ACUPAMAR reúne en la Biblioteca Municipal documentos que revelan cómo se gobernaba Marchena, cómo vivían sus vecinos y qué conflictos marcaron su pasado. La exposición podrá visitarse hasta el 30 de noviembre y se complementa con una muestra de prensa histórica en la calle San Pedro.
La historia de Marchena no está escrita solamente en sus iglesias, conventos y palacios. También permanece escondida en miles de folios que durante siglos han conservado los archivos de Sevilla, Madrid y Granada. Cartas firmadas por los señores de Marchena, pleitos por la propiedad de molinos, expedientes sobre la esclavitud, documentos de hermandades y relaciones de vecinos que debían cumplir sus obligaciones religiosas permiten reconstruir una realidad mucho más compleja de la que habitualmente cuentan los monumentos.
Una selección de estos testimonios, reproducidos en facsímil, puede contemplarse hasta el próximo 30 de noviembre en la galería baja de la Biblioteca Municipal, en el edificio de La Milagrosa, dentro de las X Jornadas sobre el Patrimonio organizadas por ACUPAMAR.

La exposición constituye la segunda parte de un proyecto dedicado al patrimonio documental que comenzó en 2025 y que pretende acercar a los vecinos las fuentes originales de su propia historia.
Uno de los documentos más antiguos es una carta de Pedro Ponce de León, fechada hacia 1440, que conserva su firma manuscrita y permite conocer las relaciones económicas entre el señorío y el Cabildo Catedral de Sevilla. El contenido se refiere a unas casas utilizadas como cillas y a cantidades relacionadas con el cereal, un ejemplo de cómo las instituciones religiosas y el poder señorial mantenían relaciones económicas que podían derivar en reclamaciones.

Junto a ella aparecen testimonios de la vida religiosa, como las reglas de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús de 1599 y las constituciones del Colegio Seminario de Niñas Huérfanas de Santa Isabel de Hungría, fechadas en 1714.
Especialmente llamativas son las relaciones nominales de cumplimiento pascual de la parroquia de San Sebastián. Aquellos documentos registraban, calle por calle y vivienda por vivienda, a las personas que habían cumplido con sus obligaciones de confesión y comunión. Más allá de su significado religioso, estas listas permiten estudiar la distribución de la población y las formas de vigilancia social existentes en otras épocas.

El río Corbones también aparece entre los protagonistas de la exposición. Un expediente judicial del siglo XVIII conserva un dibujo relacionado con un molino situado junto a sus aguas. La documentación permite aproximarse a los usos económicos del río, la propiedad y los conflictos derivados de las instalaciones de molienda.
Los papeles que muestran el poder de la Corona sobre Marchena
Otra parte de la exposición está dedicada a los documentos conservados en el Archivo Histórico Nacional. Entre ellos destaca un expediente de finales del siglo XVIII relacionado con el empedrado de las calles de Marchena, que incluye relaciones de vías públicas y medidas.
Su importancia va mucho más allá de una antigua obra urbana: estos papeles permiten conocer la organización del municipio, sus necesidades de infraestructura y los mecanismos utilizados para financiar las mejoras públicas.

La documentación revela también que, aunque Marchena pertenecía a un señorío nobiliario, las decisiones de los señores no quedaban completamente al margen de las instituciones de la monarquía. El Consejo de Castilla intervenía en conflictos administrativos, asuntos económicos y peticiones promovidas desde las propias localidades.
Entre los testimonios expuestos aparecen igualmente documentos de comienzos del siglo XIX relacionados con la enseñanza y los exámenes escolares, fechados en 1804 y 1807, que muestran la intervención administrativa en la educación de la época.
La esclavitud y los conflictos judiciales en la Marchena histórica
Uno de los apartados más reveladores procede de la Real Chancillería de Granada. Los expedientes judiciales conservados en este archivo permiten estudiar conflictos familiares, propiedades, pleitos y procesos de reconocimiento de hidalguía.
Entre los ejemplos comentados durante la visita figura un expediente relacionado con una mujer esclavizada, tratada jurídicamente como propiedad. La documentación recuerda una realidad histórica que formó parte de la sociedad castellana y que también puede rastrearse en los archivos relacionados con Marchena.

Son testimonios especialmente valiosos porque muestran aspectos de la vida cotidiana que rara vez aparecen representados en el patrimonio monumental.
Los periódicos que contaban la vida de Marchena
La segunda exposición de ACUPAMAR lleva esta recuperación documental a la calle San Pedro, donde está prevista una selección de publicaciones históricas editadas en Marchena entre 1931 y 1975.
Entre ellas figuran El Eco de Marchena y I.M. Boletín de Información Municipal de Marchena, dos cabeceras que permiten conocer cómo se difundían las noticias locales y cómo quedaban reflejadas las actividades y preocupaciones del municipio en otras décadas.
Esta muestra continúa el trabajo desarrollado en 2025, cuando ACUPAMAR dedicó otra exposición a periódicos marcheneros de finales del siglo XIX y comienzos del XX.
La recuperación de estas publicaciones tiene un valor especial para la historia del periodismo local. Los periódicos antiguos conservan acontecimientos, personajes, anuncios comerciales, celebraciones y conflictos que ayudan a reconstruir la memoria social de un pueblo.
Una invitación a investigar el pasado
Desde ACUPAMAR se ha insistido en la necesidad de que los jóvenes se acerquen a estos documentos. La asociación quiere fomentar las visitas de estudiantes de los cursos superiores de Secundaria y Bachillerato, para mostrarles las posibilidades de la investigación histórica y el trabajo de transcripción de fuentes antiguas.
Las conferencias celebradas del 20 al 23 de octubre reunieron a especialistas de los archivos del Arzobispado y la Catedral de Sevilla, del Archivo Histórico Nacional y de la Real Chancillería de Granada, además de abordar los protocolos notariales de Marchena.
El resultado de aquel trabajo puede contemplarse ahora en las vitrinas de La Milagrosa.
La exposición plantea una reflexión especialmente pertinente: buena parte de la historia de Marchena sigue esperando a ser investigada. Los documentos están conservados, pero necesitan lectores capaces de interpretarlos, relacionarlos y devolver sus contenidos a la sociedad.
Las exposiciones forman parte de las X Jornadas sobre el Patrimonio de Marchena, organizadas por ACUPAMAR, cuya programación se prolonga hasta el 30 de noviembre de 2026.