 de agosto de 1880.
Desde los autos de pasión de Jesús y Soledad en Semana Santa, hasta el paso de las precesiones del Corpus, las fiestas de toros, en feria, y otros espectáculos públicos entre los que estaban las ejecuciones públicas y las ceremonias de nombramiento de Alcalde. Todo sucedía en la Plaza Ducal.
En ella estaban los edificios más importantes de Marchena,  la Casa Ducal representada con el edificio del Palacio que tuvo su fachada principal hacia la plaza, el eclesiástico (convento Capuchino), y el civil (antiguo Ayuntamiento).
psa ducal 2
Por extraño que parezca desde el Antiguo Régimen numeroso público acudía a contemplar las ejecuciones públicas incluso se trataba de hacerlas más cruentas para que el reo sufriera más, hasta la llegada de la Ilustración donde la razón se impuso y las ejecuciones se hicieron rápidas y eficaces con el garrote, tal y como nos informa Oliver Tovar en su libro Delincuencia, Guardia, Presidio y Condena. Inlcuso existía la costumbre de llevar puestos de comida o bebida a las ejecuciones hasta que fueron prohibidos en 1874.
Uno de últimos reos ajusticiados en la Plaza Ducal del que tenemos noticia fue   Francisco Lopez Conejero, ejecutado a las ocho y cuarto de la mañana del  20 de agosto de 1880, según El Fígaro de ese día. Francisco López Conejero había matado a un vecino suyo, apellidado Baeza en una zona rural de Marchena y había sido condenado a muerte por la Audiencia Provincial de Sevilla.
Francisco López Conejero era tío paterno del que luego fue el último bandolero de Marchena, Laureano Conejero, condenado a muerte por matar a dos Guardias Civiles junto a otros dos delincuentes, apresado en Pedrera y ajusticiado en Sevilla en 1908.
El día antes de su muerte el reo era puesto en capilla. La expresión “estar en capilla” se aplica al reo en la noche que precede a su ejecución. Proviene de una tradición de la antigua Universidad de Salamanca, en la que los doctorandos, el día antes de defender su tesis ante el tribunal, debían encerrarse durante un día entero en la capilla para pedir la iluminación al Espíritu Santo. Allí debían prepararse en completa soledad, pues incluso la comida les era pasada por un pequeño ventanuco.
La cárcel de Marchena, un edificio construido alrededor de 1600 por los Duques y reformado en el XVIII por el arquitecto Nicolás Carretero  tenía su propia capilla, donde se conservaba un lienzo de gran formato, representando a Jesús muerto en el Sepulcro sostenido por dos ángeles que hoy puede verse en el despacho de la Alcaldía de Marchena.
Esta capilla también era famosa por que tenía una ventana que aún hoy se conserva en la Plaza del Cárcel, por donde los presos le cantaban saetas a la Virgen de la Soledad el Sábado Santo.
La Soledad pasando frente a la antigua cárcel de Marchena.
En sus últimas horas en el mundo de los vivos el preso era conducido desde la cárcel a la Plaza Ducal por la calle que hoy lleva el nombre de Pasión y justo frente a la calle de la Amargura por donde la Virgen de las Lágrimas entra al mandato el Viernes Santo.
"Garrote".
A partir de 1900 las ejecuciones públicas desaparecieron y pasaron a hacerse en el interior de las prisiones usándose como sistema el del garrote.  Había tres tipos de garrote un garrote ordinario para los delitos comunes, garrote vil para los delitos infamantes y un garrote especial para los hidalgos, que se diferenciaban en la forma de llegar con las caballerías más o menos adornadas.
Imagen de portada:  Ejecución pública, mediante el garrote vil.  Jerez de la Frontera, Cádiz,año febrero de 1892. Plaza de Belén. Fuente: Los Verdugos españoles, de Daniel Sueiro.

Continue Reading

Historia

El palacio -y principal monumento histórico- que Marchena perdió

Published

on

José Antonio Suárez López · Marchena Secreta


Fotografía histórica · c. 1900
El vergel del Parque hacia 1900: el ciprés, las palmeras y la fuente circular sobreviven al palacio que los plantó. Al fondo, Santa María de la Mota.

En 1658, mientras gobernaba Nápoles como virrey, don Rodrigo Ponce de León era dueño de uno de los palacios más ricos de Andalucía. No estaba en Sevilla ni en Madrid: estaba en Marchena, dentro de un recinto amurallado que guardaba jardines, huertos, dos conventos, una iglesia, caballerizas y un laberinto de salas vestidas de tapices flamencos. Hoy de todo aquello quedan muros, fotografías, un plano y —sobre todo— papeles: los inventarios que se levantaron a la muerte del duque tasaron el palacio objeto por objeto, con precios en reales, nombres de tasadores y hasta los nombres de los esclavos que servían en las cuadras.

Esos papeles, estudiados por Juan Francisco Torres Cubero en Nobleza y ostentación. El Palacio Ducal de Marchena en 1658, son la llave de esta serie. Con ellos, con el plano de evolución del recinto, con la portada que hoy vive en el Real Alcázar de Sevilla y con la ayuda de herramientas digitales, hemos vuelto a levantar el palacio. Lo que sigue es un paseo. Y una advertencia que repetiremos: aquí se distingue siempre, con etiquetas a la vista, lo documentado de lo reconstruido.

Un recinto, no un edificio

Geometría según el plano de evolución ss. XVI–XVIII

Lo primero que hay que desaprender es la palabra «palacio». Lo que los Ponce de León tenían en Marchena era una ciudadela: la antigua alcazaba, cerrada por su muralla, convertida en un mundo propio. Pulse sobre cada zona del plano para ir a su capítulo.

La portada que emigró a Sevilla

Documentado

Empezar por la puerta tiene truco: para verla hay que ir al Real Alcázar de Sevilla. La gran portada gótica del palacio fue desmontada piedra a piedra a comienzos del siglo XX y hoy se llama, con justicia melancólica, «Puerta de Marchena». Es la referencia material más fiable que existe para reconstruir el frente del palacio: sus tracerías, sus escudos, su piedra dorada son las mismas que vieron entrar y salir a cinco siglos de duques.


Pieza conservada · Real Alcázar
La portada del Palacio Ducal, remontada en los jardines del Real Alcázar de Sevilla. Cada reconstrucción del frente del palacio en esta serie parte de esta piedra.

El apeadero y el patio de las columnas italianas

Tras la puerta, el visitante de 1658 desmontaba en el patio apeadero: suelo de ladrillo «a sangre», pórticos en tres de sus lados, portadas y ventanas vestidas de yeserías y azulejos. En una de ellas, el alfiz lucía lambrequines pintados de rojo, amarillo y azul: los colores de los Ponce de León, que esta página ha tomado prestados.

Más adentro esperaba la pieza mayor de la reforma renacentista que el II duque emprendió tras el terremoto de 1522: un patio de unos diecinueve por dieciséis metros, abierto al sureste, con logias de arcos sobre columnas de mármol traídas de Italia, esbeltas hasta lo imposible —tres metros de altura para fustes de treinta centímetros—. Una fuente ochavada, desplazada del centro hacia el norte, ponía el agua en medio de la arquitectura.


Maqueta · reconstrucción volumétrica
El conjunto en volumen: en transparente, las crujías y el patio principal reconstruidos sobre los restos conservados.

La escalera que se mudó de casa

Junto al apeadero subía la escalera, en una caja cuadrangular cubierta por un artesonado de madera de castaño. Si quiere verlo, tampoco hace falta imaginar: se conserva, trasladado, en la Casa de la Condesa de Lebrija, en Sevilla. Las yeserías «al romano» desplegaban un programa culto y nupcial: putti, bustos y balaustres, Hércules niño, la lucha de Eros y Anteros, Venus y Marte. El amor sacro triunfando sobre el profano, espejo en escayola del flamante matrimonio ducal entre Rodrigo Ponce de León y María de Toledo.

De aquellos interiores el tiempo ha salvado poco más que astillas. Por eso importan tanto los objetos testigo: piezas reales que pasaron por las salas del palacio o por las casas de su órbita, como este bargueño con sus cajones etiquetados a mano, un archivo en miniatura de la vida administrativa de una gran casa.

Salones vestidos de Bruselas
La verdadera arquitectura interior del palacio era textil. Veinticuatro tapices, veinticuatro reposteros y ocho paños de corte vestían las salas según el calendario y el rango de las visitas. La serie estrella contaba la Historia de los caballos: siete paños con dosel y sitial, tejidos en Bruselas con realces de oro y plata, inspirados en el manual de equitación de Antoine de Pluvinel, maestro de Luis XIII, y en los grabados de Crispijn de Passe. Caballos de alta escuela entre arquitecturas antiguas, con Mercurio y Marte de testigos: el autorretrato perfecto de un linaje que presumía de cuadras.Había más: los Trabajos de Hércules, del siglo XVI, colgados en la antecámara donde las visitas aguardaban antes de ver al duque —virtud heroica como sala de espera, emulando la serie regia de Guillermo Dermoyen—; la historia del cónsul Decio Mus, comprada en Nápoles y procedente de la colección del marqués del Carpio; la de Ciro el Grande, sobre cartones atribuidos a Michiel Coxcie; la Historia de Jacob según modelos de Bernard van Orley, de la que el Museo Arqueológico Nacional conserva una serie hermana; y paños de boscajes y verduras para los días sin ceremonia.


Recreación digital (IA)
Recreación de ambiente: un banquete en los salones altos. La escena es interpretativa; los tapices, la plata y el ceremonial están documentados en los inventarios.

La armería: trofeos de una casa de frontera

Los Ponce de León se hicieron grandes guerreando en la frontera de Granada, y su palacio guardaba memoria armada de ello. La tradición de la casa vincula a sus colecciones piezas como el alfanje atribuido a la rendición de la guerra de las Alpujarras (1571), trofeo del II duque, y armas exóticas que pudieron llegar por la vía napolitana e italiana de los virreyes. Las imágenes que siguen son recreaciones digitales de ambiente: el contenido exacto de la armería en 1658 es una de las líneas que esta serie seguirá documentando.

Recreación digital (IA)
El alfanje como trofeo de la guerra de las Alpujarras: recreación interpretativa a partir de la tradición de la Casa de Arcos.

Recreación digital (IA)
La armería, recreación de ambiente.

Recreación digital (IA)
Una catana en Marchena: pieza exótica llegada por la vía del comercio italiano.

Cocinas, graneros, picadero: la maquinaria

Localización hipotética

Un palacio así era una fábrica de comer. Al suroeste del núcleo residencial, el plano sitúa el mundo del servicio: graneros, picadero, dependencias. Allí —es hipótesis razonada, no dato— debieron de humear las cocinas que alimentaban a la familia ducal, a su corte de criados y a los huéspedes de paso. Las recreaciones que siguen imaginan ese pulso cotidiano: el cobre colgado, el pan amasado a la vista de la torre de Santa María, la carne en el tajo.


Recreación digital (IA)
El amasijo del pan. La vista hacia Santa María es licencia compositiva.

Capítulo 7

Las caballerizas, y los nombres que el inventario guarda

En 1658 las cuadras alojaban un potro, dos rocines «de agua», once mulos y seis mulas, bajo el mando del caballerizo mayor Juan de Villegas Tello. Más de quinientos objetos fueron tasados pieza a pieza por el sotacaballerizo José Sánchez, el guarnicionero Pedro Ximénez y el sevillano Juan Hurtado de Mendoza, maestro de hacer coches: sillas jinetas de terciopelo, literas, sillas de manos para las señoras.

Y aquí el inventario nos obliga a mirar de frente la parte más incómoda del esplendor: en el palacio vivían y servían varios matrimonios de esclavos, y el documento de 1673 registra por su nombre a cuatro hombres destinados a las cuadras: Alí, Muza, Hergui y Hamete. Se tasaban, como los animales y los jaeces, en reales. Esta serie les dedicará un capítulo propio, porque la historia de un palacio no son solo sus mármoles: son también las manos que limpiaban sus cuadras y los nombres que casi se pierden entre las partidas de una herencia.

El agua: dos rocines y una rampa

Nada de aquello funcionaba sin agua, y el agua tenía su propia coreografía. Dos rocines la sacaban de la Mina —probablemente en la actual calle La Mina—, que abastecía al colegio de la Compañía; desde allí bajaba al Parque y al palacio, y las cargas subían por la rampa del Portillo. El vergel murado, con su pileta, su aljibe y su alberca, era a la vez despensa, jardín y depósito: la fotografía que abre este artículo muestra lo que quedaba de él hacia 1900, cuando el ciprés y las palmeras ya habían sobrevivido a sus dueños.

Puerta del Portillo

El largo adiós

El palacio no cayó: lo dejaron caer. Con la casa ducal ausente y endeudada, el siglo XIX consumó el desmantelamiento —materiales vendidos, techumbres dispersas, el artesonado camino de Sevilla— hasta que a comienzos del XX la propia portada emprendió su viaje al Alcázar. Lo que la fotografía antigua retrata entre escombros es el final de ese proceso. Esta serie existe, precisamente, para recorrerlo en dirección contraria.

Nota de rigor

Cómo lo hemos reconstruido

Documento El estudio de Juan Francisco Torres Cubero, Nobleza y ostentación. El Palacio Ducal de Marchena en 1658, construido sobre los inventarios y tasaciones post mortem de don Rodrigo Ponce de León (1658–1673), y el plano de evolución del recinto entre los siglos XVI y XVIII, que fija la geometría de nuestro plano interactivo.

Fotografía histórica Placas antiguas del vergel y de las caballerizas en ruina (coloreadas digitalmente), que documentan volúmenes, fábricas y vegetación reales.

Pieza conservada Lo que sobrevive fuera de Marchena: la portada en el Real Alcázar de Sevilla, el artesonado de la escalera en la Casa de la Condesa de Lebrija, series de tapices hermanas en el Museo Arqueológico Nacional y cartones en el Prado, y objetos testigo como el bargueño.

Recreación digital Imágenes generadas con inteligencia artificial a partir de fichas de escena redactadas sobre la documentación anterior. Son interpretaciones, no fotografías del pasado: cuando una vista, una pieza o una localización es hipótesis, se dice expresamente en su pie.


Documento · plano de evolución
El documento base de la geometría: evolución del palacio y el recinto del Parque entre los siglos XVI y XVIII.

Marchena Secreta
Serie «El palacio recuperado» · Capítulo I
Texto y edición: José Antonio Suárez López · Fuente principal: J. F. Torres Cubero, «Nobleza y ostentación» · 

Continue Reading

Actualidad

Así fue la «guerra del vino» en la campiña sevillana entre el clero y poder civil

Published

on

El juicio al cura de Paradas implicado en el fraude del vino contiene datos inéditos de quiénes eran los cosecheros y vendedores de vino en Marchena, Paradas, Utrera, Morón y Arahal a inicios del XVIII y que evidencia el intenso comercio de vino local, y puso en evidencia el conflicto abierto entre la autoridad eclesiástica que poco a poco perdía poder en la España de los Borbones y la civil. 

La producción local de vino acabó desapareciendo con la epidemia de la Filoxera a principios del XIX y ya nunca más se recuperó siendo sustituidos los vinos locales de la campiña sevillana por vinos de otras zonas como Jerez y Montilla.
El 8 de julio de 1717 Francisco González De Haro corregidor y administrador de rentas reales de Paradas estaba de paseo cuando vio a entrada de la calle Olivares a Juan Ángel Villanueva clérigo de menores subido en una cabalgadura con un Serón tapado con ropa y dos pellejos llenos de vino dentro. El cura sacó una escopeta que llevaba escondida en el serón del burro y salió huyendo. 
EL CONTROL DEL NEGOCIO DE LAS TABERNAS Y VINO EN MARCHENA Y PARADAS
Para entender esta reacción hay que entender en manos de quién estaba el negoicio de vino.  El vino era un negocio estanco, es decir cerrado y controlado en Marchena por el Duque de Arcos. El vino era el principal negocio estanco en Marchena y Paradas por su cuantía lo que quería decir que había mucha producción de vino local. Además el Rey se llevaba una cantidad importante en derecho de portazgo por todo el vino que entraba y salía de cada pueblo. Lo cual significaba que nadie fuera de las personas autorizadas podía meter vino en los pueblos y si lo hacía cometía dos delitos; fraude y desacato al Rey. Para controlar este fraude estaban los corregidores en cada pueblo.  
El único forastero autorizado a vender vino y montar tabernas en Marchena y Paradas era Fernando García Bueno vecino de ciudad de Sevilla que compró el derecho y estanco de vino de las tabernas en 1645  pagando 40.000 reales al Duque. Pero este negocio tenía una particularidad.
EL ESTANCO DEL VINO Y LAS TABERNAS EN MARCHENA Y PARADAS
De Enero a Abril solo podían venderse en Marchena y Paradas el vino producido aquí y por los vecinos de la zona y en las viñas locales. En palabras del Duque «de los vecinos cosecheros de la villa de Marchena y Paradas» pero «acabado el vino de su cosecha se entra vino de fuera y se vende en las tabernas públicas» para lo cual estaba autorizado Fernando García Bueno.
Mucha gente producía su propio vino que era la bebida más consumida y barata. La mayoría de la población cenaba pan y vino con algo más. La cerveza era aún una bebida de las élites y solo era de uso común en centro Europa, hasta que en el siglo XIX la familia Osborne trae la primera fábrica cervecera a Sevilla y funda la Cruzcampo.
EL PAPEL DEL CLERO EN LA PRODUCCIÓN DE VINO 
Debido a su uso para la misa durante siglos los conventos y clérigos producían su propio vino o bien lo compraban y vendían. Desde 1700 con la llegada de los Borbones Felipe V y Carlos III las leyes se hicieron cada vez más restrictivas para la iglesia que empezó a perder privilegios, y algunos curas como el de Paradas se negaban a perder el privilegio del control del vino a riesgo de entrar en conflicto con la Justicia.
EL PLEITO DEL VINO: LA IGLESIA CONTRA EL DUQUE EN MARCHENA
En medio de este proceso cinco sacerdotes cosecheros pleitearon en 1736 en nombre de la Iglesia y los labradores y cosecheros de vino de Marchena, contra el Duque por el privilegio de vender vino y de establecer el precio del vino rompiendo el monopolio Ducal. Los cinco curas eran Francisco Jiménez Fonseca, Pedro Baena, José Guerrero, Jerónimo Carmona, Francisco Román y José Ramiro iniciaron el pleito. 
Enviaron escritos para que el Ayuntamiento de Marchena, y la Catedral de Sevilla se sumaran a su causa y apelaron a los tribunales del Reino. En un documento los abogados del Duque cargaron contra los cinco clérigos, los acusó de usura, codicia y de ejercer «la violencia» contra los intereses del Duque. Incluso llegaron a preparar un documento enviado a varios puntos de España con un argumentario que desmontaba uno por uno todos los argumentos de los cinco clérigos y los acusaba de varios delitos.
Los principales productores de vino marcheneros eran los jesuitas que en el XVIII tenían en la Huerta de San Ignacio de Marchena un lagar que producía los considerados mejores vinos de la tierra de sus propias viñas. Vendían vino y aceite en Marchena Jerez y en Granada. Frente a la mentalidad de manos muertas (vivir de las rentas) del antiguo régimen. Ampliaron sus tierras sin dejar de modernizar sus cultivos. Exportaron pan, vino, lana y aceite, según  Julián J. Lozano Navarro de la Universidad de Granada, en su obra «El dinero de los jesuítas». La huerta San Ignacio de Los Angeles de Marchena comprada en 1588, fue su mayor y principal finca  donde construyeron una casa de recreo que costó mil ducados. 
EL JUICIO POR FRAUDE DEL VINO DEL CURA DE PARADAS
Hacía poco de que Cristóbal Torres arrendador de Tabernas de Paradas denunciara que alguien, no sabía quien, estaba metiendo vino de fuera, lo cual era ilegal y defraudaba la rentas reales.  Preguntado si llevaba vino el cura respondió: -qué quiere usted que haga. Mi desgracia ha sido que usted me haya encontrado y diciéndole el corregidor que se diese por prendido, lejos de acatar, el cura levantó un paño cogió una, escopeta y se la echó a la cara. 
Viñas
Levantando el gatillo dijo el cura: -Ea apartarse  por vuestra vida. El Corrregidor le dijo: -Señor mire usted lo que hace que se pierde. El cura pasó por en medio de los dos hombres con la escopeta encarada y huyó corriendo calle abajo y se metió en su casa.
Francisco González De Haro el Corregidor mandó entonces registrar la casa del cura de menores. Tardaron varios días  en recabar los permisos y cuando entraron encontraron más de cuarenta arrobas de vino, lo que supone unos 650 litros de hoy y ni rastro del cura que había huído.  Le preguntaron a doña Dionisia Buzón Ramírez madre de dicho cura pero ella no sabía donde había ido. 
Cristóbal Torres recaudador de las tabernas dijo que en la bodega del Duque en Arahal  Alonso Ruiz le dijo allí estuvo Juan Ángel y que sabe compra vino en la hacienda del Curtidor de Morón de Andrés Romero y también a Pedro Bello vecino de Morón en la hacienda que tienen arrendada a un vecino de Marchena Juan Maraver comprando la última tinaja por valor de seiscientos reales. Y que desde que hace tres o cuatro años que ha tenido la renta del vino de Arahal arrendada no ha dejado el cura de Paradas de introducir cargas de vino en sus casas trayéndolo de Morón y Utrera.
Alonso Ruiz capataz de la Bodega del Duque de Arahal declaró el perjuicio que le hacía el cura de Paradas introduciendo vino en sus casas para venderlo y que por esto mandó queja al Provisor de Sevilla quien pidió al cura más antiguo de Arahal que hiciera información de lo referido y que se le remitiese la información y se la presentara. 
Cristóbal Reina vecino de Paradas dijo que al ir  a errar su caballo a Arahal a casa de Manuel Gallego -herrador- dijo que era una pena que Alonso Rodríguez estuviera preso en la cárcel. «Ese pobre por seis reales lo que está padeciendo y dio a a entender que le había traído otra dicha carga de vino para Juan Ángel. 
Rodrigo López vecino de Paradas declaró haber oído que don Juan Ángel trae carga de vino y que lo vio en Arahal en compañía de un vecino de Marchena y que venían de Utrera.
Andrés Romero que administra la hacienda de Alonso Romero su padre en el sitio de La Matilla de Morón dice que es incierto que haya vendido vino a Juan Ángel cura de Paradas pero si sabe que hay  vecinos de Marchena que lo compran no sabe si para sí o para el cura paradeño. 
FUENTES

Continue Reading

ACTUALIDAD

Actualidad3 horas ago

La Biblioteca de Marchena acoge una charla de la asociación de familiares de enfermos de salud mental

La Asociación de Salud Mental organiza el próximo martes 23 de junio de 2026 una charla en Marchena con el...

Actualidad3 horas ago

La Biblioteca de Marchena acoge la presentación del libro infantil “La vaca que perdió sus manchas”

La Biblioteca Pública Municipal “José Fernando Alcaide Aguilar” de Marchena acogerá el próximo miércoles 24 de junio la presentación del...

Actualidad6 horas ago

Álvaro Vizcaíno presenta su espectáculo “Tu Pa Mí”, una propuesta de flamenco fusión, copla y emoción andaluza

El cantante, compositor y artista cordobés Álvaro Vizcaíno presenta su espectáculo “Tu Pa Mí”, una propuesta musical concebida para directo...

Actualidad7 horas ago

La Hermandad de la Soledad de Marchena abre de nuevo el plazo de candidaturas para sus elecciones

La Antigua, Real e Ilustre y Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santo Entierro de Cristo, Nuestra Señora y...

Actualidad13 horas ago

Puentes culturales entre Marchena y la espiritualidad hindú: Sri Prem Prayojan regresa el 18 de junio 

El maestro de Bhakti Yoga ofrecerá la conferencia “Mente pacífica, corazón alegre” en una nueva cita organizada por Chaitanya Academy...

Actualidad1 día ago

Buscan a Rubén Real Rodríguez, vecino de Écija desaparecido tras ser visto por última vez en La Luisiana

La familia de Rubén Real Rodríguez, vecino de Écija, ha solicitado colaboración ciudadana para intentar localizarlo después de que fuera...

Actualidad1 día ago

Antonini de Jiménez lanza ‘La agonía de España’, un ensayo sobre libertad, identidad y crítica al socialismo

El economista, profesor y conferenciante Antonini de Jiménez ha anunciado el lanzamiento de su nuevo libro, ‘La agonía de España’,...

Actualidad2 días ago

Amigos de Santa Eulalia pide que los pedestales romanos del convento se incorporen al futuro Museo de Marchena

La Asociación Amigos del Convento de Santa Eulalia de Marchena ha reclamado públicamente que los dos pedestales romanos conservados en...

Actualidad3 días ago

La escuela de baile Flow de Marchena lleva a Julio Verne al Auditorio Pepe Marchena

El próximo 20 de junio, alumnos, familias y profesores ofrecerán una función inspirada en el universo literario del padre de...

Actualidad3 días ago

El Shotoyama cosecha 17 medallas en el Trofeo de Andalucía de Karate

El club marchenero logró 8 platas y 9 bronces en las modalidades de katas y kumite, consolidando una de las...

Actualidad3 días ago

Martia Romanorum convierte el centro de Marchena en una escena viva de la antigua Roma

Marchena vivió este fin de semana una nueva edición de Martia Romanorum, una recreación histórica que llenó la Plaza Alvarado...

Actualidad3 días ago

El escritor marchenero Raúl Vega presenta «El brillante de Estambul», nueva entrega de la saga de Lucas Alarcón

La novela, continuación directa de «El misterio del marcapáginas», arrastra a su protagonista hacia una trama internacional de robo de...

Actualidad3 días ago

El pintor marchenero Juan Antonio Cortés convierte el cartón en memoria rural en la exposición “Paisajes de papel” en Málaga

La Sala La Alcazaba de la Federación Malagueña de Peñas, Centros Culturales y Casas Regionales acoge hasta el 26 de...

Actualidad3 días ago

Marchena celebra su Gala del Deporte 2026 tras ocho años de pausa con once premios elegidos por votación popular

El Auditorio Municipal vivió una noche histórica para el deporte local con momentos de emoción, humor, acrobacias y reconocimientos que...

Actualidad3 días ago

Adelante Andalucía exige adelantar la apertura de la piscina municipal de La Puebla de Cazalla por el calor

Adelante Andalucía exige al Ayuntamiento de La Puebla de Cazalla la apertura inmediata de las piscinas municipales y tarifas sociales...

Actualidad4 días ago

Morón se llena de ambiente con el mercado nocturno y concierto de despedida de Medina Azahara

La zona de la Alameda de Morón de la Frontera vivió en la tarde-noche de ayer una jornada de gran...

Actualidad4 días ago

Marchena recupera este sábado la Gala del Deporte tras tres años de ausencia

El Auditorio Pepe Marchena acogerá esta noche, a partir de las 20:00 horas, una ceremonia que reconocerá a deportistas, clubes,...

Actualidad4 días ago

Martia Romanorum retrasa su apertura este sábado por las altas temperaturas y comenzará a las 19:30 horas en la Plaza Vieja

La recreación histórica Martia Romanorum, organizada por la Asociación Collegivm Emeritae en Marchena, modificará este sábado 13 de junio su...

Actualidad4 días ago

La Casa Fábrica acoge hoy la III Fiesta Pastoreña con música, sorteos y ambiente festivo

La Hermandad de la Divina Pastora invita a vecinos y visitantes a disfrutar de una jornada de convivencia con actuaciones...

Actualidad4 días ago

Festival flamenco ecijano le dedica un espectáculo a Pepe Marchena, con El Perrete

La XLVI edición de la Noche Flamenca Ecijana, programada del 29 de junio al 3 de julio de 2026, trasciende...

Agenda Andalucia Arahal Arte Carmona Carnaval cine Cuaresma cultura Cádiz deportes Ecija el tiempo España Feria Flamenco Fuentes de Andalucía Gastronomía Hermandades Historia Investigación Jesús Nazareno Junta de Andalucia La Puebla de Cazalla Libros Marchena Morón música Navidad obras Opinión Osuna Paradas patrimonio Policia Local Portada Renfe Salud Semana Santa Sevilla sucesos Turismo Utrera Veracruz viajes

junio 2026
L M X J V S D
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
2930  

LO MAS LEIDO

Revista Saber Mas Marchena Secreta. Compañia 8 A bajo Izquierda. Marchena. 41520. mncomcomunicacion@gmail.com Este medio de comunicación no se hace responsable ni tiene porqué compartir las opiniones de terceras personas publicadas aquí en notas de prensa. Cualquier persona o institución que se considere aludida o quiera expresar su opinión o ejercer su derecho a réplica puede hacerlo enviando notas de prensa al mail marchenasecreta@gmail.com

error: Content is protected !!